José Luis González Garibay

José Luis González Garibay

REFLEXIONES 

Claves y enigmas de la personalidad

¿Con que ingredientes se “cocina” nuestra Personalidad?, Los últimos descubrimientos de la neurociencia y la psicología nos ofrecen grandes sorpresas en torno a este Tema, su origen, sus trastornos y los factores que los desencadenan, con permiso de nuestros Editores y de Ustedes amables lectores damos principio.

El modo en que nos comportamos depende de una serie de factores genéticos, psíquicos y ambientales, mismos que siguen avanzando y sorprendiendo, los estudiosos de la Ciencia en el entendido que no es una sola siguen descubriendo las razones de nuestra conducta y nuestra forma de relacionarnos.

A fines del siglo XX Hui Lao psicólogo de la Universidad de Minnesota cree tanto en el poder de la Personalidad, que decide estudiar cuanto influye esta en los accidentes laborales, decide convivir con los integrantes del cuerpo de Bomberos de esa ciudad Americana, a fin de encontrar como la personalidad de hombres y mujeres influyen en el número de bajas.

En su investigación descubre que los patrones culturales de comportamiento masculino presionan a los hombres para ocultar ante sus superiores las heridas o daños menores producidos en una acción de rescate, mientras que las mujeres tienden a informar directamente de cualquier incidencia.

Más aún ambos cuando son más extrovertidos son más propensos que los tímidos a reclamar ayuda en momentos de peligro, algo fundamental cuando se trata de un trabajo de riesgo en equipo.

Taxonomía del yo de entre las múltiples definiciones posibles la enciclopedia de la sicología dirigida por el siquiatra Josep María  Farré del Instituto Decseux se decanta por explicar que la personalidad es la organización más o menos estable y duradera del carácter, temperamento, intelecto y físico de una persona que determina su adaptación única al ambiente.

Frente a este estado de ánimo que sucede en un momento determinado la personalidad es un patrón que dura en el tiempo y que se repite de manera consistente, abona en ese sentido el doctor George Boree, Sicólogo de la Universidad Shippensburg de Pensilvania y manifiesta que el andamiaje que nos hace únicos, la estructura en la que se ensambla una persona y el modo en que funcionamos o nos estropeamos.

Dependiendo de nuestra personalidad reaccionaremos de un modo u otro ante determinadas situaciones y muy probablemente lo hagamos de la misma manera siempre que se repitan estas circunstancias.

El gran reto de la sicología ha sido determinar que rasgos conforman la personalidad del individuo, realizar una taxonomía de forma de ser que permita prevenir el comportamiento de una persona ante un acontecimiento dado, el precursor de este intento fue nada menos que Hipócrates quien definió 4 temperamentos que según el comprenden toda la gama de comportamientos humanos, melancólico, colérico, sanguíneo y flemático, sin embargo es evidente que sus teorías a esta fecha están completamente en desuso, pero que no podemos dejar de otorgarle el honor de ser pioneras.

La interrogante invariablemente se plantea es si se nace o si se hace: los últimos estudios conocidos por la ciencia nos indican que todo ser humano nace con las bases de la personalidad y que estas quedan conformadas aproximadamente hasta los 7 u 8 años y que posteriormente se sigue construyendo la personalidad, sin embargo la psicóloga Judith Harris ha causado grtan revuelo con su afirmación de que el entorno social del niño fuera de la familia es más importante para el desarrollo de la personalidad que la herencia genética o la educación en casa.

Podemos fácilmente ocuparnos durante mucho tiempo y lo haremos en una segunda entrega al plantearnos la interrogante ¿podemos cambiar la manera de ser? Y es que los Sicólogos, los Sociólogos, Antropólogos y otros estudiosos no coinciden a la hora de decidir si la personalidad es un factor cambiante, lo que sí está claro es que nuestra manera de ser se desarrolla con el tiempo como si se tratase de un musculo que hay que potenciar, la sicología pone a nuestra disposición una serie de herramientas para mejorar nuestra actitud, es una especie de gimnasio para el temperamento.

Sin embargo la opinión muy personal es que el ser humano ya nace con un temperamento que se irá moldeando con el paso del tiempo y que los factores que han de influir serán entre otros la genética, la educación, la sociedad y otros tantos

Nos vemos en la que sigue

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