Luis Núñez Salinas

LA APUESTA DE ECALA

Las campañas políticas

Hoy en día amable Lector damos cuenta de aquellas primeras propagandas, en donde la historia que nos han contado, llena de sabores y aromas, han dejado a un lado una de las actividades, que se hicieron y procuraron prevalecer hasta nuestros días: Las Campañas Políticas.

Una vez que Carranza es llevado al poder, después del 5 de febrero, gana la presidencia bajo el Partido Nacional Constitucionalista, en elecciones del 11 de marzo de 1917, que le daría la presidencia a Carranza, pero con una fracción de volumen en el congreso para Álvaro Obregón.

Carranza gana con el lema de su campaña: “Constitución y Reformas”, con un total de votos de 798,486, que representó el 97.18% del padrón electoral que hizo el sufragio.

Este partido, cuidó durante toda la construcción del proyecto de la Constitución de 1916 a 1917 -quienes conformaron la XXVII legislatura- de ser cuidadosos con la cercanía hacia Carranza, aunque desde su propia construcción en el Palacio de los Azulejos (hoy Sanborns) se trataba de ser solidarios más con Obregón, preparando tal vez por los tiempos que se vivían, en un sucesor inmediato al propio Carranza.

El yerno de Carranza, Cándido Aguilar, fue un ferviente detractor de su suegro, y apoyó incondicionalmente a Obregón.

Así, la conformación de las votaciones para la nueva legislatura, la XXVIII, estaban ahora enriquecidas con lograr una mayoría para Carranza, disminuyendo el poder y la relación de Obregón, quien había sido reducido solo a un pequeño puñado de hombres leales, aunque el ala de este partido rompió con Carranza, acordonados por el Benjamín Hill.

Dentro de este esquema, los carrancistas por un lado y los obregonistas por el otro, nace el partido liberal nacionalista, liderados por Manuel Aguirre Berlanga, que, aunque duró poco el partido, permitió que disminuyera la fuerza del partido constitucionalista.

Para las elecciones de 1920, varios sucesos establecieron un camino hacia la consolidación de Obregón, el asesinato de Zapata había desencadenado un ala de inconformes, entre ellos la figura del general, como primer partidario.

Por un lado, las declaraciones del entonces candidato a presidente bajo el partido constitucionalista en campaña, Obregón: si triunfo en las elecciones del año siguiente, el Partido Liberal Constitucionalista, no tendría la fuerza moral necesaria para enfrentarse con los problemas por resolver y conjurar los peligros.”

Desde enero de 1920, Obregón ya estaba en Campaña Política por gran parte del norte del país, cosa que a Carranza no le agradaba.

En marzo del mismo año Luis N. Morones, le ofrece ser candidato para el Partido Liberal Constitucionalista, a lo cual accede, y lanza su discurso:

Al aceptar que figurara mi nombre como candidato a la Presidencia de la República, en manifiesto lanzado a la Nación desde la villa de Nogales, Sonora, el lº de junio de 1919, lo hice con la certeza de que la lucha política se desarrollaría con absoluto apego a la ley, y que el actual Primer Mandatario de la Nación, que acaudilló la sangrienta revolución de 1913, continuación de la que iniciara en 1910 el Apóstol de la Democracia, don Francisco I. Madero, que tuvo por principio básico la libertad del sufragio, velaría porque en la lucha política las autoridades todos del país observaran la más estricta neutralidad para que el pueblo todo de la República, pudiera, de la manera más libre y espontánea, elegir a sus mandatarios

Carranza le contesta:

“ningún militar va a será presidente de la República” debido a su apoyo al entonces embajador de México en Estados Unidos, Ignacio Bonilla, Carranza ya no quería que la milicia sostuviera el proyecto constitucionalista.

Esto desencadena el levantamiento de Agua Prieta.

Este fue el último enfrentamiento de la revolución mexicana, para aquellos quienes les gusta la historia de esta etapa. Siendo Adolfo de la Huerta gobernador de Sonora, y apoyado por Plutarco Elías Calles, quien le había renunciado a Carranza como ministro de Industria, Comercio y Trabajo, quienes apoyan a Obregón para que cesara como presidente Carranza.

En ese momento Obregón era buscado por el gobierno carrancista, debido a que le se acusaba de tratar de planear la muerte de propio presidente en funciones, al no soportar el general Roberto Cejudo la presión a la que fue sometido políticamente y delató que en el plan estaba Obregón.

