Trabajadores académicos jubilados de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) denunciaron presuntas afectaciones a sus pensiones y prestaciones, derivadas de la interpretación que la institución aplica al Contrato Colectivo de Trabajo. Señalaron que, desde 2015, esta situación ha impactado a más de 500 personas y solicitaron una revisión jurídica de los criterios utilizados.
Durante una rueda de prensa, José Luis Mendoza, jubilado de las facultades de Ingeniería y Derecho, señaló que la disminución de sus ingresos ocurre en un contexto de encarecimiento de la vida y mayores necesidades durante la vejez.
“La vida se encarece y el ingreso se empobrece. Y resulta que en nuestra situación hemos tenido una vida activa de trabajo, muchos seguimos trabajando todavía, en donde ha sido posible establecer un nivel de vida determinado con o sin tantas posibilidades de comodidad y de conveniencia”, expresó.
Añadió que, al disminuir la intensidad de su actividad laboral, sus ingresos también se deterioran y consideró que la situación representa una falta de respeto hacia quienes dedicaron décadas de trabajo a la UAQ.
“Y en el momento en que ya dejamos de trabajar con la misma intensidad que antes, se registra un deterioro en nuestro ingreso. De todos modos y en cualquier circunstancia. Y una de estas circunstancias ha sido el trato, la falta de respeto que hemos tenido por parte de nuestro patrón durante más de 30 años trabajando para este patrón que es la universidad (UAQ) y que intempestivamente y sin fundamento alguno llegó a aplicar desde por ahí 2015”, declaró.
Debate por las pensiones y el seguro
Por su parte, Salvador Rojas Paredes, quien se desempeñó como maestro de 1974 a 2005 y se jubiló después de 31 años de servicio, pidió sensibilidad a las autoridades universitarias para revisar los casos particulares, debido a que algunos presentan condiciones contractuales específicas que, a su consideración, ameritan un análisis diferenciado.
“Necesitamos que las personas de la universidad tengan un poco de sensibilidad de que hay casos donde está un poco más claro incluso la interpretación de la prevalencia de las cláusulas de su contrato (…) hay varios casos que tienen aristas especiales y donde debería haber sensibilidad en el aparato jurídico de la universidad”, sostuvo.
Los jubilados señalaron que uno de los puntos centrales de su inconformidad es la aplicación del concepto de complementariedad entre las pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y las obligaciones de la UAQ. De acuerdo con el documento que difundieron, quienes cumplieron 29 años de servicio tendrían derecho a una pensión equivalente al 100 por ciento de su salario, a cargo de la UAQ, sin que las prestaciones de seguridad social reduzcan esa obligación.
Rojas Paredes advirtió que recibir actualmente un ingreso que iguale el salario que percibían durante su vida laboral no necesariamente resuelve las necesidades que enfrentan con el paso del tiempo, debido al encarecimiento de los servicios y a los requerimientos de asistencia que pueden surgir durante la vejez.
“Hay algunos que dicen ‘no, es que yo estoy satisfecho porque entre lo que recibo del Seguro Social y lo que todavía me da la Universidad es el 100 por ciento de lo que yo venía recibiendo como jubilado entonces me siento satisfecho y ya para mí está bien’. Ahorita están de acuerdo, pero van cambiando las circunstancias de nuestra vida y van encareciéndose los servicios; necesitamos de repente apoyo adicional de otras personas porque no nos podemos mover ya y necesitamos muchas cosas que no teníamos cuando estábamos 100 por ciento activos”, explicó.
Los inconformes solicitaron a las autoridades universitarias, las instancias sindicales y las áreas competentes revisar integralmente las cláusulas relacionadas con jubilaciones, prestaciones y derechos adquiridos. También pidieron abrir canales de diálogo y emitir una respuesta fundada, clara y verificable, con el objetivo de alcanzar una solución que, afirmaron, respete las condiciones laborales pactadas.





