LUIS NÚÑEZ SALINAS / SIEMPRE EN DOMINGO

LA APUESTA DE ECALA

Para septiembre de 1969 México vivía un luto nacional, el encuentro de los estudiantes en la Plaza de Tlatelolco con el ejército nacional —llamada de las tres culturas por el edificio moderno Torre de la secretaria de relaciones exteriores, el Colegio de la santa Cruz de arquitectura virreinal y el centro ceremonial Altépetl, que realmente era un mercado mesoamericano en la época de los Tenochcas— había dejado un sabor de boca a nostalgia, injusticia y que decir de los miles de muertos que ahí se vieron.

¡El país se colapsaba en una tristeza moral!

Los estudiantes de la UNAM llevaban ¡un año con la universidad cerrada! —durante este tiempo varios de los programas fueron rediseñados porque se les consideró culpables de la sedición de los estudiantes y como dicen algunos “se bajó el nivel” para evitar otra tragedia— las estudiantes casi a diario solicitaban informes, pero no había quien atendiera, los guardias que custodiaban la universidad —del departamento del DF— solo atinaban a comentar:

«… viene mucha gente a trabajar adentro, platicamos con ellos y no nos dicen nada, solo que sí llevará tiempo abrir la universidad porque se están trabajando en los destrozos de los estudiantes»

A su vez la ciudad de México estaba centrada en buscar culpables, en tratar de olvidar, lo que para muchos fue una tragedia nacional, para otros —los menos— fue un escarmiento para estos revoltosos, hasta merecido lo tenían —comentaban unos— en aquellos años decir que eras estudiante era como igualarte a delincuente ¡así se las gastó el gobierno federal en la desacreditación!

Ante esta infame situación Fidel Velázquez junto con los secretarios del SITATYR y de la CTM buscaban tener algo con que distraer a las personas de esto que ya rebasaba la inquietud el gobierno federal, por aquello de alguna crisis colectiva y uno que otro suicidio que se venía suscitando —los pocos pero comenzaban— así que se pusieron a trabajar en lograr un esquema que entusiasmara y llenara los hogares de los mexicanos y tal vez con alegría, se podía levantar el ánimo.

Oficina de Fidel Velázquez Líder general de la CTM —y de México— 8:30 de la mañana, 22 de junio de 1969.

—Pero que jodida anda la gente, hoy por la mañana platicaba con Nezahualcóyotl acerca de que debemos hacer algo para subir el ánimo.

—Se acerca el mundial don Fidel.

—No será suficiente, es hasta dentro de un año, mientras ¿qué vamos a hacer? Eduardo y Enrique —los Polivoces— no están logrando levantar el ánimo de las familias mexicanas.

—Tendremos que pensar en algo más que hacer reír, tanto Capulina como el Santo están haciendo lo propio en películas, pero necesitamos algo que ancle más a las personas.

—¿Sabía don Fidel que la depresión más fuerte de las personas se da en domingo? no sé realmente porqué, pero así es.

—¿Ahora le haces al psicólogo Rafael? susténtame bien por qué y lo vamos trabajando.

En aquella reunión se estableció la necesidad de lograr producir un programa de televisión que auxiliara en el ánimo de las personas, debido a que aquellos que estaban al aire estaban grabados y no había interacción con los personajes.

«Debemos construir un programa que sea en vivo, que aliente a las personas, que se les puedan mandar mensajes de entusiasmo y alegría, como los norteamericanos que trabajan mucho la emoción masiva, en grandes sectores, y que, a la vez fuera cultural, artístico, que realmente haga que las familias se vuelquen aprender la televisión y se distraigan de todo lo sucedido»

Un editor del Novedades de la sección de espectáculos llamado Raúl, de apellidos Velasco —de los de Celaya— insistía que tenía una buena oportunidad para lograr hacer un programa de variedades, en donde él mismo buscaría los talentos de por la ciudad, cantantes y cómicos que se presentaban en bares, tratar de hacer un programa de variedades —como los de La Cerillera La Central que habían causado gran éxito con estudiantinas como la de Querétaro y Guanajuato— solo que en vez de grupos “tan” culturales, serían más bien cantantes de los cafés y de rock.

En la reunión con Emilio Azcárraga la plática no llegaba a nada en su lujosa oficina de Chapultepec 18.

