Luis Núñez Salinas

LA APUESTA DE ECALA

Santiago Apóstol

Hoy en día amable lector, en la ya cercana fecha del 25 de julio, los queretanos, y los ya radicados aquí, tenemos una cita con la historia, una deuda con un patrono bueno y conciliador, que han hecho de estas tierras, de las más importantes.

¡Sí! Así de benefactor.

Nuestro Santo Patrono de la Ciudad de Querétaro Santiago Apóstol, que, en realidad, la iconografía nos lo muestra, no como Santiago el Mayor, sino como Santiago Matamoros.

Un ícono traído de la edad media, en Europa, especialmente de la batalla de Clavijo,

El 23 de mayo de 833 después de Cristo, en la región de la Rioja, España.

Clavijo es un castillo, en donde según la tradición cristiana, en esos años, los musulmanes les habían pedido tributo a los españoles, de 100 mujeres, pero ellos se negaron, y decidieron ir a la batalla, con los regimientos de Ramiro I Rey de Asturias.

Los ejércitos de los emiratos eran de miles y los españoles solo de un puñado de cientos, así que, en un sueño, el Apóstol Santiago el Mayor, le dijo que confiara en él y construiría la fuerza suficiente para derrotar a estos ejércitos invasores.

La batalla se llevó acabo, y vencieron los españoles.

Desde esta ocasión, se toma a Santiago Mata Moros -porque ayudó a vencer a los ejércitos cristianos- como una advocación de Santiago el Mayor, porque un Apóstol jamás asesinaría o privaría de la vida.

Si observamos con atención, este ícono representa a un guerrero medieval, con su caballo, en la ya tradicional heráldica, de cuando los caballos tienen los cuartos traseros en la tierra, y los delanteros en el aire, tiene como significado, que nuestro Apóstol Santiago el Mayor y/o Matamoros, perdió la vida en combate.

Siendo que el martirio de muerte, de nuestro señor Santiago el Mayor, fue degollado, en el 44 después de Cristo.

El Apóstol Santiago era el hermano mayor de Juan el Evangelista.

El cuerpo de este santo descansa en la Catedral de Compostela España, debido a que realizó una evangelización en estas tierras, antes de ser martirizado.

El propio Herodes mandó cortarle la cabeza y exponer el cuerpo a los buitres y perros, para que destazaran los restos mortales.

Quienes acompañaban al Apóstol, tomaron el cuerpo a escondidas, y lo trasladaron con sigilo, lo más alejado de Jerusalén, así que lo transportaron y se dirigieron a los lugares en donde ya había estado, evangelizando.

Les llevó varios días llegar al lugar, así que lo depositaron en una pequeña gruta, y ahí lo estuvieron cuidando.

Al paso de los años, y en cantidad de guerras que se suscitaron por todo el lugar, pronto se olvidó, hasta que tiempo después, el Rey Alfonso el Casto y, después varios papas, entre ellos Urbano II,  sabían de la ubicación del entierro, y mandaron construir un pequeño templo, ese lugar es Compostela.

Pero la iconografía de Santiago Matamoros, que es el patrono de nuestra ciudad de Querétaro, guarda algunos secretos.

Por la fecha, Santiago, no pudo haber estado en España, sino después de su muerte, debido a que no existe algún documento que acompañe, con certeza, que estuvo durante su vida en estas tierras.

Algunos libros que han sido considerados apócrifos – que no es de su autor o de la época a la que se le atribuye- como el Breviarium Apostolorum, que se descubre en Bizancio en el siglo IV d. C., se dice de la visita de Santiago a las tierras españolas, fue después de su fallecimiento y decapitación, aunque no coinciden los relatos con alguna descripción histórica, tanto de hecho como de lugar.

En otra publicación de San Isidoro de Sevilla, se lee acerca de la misma visita del Santo a España, en su obra De vita et Obitu Sanctorum Utriusque Testamenti, donde relata que la visita fue históricamente, muy por fecha posterior a su muerte.

Aunque el hecho de la Evangelización sí se llevó a cabo, porque la pregunta es ¿entonces quién bajo el nombre y características similares al Apóstol pisó estas tierras ibéricas?

Una legión de romanos, la VII, ya habían sido evangelizados en África, y son los primeros indicios, de la llegada del pensamiento cristiano a España, debido a que esta legión es trasladada a la península.

Además de las predicaciones de San Pablo, de las cuales sí existen documentos históricos de su presencia en España.

Aunque San Pablo hace una pequeña referencia de que antes, alguien había estado en España, en su Epístola a los Romanos, esta persona es seguramente Santiago.

En el siglo XVII, un grupo de estudiosos de los santos, los Bolandistas, han defendido fuertemente de la existencia del Apóstol Santiago en España, siendo de los principales testigos de este hecho.

La tradición, al paso del tiempo, fue alimentado el ícono de Santiago Matamoros, a tal grado que lo vemos en un caballo militar, con uniforme de grado, espada en la mano y una bandera de cruzado, haciendo referencia, más a un héroe de andanzas de conquista, que al primer protomártir de la cristiandad.

La espada no es un símbolo, sino que representa al propio santo cortando las cabezas de los musulmanes en el castillo de Clavijo, a diestra y siniestra.

Reitero ¡nunca Santiago el Apóstol Mayor cortó cabeza alguna de un moro ni de persona alguna!

A esta tradición, cercana, existió un Rey que hizo todo lo posible por emular has hazañas heroicas de matar invasores, cortándoles la cabeza con la espada, Ladislao I de Hungría.

Este rey húngaro fue idealizado por su pueblo, instruyó fuertes leyes para el orden y gracias a su trabajo de protector y benefactor de la zona, se logró que Croacia se anexara a Hungría.

Fue amado y respetado, luchó contra los mongoles y los venció.

Una vez muerto surgió la leyenda, y al paso de los años, se decía que este rey curaba a los enfermos y hacia milagros por todo Europa.

También es nuestro Santo, Ladislao.

En la iconografía artística, es probable, por cuestiones de paralelismo y de cercanía a la adoración de estas dos imágenes, que algún autor pictórico, haya tomado como ejemplo la figura del Rey húngaro San Ladislao, guerrero, de espadas y banderas, de cortar cabezas de los mongoles en sus batallas, como base para plasmar a Santiago Apóstol Matamoros.

Si observamos las similitudes entre la iconografía de estos dos santos, nos quedaríamos asombrados de los igual que fueron plasmados, solo que Santiago Apóstol Matamoros como un guerrero, sin serlo, y San Ladislao como un Apóstol, también, sin serlo.

¿¡He aquí la posible confusión!?

Y ahora se nos muestre, una imagen errónea de nuestro Santo Apóstol Santiago, lleno de amor y compasión, contra una idea de un santo bélico y decapitador.

… y que tal que, en la fundación de nuestro Querétaro, no haya sido Santiago Apóstol el que apareció y a quien realmente vieron los españoles y los indígenas, haya sido a San Ladislao de Hungría?

Seríamos Ladislao de Querétaro…

Y a mi sobrino, en vez de Santi, le diríamos Ladi…

¡Historia ya no te burles de nosotros!

Luego entonces amigo lector, no nos quejemos del México que estamos viviendo, porque en ello quede claro: ¡Tenemos el País que queremos!? Esa es mi apuesta ¡y la de Usted?…

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