Martha Anaya

Martha Anaya

ALHAJERO

Eruviel llego, pateó y se va

Hace unos días, luego de dos meses de transitar como comandante en jefe por el inframundo del priismo capitalino, Eruviel Ávila confió ante los colaboradores de José Antonio Meade, Mikel Arriola y jerarcas de su partido:
–Nunca había visto la porquería política que hay en la Ciudad de México.
De esta manera, el ex Gobernador del Estado de México sellaba –y cerraba- su paso al frente del PRI-CDMX, tras una serie de indefiniciones en las últimas semanas.
Eruviel, recordemos, llegó como “emergente” al PRI de la Ciudad de México, luego de que Mariana Moguel fue obligada a renunciar de mala manera. En ese entonces se comentó que el de Ecatepec aspiraba a mucho más y que su paso por el PRI capitalino sería temporal.
Pero las señales cambiaron. A mediados de noviembre se dijo que el mexiquense permanecería en la CDMX hasta la elección. Eruviel mandó entonces traer del Edomex a sus principales operadores políticos: José Manzur y Alfredo Torres.
Muy en su papel, Eruviel echó a andar motores en serio y, un día antes del “destape” de José Antonio Meade, soltó algunos nombres de posibles gallos para contender por el tricolor en la Ciudad de México: “Puede ser una opción local como el diputado Betanzos, el diputado Rubalcava, o una opción nacional como los secretarios Nuño, Narro y otros más…”, aventuró.
Unos días después le cayeron los rechazos de los “gallones” a la invitación que les hizo.
Eruviel, a disgusto ante la situación, bajó de escalón entonces. En el área local, hubo uno que sí aceptó y que ya se veía no sólo como (pre)candidato sino como Jefe de Gobierno: Adrián Rubalcava.
Pero resulta que vinieron órdenes “de arriba” y el de Cuajimalpa fue borrado de la lista (de hecho, el propio Meade le pidió a su gran amigo, Mikel Arriola, que lo apoyara y aceptara la candidatura). Y con el ex director del IMSS llegó también Francisco Olvera como coordinador político de la campaña.
Rubalcava quiso cobrar alto el “desaire” y la “patada” que le propinaron: Pidió le dejaran la delegación de Cuajimalpa para los suyos, la diputación federal y la local.
Eruviel, mal y de malas –nada salió como deseaba-, pidió irse con Meade.
Así llegaron al viernes pasado, día en que Arriola se registró como precandidato del PRI a la jefatura de Gobierno.
A ese evento, Rubalcava llegó con 40 minutos de retraso. Ya no lo dejaban pasar. Entonces, el ex delegado llamó por teléfono a su gente que asistía al registro de Mikel para que gritaran su nombre y lo dejaran pasar.
Funcionó. Arriola tuvo que interrumpir su discurso. Rubalcava ingresó al salón. Enrique Ochoa enfureció.
Este suceso detonaría esa misma noche una serie de decisiones en el búnker priista que pronto se oficializarán. Entre ellas, el paso de Olvera al frente del PRI-CDMX.
Pero no será el único movimiento. Habrá más.
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GEMAS: Enrique Alfaro dejó ayer la Presidencia Municipal de Guadalajara para ir en busca de la gubernatura de Jalisco por Movimiento Ciudadano.

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