—Pero que mamada es esto de un programa de variedades con artistas de la ciudad ¡ellos ya tienen a la W! y ya vimos que no están tan guapos o bonitas, cantan bien, pero son feos.

—Si Usted permitiera Sr. Azcárraga podríamos peinarlos, arreglarlos y trabajar en su imagen, todo un equipo que ya ustedes tienen en Telesistema… y es solo de que me dé una oportunidad—insistía el joven Raúl Velasco.

—Pues la verdad no me gusta y no lo voy a hacer… gracias… yo le llamo.

¡Le cerró la puerta!

Para septiembre de 1969 el país se sumergía en una crisis de valores y de credibilidad en las instituciones, pero no económica, el petróleo y la petroquímica tenían un alza al año anterior del 6.7%, los industriales hablan de que, pese a las tasas altas en el mundo, el país mantenía su crecimiento anual del 6.5%.

A nivel político se debatían los legisladores en México en el nuevo impuesto al egreso y la nueva Ley Federal del Trabajo.

Europa se colapsaba por la quiebra del franco y el marco, el nuevo sistema de compra de productos y servicios por los norteamericanos hablan de que, si no pertenecías a la comunidad de los 6 en Europa, o el tratado de unión comercial de las Britanias, no habría oportunidad de comercializar entre México y USA.

La CTM vislumbraba para el país un crecimiento ordenado al 7% anual, pero no contaban con lo emocional, por aquellos años los estudios de especialistas de Norteamérica de la universidad del Sur de California tomaban en serio lo sucedido en Argentina.

La colocación del militar Juan Carlos Onganía como presidente, que derivó en una crisis emocional de aquel país, quien a punto de ocurrencias se inmiscuyó en las operaciones que por décadas llevaba a la ciudad de Córdoba como una de las más ejemplares de su ramo industrial.

Se le ocurrió cambiar los horarios de trabajo, los días de descanso, los salarios, a los trabajadores de puesto, acusó a los empresarios de ser delincuentes, se inventó impuestos que no existían y condonó impuestos a empresas sospechosas de realizar movimientos fraudulentos.

Esto derivó en un levantamiento sin igual en américa latina: madres de familia, obreros, campesinos, empresarios, estudiantes, trabajadores de la industria automotriz, barrios de la ciudad se pusieron de acuerdo y tomaron la ciudad en una estrategia concertada con claridad y fuerza.

A este movimiento se le conoció como el Cordobazo, el 29 y 30 de mayo de 1969, esto causó la caída del presidente y de una gran revolución en aquel país.

Ante esto don Fidel Velázquez siempre lo dijo:

«si hubiera habido algo que distrajera a los pobladores de Córdoba, esto no hubiera sucedido»

Sala de entrevistas de la CTM, reunión entre Emilio Azcárraga, Fidel Velázquez y Raúl Velasco, septiembre 27 de 1969.

—Pues que urja entonces la producción de este programa de variedades que aquí el joven Raúl será el encargado de todo, así que te pido de favor Emilio le des todas las facilidades para que se logre llevar a cabo, dale por favor los equipos técnicos que ya están afiliados al sindicato de trabajadores de radio y televisión de la república mexicana y vamos a traer algunos microfonistas del sindicato de cine, ya que no tiene mucha chamba en estos momentos.

—¡Así lo haremos don Fidel! ya aquí Raulito nos había preparado un proyecto general y en lo particular me pareció una excelente idea.

—Pues no se diga más.

El 14 de diciembre de 1969, por uno de los canales de la empresa Telesistema mexicano, el llamado 4, se transmitió por primera vez el programa de variedades Siempre en Domingo, mismo que tenía como plan un impacto en vivo con cada tele espectador y la presentación de los artistas que cantarían en vivo —o así era la intención de hacerlo—.

Después de seis programas don Fidel le llama a Emilio Azcárraga y le pide de favor sea a nivel nacional y no solo en la capital de la república.

Así que pasa del canal 4 al canal 2 a nivel nacional.

La barra de primeros artistas tuvo una condición por parte de Emilio —y un poco en tratar de desquitarse de Raúl Velasco que lo había expuesto ante don Fidel— o eran cantantes nuevos y bien afinados o no se haría la variedad en vivo, debido a que los artistas de moda en aquellos años solo pegaban en la radio, pero en la televisión no.