A la par de esto De la Huerta y Calles ya tenían el plan de Agua Prieta, al cual se anexa Obregón.

¡Dios que confusión!

Este plan tenía bases sólidas y directas:

Art. I. Cesa en el ejercicio del poder ejecutivo de la Federación el C. Venustiano Carranza.

Art. VII. Todos los generales, jefes, oficiales y soldados que secunden este Plan constituirán el Ejército Liberal Constitucionalista. El actual Gobernador Constitucional de Sonora, C. Adolfo de la Huerta, tendrá interinamente el carácter de Jefe Supremo del Ejército con todas las facultades necesarias para la organización política y administrativa de este movimiento.

El respaldo fue nacional a este plan y Carranza observó una fuerza que lograron incluso, volver a levantar en armas al país.

Ante estas revueltas y los rebeldes controlando una porción alta del país, Carranza decide moverse hacia Veracruz con su ejército, con el total del fondo del dinero de la federación en lingotes de oro y plata, monedas del mismo material y billetes.

Llevó todas sus cosas y gran parte de sus familias, para lograr abandonar el país, al verse sitiado, planeaba una posible salida de México hacia algún país, trasladó las sedes del gobierno durante este periodo Veracruz fue la capital del país, que ya lo había sido durante los encuentros contra Villa.

Al verse acorralado, Carranza se traslada hacia Tlaxcaltongo, en la sierra norte de Puebla, siendo el general Rodolfo Herrero, quien les había asegurado a la escolta y al propio presidente que el lugar era seguro, siendo la madrugada del 20 de mayo de 1920, que le propio Herrero le da muerte a Carranza, por órdenes de Elías Calles.

Del 1º de junio de ese año al 30 de noviembre, Adolfo de la Huerta es presidente Interino, siendo la última vez que un presidente de México, toma posesión como tal después de un levantamiento armado.

Toma cargo el 1º de diciembre en la media noche, Álvaro Obregón Salido, es el nuevo presidente de México.

Por ello la costumbre de tomar posesión los candidatos ganadores a la presidencia en esta fecha.

Álvaro Obregón retoma a José Vasconcelos como nuevo rector de la Universidad de México y en 1921, lo nombre Secretario de Educación Pública, naciendo a la par esta secretaría, quien fundaría escuelas rurales, escuelas normales y la impresión de clásicos de la literatura, para el común de las personas.

Es en este periodo que Obregón le da Amnistía a Villa y a Saturnino Cedillo, a quienes les otorgó haciendas en pro de sus labores como revolucionarios y defensores del país.

En su gobierno Obregón negocio una serie de tratados con los norteamericanos, en específico, con asuntos agrícolas y de petróleo, tales que permitían la incursión de petroleras “gringas” al país.

Debido a la cima de producción de México en extracción del petróleo por encima de 193 millones de barriles en el año, por la empresa El Águila de propietarios Ingleses, coloca al país como el segundo mejor productor de petróleo, momento de auge que solo duraría poco.

Le toca la crisis de haber sido descubiertos pozos petroleros en Texas y Oklahoma, que había hecho una crisis mundial, en el precio de la extracción del crudo, Obregón hace un decreto y arrima el impuesto a las exportaciones del petróleo, que se deberían de pagar en oro, o en su defecto, en bonos nacionales.

Ante este proceso de “paz” le llegan las elecciones de 1923.

Siendo los candidatos presidenciales Adolfo de la Huerta y Plutarco Elías Calles, haciendo que este último, utilizaran todo el aparato del gobierno para hacerle la campaña, debido a la inclinación de Obregón hacia Calles.

Amigos, pero acérrimos contrincantes, debido a que juntos eran sólidos, pero separados cada uno de entre ellos, hablaban pestes de cada cual.

Calles congregó a varias fuerzas políticas en una coalición fundamental para llegar a la presidencia:

El partido Laborista, Nacional Agrarista, del Proletariado Mexicano, Radical Mexicano, del Progreso Cívico, de Reforma Popular y la Asociación Nacional Progresista, así como los sindicatos de obreros.

Así partió Calles hacia su campaña política ante la presencia del fantasma de la historia de México:

El presidente queriendo reelegirse.

Luego entonces amigo lector, no nos quejemos del México que estamos viviendo, porque en ello quede claro: ¡Tenemos el País que queremos!? Esa es mi apuesta ¡y la de Usted?…

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