Karla Verastegui

Karla Verastegui

TERTULIA

La Capilla de Ceja De Bravo

Fue a través de José Niembro, Director del Museo de Arte Sacro; que recibimos la invitación de Monseñor Martin Lara Becerril para asistir a una convivencia en Ceja de Bravo, en el Mpio de Humilpan; donde nos abrió las puertas de su casa familiar. En este pequeño paraíso conocimos un poco más sobre Monseñor, su sueño cumplido y una Capilla repleta de paz, significados y mensajes.  Un lugar lleno de magia y religiosidad… un lugar donde se encuentra a Dios.

EL INICIO

Después de que falleciera, su padre, Don José Santiago en el año 2003, quedo al frente de la familia su madre;  Doña María quien antes de morir en el 2007, pidió a Monseñor y a sus hermanos que su hogar, ubicado en Ceja de Bravo, en el lugar donde nació y se crio hasta los doce años Mons. Lara Becerril, se convirtiera en el sitio  donde las personas buscaran y encontraran a Dios.

Al pasar de los años sin pensarlo y poco a poco las cosas se fueron acomodando para hacer un  monumento a la naturaleza. Han  arreglado el arroyo que atraviesa la propiedad para que el agua Cante y funcione como un pequeño lago  y la construcción de la capilla.

“Fue al salir del seminario que siempre tuve el deseo que me mandaran a una Parroquia que estuviera cercana a un bosque y un lago. Después de 27 años que salí  y siempre he estado en la ciudad. Entendí que yo tenía que hacer el bosque y el lago. Porque la  naturaleza es el mundo que Dios nos dio y hay que dejarlo mejor a como no los dio. Quiero que este lugar sea una catequesis, que la misma pintura sea la que hable”.

En la actualidad en este espiritual lugar se han realizado pláticas, retiros espirituales y ha sido visitado por jóvenes, adultos, sacerdotes y religiosas.

VOCACION

Mons. Martin Lara Becerril, tiene 27 años de sacerdocio y durante la plática, comento por qué eligió dedicar su vida al Señor. “Yo fui sacerdote porque me llevaron a los 12 años al seminario. No fui obligado. Me llevaron primero a unas pláticas vocacionales y ya estando allá, me gusto. Ahí uno juega, estudia, va a misa y hay un ambiente muy bonito y ¡Me gusto!  Después regrese a estudiar la secundaria, ahí en el San Javier con los Maristas. Los dos primeros años transcurrieron muy bien porque sigue siendo uno, un niño. Pero después llego la adolescencia y ahí comenzó el problema. Tuve un momento fuerte de crisis y de decisión vocacional y después de analizar un momento está crisis vocacional, ¡Yo decidí ser Sacerdote! Tenía 15 años y  decidí ser Sacerdote. De ahí para acá,  jamás volví a tener una crisis acerca de la llamada que Dios me hacía para ser Sacerdote y ¡Soy feliz siendo Sacerdote, soy muy feliz!”.

BIEVENIDA

Entre el gran jardín donde se encuentra el pequeño lago y los jardines de la Capilla, hay una barda de piedra, la puerta tiene una reja negra y a sus costados dos columnas y en su parte posterior se encuentran tallados en cantera queretana, Doña María y  Don José Santiago, que con un semblante cordial y cariñoso dan la bienvenida a sus visitantes.

Al ingresar se observa en una pared un letrero con herrería que dice: “Para mí, la vida es Cristo”. Al ingresar,  como atrio encontramos un hermoso jardín adornado con carretillas antiguas que contienen hermosas plantas así como una gran cantidad de cactus. Hay algunos árboles con jardinera para poder descansar debajo de su sobra, también un hermoso puente de piedra que pasa por arriba de un pequeño arroyo que da a la casa de los abuelos y al fondo una pequeña fuente circular con un ángel al centro. A un costado la cálida Capilla, construida de forma irregular con ladrillo rojo, cantera y techos de madera… ahí donde vive Dios.

LAS PUERTAS

En la parte superior de las dos puertas principales, se encuentra un vitral de medio punto con el Espíritu Santo entre dones y hermosos rayos de luz en tonalidades amarillas. Las dos hojas de la puerta l es de herrería negra y en cada una de ellas,  un hermoso y vistoso pavorreal de color azul rey, con plumaje en tonos rojos, naranjas y amarillos en su majestuosa cola, entre una enramada de hojas verdes.  “El Pavorreal es el signo de Cristo resucitado. Porque las culturas antiguas, decían que el pavorreal se alimenta de serpientes y es así como ellos deciden que el veneno que es muerte, el pavorreal al comérselo, lo transformaba en colores, en vida. Por eso el significado de Cristo muerto, pero que venció a la muerte y resucito”. Explico Monseñor Lara Becerril

UN CRISTO VIVO

Al fondo, en la parte superior cuelga un hermoso Cristo, de una talla extraordinaria. De origen Italiano, llamado Cristo Vivo porque está en la cruz antes de morir con cabeza y  la mirada al cielo. Según comento Mons. Lara Becerril , fue hace aproximadamente 20 años que el Cristo Vivo llego a sus manos, cuando un señor llego a ofrecérselo en cien mil pesos, al no contar con esa cantidad, el vendedor regresaba y fue bajando el precio hasta llegar a los $30, 000. La intención de aquel buen samaritano era que el Cristo siguiera siendo venerado, ya que se encontraba en una hacienda al abandono y por eso accedió a venderlo a tan bajo costo.

EL ALTAR

El altar está hecho en cantera queretana, y del cual Mons. Explico sus diversos significados. En la parte superior cuenta con un VITRAL con diversos tonos de color rojo, amarillos,  azul marino y otros más en negro, simbolizando la hoguera ardiente, consumando el sacrificio. A sus costados en cada esquina hay  CUERNOS; porque cuando Dios le pide a Moisés que construya un altar, le pide que le coloque cuernos,  simbolizando el poder. Al frente, está tallada en la misma cantera una AGUILA BICÉFALA, (con dos cabezas) señalando que Cristo es un solo cuerpo con dos cabezas, que Cristo tiene las dos naturalezas, la humana y la divina. Esta águila Bicéfala se encuentra sosteniendo en sus garras una espada, significando la palabra de Dios.

El altar se encuentra sobre una gran roca. “Esta sobre una piedra, porque en Israel, uno ve puras piedras, porque son las que aguantan. Sobre las piedras están los altares cristianos. Para los Cristianos Católicos, es el signo de Cristo, donde en una roca firme esta edificada la Iglesia”. Refirió Mons. Lara Becerril.

De la Roca donde se encuentra el Altar brota agua, gracias a una bomba eléctrica. Esta agua resbala por la roca y cae en un angosto río que rodea toda la roca y el altar. “Porque el profeta Ezequiel dice que del Altar brotaba un rio” afirmo Monseñor. 

Sin duda alguna, es un Altar bello y significativo, que nos permite escuchar la palabra de Dios con el canto del agua.

En la próxima tertulia, haremos un recorrido por sus vitrales coloridos y  el futuro de este recinto religiosos que se encuentra en medio de la naturaleza.

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