Así que Raúl Velasco desde el domingo en la noche salía a buscar talentos en diferentes partes de la ciudad, en bares, en cafés de cantantes, se acercaba a todas las personas que le habían dicho que conocían a alguien que cantaba bien.

Fueran niños, niñas, adolescentes, albañiles, carpinteros o choferes, si sabías cantar, Raúl Velasco te buscaba y si te encontraba te daba oportunidad de que accedieras a los centros de imagen de Telesistema, te hacían el diseño de vestuario y maquillaje, así como el de peinados, para poder salir al aire en Siempre en Domingo.

Por un lado, tenía a los consagrados del rock de los años 60´s, que en películas habían tenido gran éxito, pero poca participación en vivo, debido a que hacer un concierto era imposible, solo eran presentaciones en casas de políticos o empresarios adinerados.

Así Cesar Costa, Enrique Guzmán y la hija de la reina de los teatros en aquellos años Angélica María, en la música mexicana estaba Cuco Sánchez, Lola Beltrán y José Alfredo Jiménez, pero Raúl Velasco quería una figura que saliera del pueblo, del mero centro de la pobreza y marginación.

Ya le habían contado de un albañil que cantaba muy bien y que algunos cineastas deseaban tenerlo y proyectarlo —ante la muerte por paro cardiaco de Javier Solís— llamado Vicente Fernández Gómez, que en descansos de la obra cantaba con un mariachi.

Talentoso desde chiquillo solo se presentaba en restaurantes de Guadalajara, pero él deseaba dar un salto grande y se trasladó a la ciudad de México, para esos años de comienzo, Raúl Velasco sabía que se había presentado como mariachi en el teatro Blanquita y que le había ido muy bien, así que trató de acercarse para comentarle el proyecto del programa.

Para el comienzo de 1970 el programa Siempre en Domingo y Vicente Fernández hicieron una alianza grande, por un lado, Raúl Velasco dejó clara su capacidad de encontrar nuevos talentos y por otro Vicente Fernández tendría una plataforma a nivel nacional para darse a conocer, lo cual aprovecharon los cineastas para sacar una película

CBS la disquera de mayor importancia en aquellos años en México, firmó con el cantante de ranchero un jugoso contrato que lo dejó como el mejor pagado de su tiempo —ni siquiera Raphael gozaba de tal privilegio— así que el autor Fred McDonald —que realmente se llamaba Fernando Zenaido Maldonado Rivera— le compone el vals bolero ranchero Volver Volver, que le haría vender a la disquera 400 millones de copias en 3 años —.

Así de igual manera Siempre en Domingo dotó a la cultura pop de México, dando a conocer en México y América Latina más de 552 nuevos cantantes y grupos, siendo la puerta de millones de pesos y dólares en ventas para el mercado de habla hispana, de los cuales Televisa se llevaba un porcentaje de las ventas de los discos y de la publicidad.

Entrevista entre Raúl Velasco y el Maestro Zovek para los primeros programas en diciembre de 1969 y enero de 1970, oficina de Telesistema Mexicano.

—¿Entonces Usted Zobek es un mago realmente?

—Soy más que eso… tengo poderes mágicos… puedo levitar.

—No, en serio ¿sí hace cosas extraordinarias?

—Póngame a prueba.

Raúl Velasco sacó un billete de cinco dólares y lo guardó en un libro de pastas rojas, estando el maestro Zovek con los ojos vendados en su oficina —para que no viera donde lo guardaba— al tener todo listo le quitó la venda.

—¿Puede Usted decirme en que libro de los más de quinientos que tengo aquí guardé un billete? y si por favor me indicara ¿de cuánto es la denominación del billete?

Zobek puso sus dedos índices en su frente, cerró los ojos, respiró profundamente, caminó hacia un estante, luego hacia otro y después al de enfrente, aún con los ojos cerrados se acercó al libro de pastas rojas, lo tomó.

Caminó hacia Raúl Velasco y le entregó el libro.

—Antes de que lo abra debe hacerme una promesa, si el billete de cinco dólares que guardó se encuentra aquí ¿me dejará hacer todo lo que yo quiera en su programa?

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