Martha Anaya

Martha Anaya

ALHAJERO

Priistas desconcertados

El ambiente entre los priistas es extraño. Se les nota desconcertados. No terminan por “conectar”con su candidato presidencial, José Antonio Meade, ni mucho menos “hacerlo suyo”.
En las reuniones con la militancia del PRI en distintas entidades, sus organizadores sufren para convencer a los suyos de que es su mejor carta y que hay que estar con él, apoyarlo, porque les va la vida (política) en ello.
Acuden a los encuentros con escepticismo.
Los animadores no hallan cómo presentar ante sus propios compañeros a quien los va a abanderar en la Grande como simpatizante, no como un priista de hueso colorado. Gritan ante el micrófono:
-¡Pepe es un hombre de bien…
-Pepe es un hombre de familia…!
-Ha llevado una vida sin escándalo…
-Pepe es un hombre sensible…,
-¡Fue cinco veces Secretario de Estado!
-Pepe es un hombre preparado, educado.
-Su esposa Juana es una mujer sencilla…
La militancia –toda ataviada con sus chalecos y chamarras rojas- escucha. No hay euforia ni mucho menos jolgorio. El animador pide que se escuchen las matracas. Algunas responden con su traca-traca.
Llega el Candidato. La procesión de las selfies está más que programada. Una hora camino al presídium, le han calculado en algunos eventos. En los estados tarda muchísimo menos. Lo agradecen quienes aguardan el discurso.
En mangas de camisa, habla entonces Pepe Meade. Intenta congraciarse con los presentes. Lee las cartulinas, los que vienen de aquí y de allá, los menciona. Apenas un atisbo de contento.
“Vengo a pedirles que caminen conmigo y a que juntos ganemos la Presidencia de la República…”, les pide.
La sencillez de las palabras no halla eco entre los priistas.
“Vamos a cuidar lo que hemos caminado y avanzado en educación…”, apunta el exfuncionario, tratando de encontrar un flanco que pueda confrontar a alguno de sus adversario (Andrés Manuel López Obrador en este caso).
Pero es tan suave la forma del planteamiento que Pepe no logra alcanzar los corazones rojos, ni mucho menos motivarlos para la contienda que se viene.
Los priistas salen desconcertados. Se miran. Callan.
El líder de Morena toma nota de lo que acontece en los terrenos de ese adversario que camina con los colores del PRI. Mete Cizaña: “El plan de la mafia del poder es que (Aurelio) Nuño sustituya a Meade porque Meade no levanta y por eso es que a Nuño me lo están lanzando un día y el otro también”.
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GEMAS: Obsequio del jurista Diego Valadés: “Comienza otro año difícil. Cada uno de los últimos años ha sido peor que el anterior. Ojalá que este sea una excepción. Mucho dependerá de la cordura de quienes ejercen y de quienes disputan el poder.”

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