La última visita del presidente Peña

COLUMNA TABLERO

La última visita del presidente Peña

  • Inaugura aquí el mejor hospital del Seguro
  • Donó los terrenos el gobierno de Calzada
  • El aspirómetro, lección de Eduardo Luque
  • Sin dignidad dirigencia del PRI, dice Hugo

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN 

El Presidente.

Con menos kilos y más canas vimos ayer a Enrique Peña Nieto en su última visita oficial a Querétaro. Pareciera el mismo, pero no. Hace seis años, en su primera gira como candidato buscaba quitarle al PAN la Presidencia de la República, esa que entregará dentro de 22 días a otro partido, Morena.

De allá para acá, el carismático presidente se convirtió en el peor aprobado en la historia de las encuestas y el PRI pasó de la gloria al infierno, del poder a su casi extinción, en la que están empeñados los dirigentes.

No lo creería uno viendo el entusiasmo con el que fue recibido y apapachado el mexiquense este jueves en Querétaro, en la inauguración del Hospital General Regional del IMSS, el mejor del país.

Representantes de los trabajadores beneficiados, de los patrones y, por supuesto, de los servicios médicos, venidos de toda la República, reconocieron su trabajo a favor de las clases más necesitadas y el rescate de la institución  de salud más importante de México, creada hace 75 años que, dijeron, estaba en quiebra técnica y hoy está garantizada su viabilidad hasta el 2030.

Con tales esperanzas, parecía responderse a la nota principal del Reforma de ayer: Diagnostican grave al IMSS; presenta rezago en infraestructura. Parece que goza de cabal salud, pero está grave.

El ambiente y los discursos en Querétaro parecían indicar otra cosa. Es más Tuffic Miguel aseguró que en esta administración se han invertido 21 mil millones de pesos en el fortalecimiento de infraestructura y equipo médico.

Que se han construido 12 hospitales, 40 unidades de medicina familiar y 10 clínicas de mama y se ha comprado moderno equipo médico que mantiene al IMSS a la vanguardia tecnológica. Todo bien pues, como decía un viejo periodista cuando todo iba mal.

Junto con el nosocomio de Querétaro, sin duda la obra de salud más importante en medio siglo, se puso en servicio otro casi del mismo tamaño en León, Guanajuato.

El ánimo entonces era de fiesta y, como hace seis años, el presidente Enrique Peña Nieto era asediado por mujeres y hombres que le pedían tomarse la foto del recuerdo, en lo que acostumbra invertir tiempo para complacer a sus seguidores.

Adentro del Hospital General Regional 2, en El Marqués, latía el otro país tan ajeno al diagnóstico del Reforma y al resultado electoral de julio, que nadie hubiera recordado de no ser porque el líder nacional de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, prometió defender los derechos de los trabajadores, al IMSS y al tripartismo en la institución, a costa de su pellejo y aunque alguien diga que van a jubilar a los viejos líderes a partir del 1 de enero.

Ya no estará Peña Nieto, que ayer con menos kilos y más canas, vivió una celebración como las de antes, arropado por un gobernador panista, Francisco Domínguez que le agradeció –jejeje- todo su apoyo.

Y mejor no entremos en detalles.

-BLANCAS Y NEGRAS-

Omisiones.

Tuffic Miguel, director general del Seguro Social agradeció ayer al gobernador del Estado la donación de los terrenos para el nuevo hospital general, a 54 años de la construcción del primero. Sólo olvidó mencionar su nombre: José Calzada Rovirosa.

Contagiado de la amnesia, Enrique Peña Nieto refirió los objetivos de la creación del IMSS en 1943, reproduciendo las palabras del entonces presidente de la República. Omitió que ese mandatario fue Manuel Ávila Camacho.

Además del actual titular del Instituto Mexicano del Seguro Social, Tuffic Miguel, estuvieron los otros dos directores del actual sexenio, José Antonio González Anaya, hoy secretario de Hacienda y Mikel Arreola, candidato perdedor por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.

Y estaban también el ex director Emilio Gamboa Patrón, hasta hace poco líder del Senado de la República y el ex gobernador Enrique Burgos García. Ambos, por primera vez en sus dilatadas carreras políticas, no tiene un cargo público.

El momento tierno estuvo a cargo de Tuffic Miguel que agradeció la presencia de su esposa, su mamá y sus hijos que aunque tenían exámenes, compartió, decidieron acompañarlo a Querétaro. El poder es bonito.

Aunque nomás dure seis años.

-EL HISTORIETARIO-

El Zorro.

Uno de los queretanos de mayor trayectoria nacional fue sin duda el extinto Eduardo Luque Loyola,  quien “necio que es el pueblo” decía, le dio varias veces la vuelta al “aspirómetro” de la política.

Tres veces diputado federal, en ocasiones senador de la República y gobernador interino en 1949, no llegó –sin embargo- a cumplir su deseo de un periodo completo.

En política, le dijo en alguna ocasión a este reportero, “no hay amarrados hasta que está uno con la mano así” y extendió la diestra con la palma hacia abajo, como si jurara el cargo.

Pero ha habido caso, le recordamos, de gobernadores que se enteraron de su candidatura con mucha anticipación, como el doctor Octavio S. Mondragón, al que lo dijeron desde meses antes.

Y el viejo Zorro: A mí también me lo dijeron… y no fui.

Lección viva y sin retoques que deberían los que ya se apuntan para el 2021.

La política es así.

-LA FRASE DE LA SEMANA-

A fondo.

La dignidad es algo que tristemente se ha extraviado dentro de la dirigencia estatal del PRI. El tema de dignidad parece un concepto que no está en el diccionario de la dirigencia del partido y eso es lo que falta para decir: aquí están estos resultados que para nadie puede sentirse convencidos. Tres Presidencias Municipales se ganaron, igualmente dos distritos electorales… Me parece que no hay nada que celebrar ni nada de porqué alargar ese periodo o agonía: Hugo Cabrera Ruiz, coordinador de la bancada del Revolucionario Institucional en la LIX Legislatura del Estado, en declaración a Agenda Nacional, página del periodista Rafael Piña.

Algo sabe.

-CINE PLAZA-

Halloween.

El despiadado Marquitos escapa del puesto que le regalaron y regresa a Querétaro, para acabar con el estado que lo sufrió durante años. Basada en el libro autobiográfico “El cuarto sueño o no me arrepiento de nada”.

Solo en cines.

-¡JUGADA FINAL!-

Gratitud.

Al panista Francisco Domínguez que le reconoció todo su apoyo al presidente priista Enrique Peña Nieto, en cuyo gobierno fue electo gobernador, un agradecido ¡JAQUE MATE!

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