Martha Anaya

Martha Anaya

ALHAJERO

La tregua de los barones

El de ayer fue un día clave en esta elección. Incluso podría decirse que la tregua pactada entre Andrés Manuel López Obrador y los barones del dinero, terminó de allanar el camino para el tabasqueño hacia la silla presidencial.

Había quienes esperaban –deseaban- que el encuentro de los empresarios más poderosos del país integrados en el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) con el candidato presidencial de Morena, terminara en un franco enfrentamiento.

Un rompimiento pirotécnico de ser posible. Pero no fue así. Las reyertas que precedieron esta reunión —con declaraciones de los empresarios en contra de AMLO, desplegados, spots, cartas a sus empleados; y respuesta de ya saben quién al son de “minoría rapaz”—, terminaron en una tregua.

Porque eso fue finalmente lo que se pactó: una tregua. Esperar a ver qué ocurre el 1 de julio. Y si gana Andrés Manuel, entonces sí “trabajar juntos”. Y juntos, presentar el plan de desarrollo económico que se aplicará en el nuevo gobierno. Con este acuerdo, diríase que ambas partes ganaron: —López Obrador logra que baje el nivel de confrontación con el sector empresarial y enviar así una señal de confianza a los mercados y a ese sector de la sociedad que le sigue considerando “un peligro” para México.

Probablemente no termine a convencer a ninguno, pero ya es ganancia para AMLO el que no haya terminado mal el encuentro con empresarios de la talla de Carlos Slim Helú, presidente de Grupo Carso; María Asunción Aramburuzabala, del Grupo Modelo; Germán Larrea, dueño de Grupo México; Claudio X González, de Kimberly Clark; Juan Pablo Castañón, presidente del CCE; Emilio Azcárraga Jean, presidente de Televisa; Alejandro Ramírez, presidente del CMN.

-Y para los hombres del dinero es también ganancia el sujetar de algún modo al de Macuspana –ven prácticamente inevitable su triunfo- y montarse, o modificar, incluso, el proyecto económico a aplicar en los próximos años.

Para dimensionar el significado de este encuentro, valga comparar la situación con lo que ocurrió en 2006. Entonces fue una guerra abierta, sin tregua alguna, de parte de los empresarios hacia AMLO. Fueron ellos un factor importante para evitar que llegase a la Presidencia.

En cambio ayer escuchamos frases como éstas: -Fue un encuentro respetuoso, sincero, abierto. No hubo un momento de tensión, todo fue un diálogo respetuoso; (pero) sí se marcó las diferencias que se han tenido, públicas y privadas. Tanto nosotros como empresarios, como él como candidato dimos nuestros argumentos y nuestra voluntad de seguir dialogando sobre el futuro de México-, declaró Castañón. -Hubo planteamientos francos y abiertos. Se ejerció la libertad en plenitud por las partes, no hubo censura y se habló con claridad y franqueza… Lo más importante es que hay un acuerdo de que si ganamos, vamos a tener una relación de cooperación entre el sector privado y público —sostuvo López Obrador. Y destacamos sobre todo lo que no se dijo, pero que quedó explícito: bandera blanca de aquí al 1 de julio.

Comentarios

Comentarios