La expansión del sistema de libre mercado y la industrialización reconfiguraron profundamente la organización social, dando lugar a nuevos patrones de concentración urbana y a la emergencia de problemas socioambientales.
La urbanización constituye un rasgo significativo de las economías contemporáneas. A diferencia de la primera gran ola urbanizadora que tuvo lugar de manera delimitada en el mundo industrializado en el siglo XIX, el presente siglo vive una urbanización mucho más generalizada Y según estimaciones de Naciones Unidas (2022), alrededor del 56% de la población mundial reside actualmente en áreas urbanas, proporción que se espera alcance cerca del 68% hacia 2050, (aunque habrá ciudades en varios países que concentren un mayor porcentaje).
La urbanización contemporánea está caracterizada por la creciente mercantilización. En numerosas ciudades del mundo, el suelo y la vivienda han dejado de ser soportes materiales de la reproducción social para convertirse en activos estratégicos de valorización del capital.
La centralidad de la vivienda como activo financiero y la intensificación de la mercantilización del suelo urbano sugieren que las dinámicas urbanas actuales están profundamente imbricadas en las transformaciones del sistema económico financiero global.
La urbanización contemporánea es un espacio institucional en el que se materializa y se organiza la mercantilización. En este sentido, la ciudad no constituye únicamente el escenario de la gran transformación, sino uno de sus principales dispositivos operativos.
La ciudad y la urbanización emergen como componente activo en la organización y expansión de las relaciones de mercado, en particular en lo que respecta a la mercantilización del espacio (suelo urbano y vivienda).
La urbanización no es simplemente el resultado de la expansión del mercado, sino una condición necesaria para su funcionamiento, en tanto reorganiza el espacio de manera que pueda ser incorporado a lógicas de valorización.
Pero también la urbanización trae aparejados impactos ambientales, tales como la contaminación del aire y del agua, la pérdida de biodiversidad, la alteración del suelo y un alto consumo de energía que acelera el cambio climático, alterando profundamente los ecosistemas naturales sobre todo en materia de vegetación y agua.
En ese sentido podemos decir que:
Hay Pérdida de Naturaleza en cuanto a:
Áreas verdes: Se cortan árboles y se quitan plantas para poner cemento y casas.
Animales: Los animales pierden su hogar o se quedan atrapados en espacios muy pequeños.
Calor: El pavimento atrapa el calor y hace que las ciudades sean más calientes que el campo.
Problemas en el Suelo y Agua de Lluvia
Suelo duro: El piso tapado con concreto no deja que el agua de lluvia se infiltre y entre al acuífero.
Inundaciones: Al no filtrarse el agua, se forman grandes charcos y escurrimientos que provocan desbordamientos en los drenes, arroyos, ríos, bordos y demás.
Escasez de agua: por una mayor extracción y consumo.
Basura: Se acumulan muchos desperdicios que dañan la tierra, afectan las calles y provocan malos olores
En esta medida, hay que entender que la ciudad requiere agua, alimentos y energía para sostener sus procesos. Y como resultado del consumo o transformación de bienes y servicios, las ciudades generan copiosas cantidades de residuos sólidos y líquidos, además de contaminantes de la atmósfera, que afectan ecosistemas locales y distantes.
Y aunque entendemos que las causas de la urbanización se centran en:
- Búsqueda de empleo o un empleo mejor remunerado.
- Construir, comprar o alquilar una vivienda.
- Mejor calidad de servicios sanitarios y educativos.
- Acceso a educación superior.
- Acceso al agua potable y saneamiento.
- Acceso a electricidad e internet.
- Acceso a mercados más grandes, donde se ofrecen más productos que en zonas rurales.
- Ausencia del gobierno en las áreas rurales.
- Mayor seguridad y más presencia policial que en áreas rurales.
- El crecimiento natural o el crecimiento de la población en las zonas urbanas y la reclasificación de las áreas rurales como zonas urbanas.
Por ello, este fenómeno de la urbanización, toma fuerza a finales del siglo XIX pero es durante el siglo XX y XXI cuando alcanza gran importancia. Así, en 1950, el 30% de la población mundial era urbana . Y para el año 20014, según los registros, la población urbana del planeta superó a la rural por primera vez en la historia. Y para el 2018 la población urbana alcanzó el 55% de la población mundial, y se calcula que en 2050 un 66% (dos tercios) de la población mundial vivirán en ciudades, de acuerdo a los organismos internacionales como la ONU.
Y para concluir, hay que decir que la urbanización continuará y por eso mismo, hay que adoptar un enfoque planificador, preventivo, precautorio, inclusivo y ambiental, a fin de que tal proceso, no siga provocando mas impactos ambientales negativos. Cabe citar lo siguiente: “En una encuesta de la ONU a líderes gubernamentales, sólo el 14% estuvo de acuerdo con el índice de urbanización y con el tamaño de las ciudades, mientras que el 83% inició medidas para frenarlas y el 3% inicio medidas para acelerar el crecimiento de sus ciudades”.
Dentro de las propuestas que se han formulado, destacan las siguientes:
Planificación y Movilidad
- Ciudad de 15 minutos: Diseñar zonas donde el trabajo, las escuelas y los comercios estén a un cuarto de hora a pie o en bicicleta.
- Transporte público eficiente: Ampliar las redes limpias y masivas para reducir el uso del auto y disminuir el tráfico y la contaminación.
- Límites de expansión: Fijar reglas claras para evitar que la mancha urbana destruya zonas naturales o agrícolas.
Sostenibilidad y Cambio Climático
- Infraestructura verde: Aumentar los parques y árboles urbanos para combatir el calor extremo (islas de calor) y remover los contaminantes
- Ciudades esponja (Sponge Cities): Crear sistemas que capturen, filtren y reutilicen el agua de lluvia para evitar inundaciones.
- Eficiencia energética: Usar materiales de construcción sustentables y energías limpias en edificios, casas, industrias y comercios.
Y en cuanto al Bienestar Social y Economía
- Apoyo al campo: Invertir en servicios y empleos en zonas rurales para frenar la migración masiva hacia las grandes urbes.
- Mejora de asentamientos: Regularizar y llevar servicios básicos (agua, luz, drenaje) a los barrios marginales o periféricos.
- Reuso de espacios: Transformar oficinas o edificios vacíos en viviendas accesibles o zonas culturales en lugar de construir en nuevos terrenos







