José Luis González Garibay

José Luis González Garibay

REFLEXIONES

SEGUNDA PARTE

Decía el Maestro Trueba Urbina al presentar su Ley del Trabajo:

A Isolina la dulce compañera de mi Vida

Que hizo de mi hogar una paraíso de felicidad

Este dia 8 de Julio cumplo 41 años de ser protegido por una Gran Perona

Por lo que digo Gracias siempre por tu amor ·Guarecita”

Estos artículos son parte de la imaginación, y el ingenio de alguien que se ocupa de la lectura de manera regular, y además tener una hermosa colección de Revistad y Libros, destacando mi preferencia por la revista “Muy Interesante” y buscar encontrar los pensamientos más destacados de los hombres que la historia nos convoca a recordar y si nos permiten continuamos con la Tarea saludos

Toca el turno Nietzsche: este confuso intercambio entre la razón y la fe solo puede explicarse haciendo referencia a una época. El cristianismo pudo triunfar en el imperio romano gracias a que un puñado de cristianos cultos, ya que la mayoría de los cristianos no lo eran, se interesó por estar a la altura de los filósofos, y modeló su religión con las categorías filosóficas del Platonismo, San Agustín representa la culminación de esa síntesis desafortunada, sin la cual el mundo occidental se habría cristianizado y hubiera sido más libre.

San Agustín: estimado colega, acepto sus desdenes religiosos porque comprendo que se encuentra perdido, como yo lo estuve antes de abrazar definitivamente la fe.

Nietzsche: por favor Sr. Curilla no me ofenda jamás me he extraviado, he remontado al hombre que había en mi para alcanzar el estado de súper hombre, situándome por encima de los convencionalismos sociales,. No obstante comprendo que esto es demasiado complicado de entender para una inteligencia medieval.

San Agustín la inteligencia no sabe de épocas Sr. Mío, sino de grados y ese “súper hombre” suyo me parece más un producto de su desvarío.

Moderador: compórtense señores recuerden el respeto a las ideas del otro que predica la filosofía ya que es imprescindible la búsqueda del conocimiento verdadero.

San. Agustín: que no se logra sin la fe.

Marx: pamplinas, la fe es un subterfugio social represor de la conciencia.

San Agustín: la fe sirve al hombre para guiar sus pasos en libertad hacia el momento en que su alma se ilumina y puede alcanzar las ideas que están en Dios. Y es en ese estado de iluminación cuando consigue conocer la  verdad y la felicidad:

Sartre: la única verdad que se deduce de todo lo que se ha dicho es que  efectivamente se expresa usted como un iluminado, teniendo un Dios en la retaguardia ¿Qué fácil es evadirse del drama moral de la conciencia que nos plantea la libertad?, como suelo decir en estos casos, estamos condenados a  la libertad, entiéndanlo Dios no existe para indicarnos el camino hacia la verdad.

San Agustín: es que usted no alcanzado aún la fe.

Sartré: ni pienso.

Moderador: pasemos al siguiente interlocutor. El platonismo cristiano de San Agustín dominará toda la filosofía medieval hasta el siglo XIII, momento en que aparece el aristotelismo de Sto. Tomás de Aquino.

Sto. Tomás fue en el año 1224 vi la luz en el seno de una familia noble napolitana. A los 20 años ingresé en la orden de los dominicos y estudie luego en Paris y Colonia. También en Paris y en algunas ciudades italianas desarrollé una intensa labor docente, investigadora e intelectual, polemizando con los agustinos sin descanso hasta que, en 1274 me aconteció la muerte cuando iba camino de Lyon para participar en el concilio, acogí en mi filosofía la concepción aristotélica de un ser humano que está constituido por una sustancia coherente, en la cual el cuerpo y el alma no son realidades opuestas, sin embargo también es cierto que acepté como Platón la inmortalidad del alma, difiero de San Agustín en pensar que la razón y la fe vayan unidas en el conocimiento de la verdad. son vías distintas en la investigación, aunque la verdad se encuentra en los contenidos de la fe, porque está limitada por los sentidos.

Hume: perdone, pero he de decir que de científico su método no tiene nada, y que los principios de la ciencia de entonces estaban en pañales.

Moderador: por favor no interrumpa la escuela a la que usted pertenece el empirismo es posterior y contraria al racionalismo de Descartes, pero luego tendrá ocasión de mostrar su disconformidad con él.

Descartes: a mí tampoco me complacía la ciencia de mi tiempo debido a su determinismo, a su visión de que las cosas suceden bajo la ley de la causa y el efecto. Este determinismo absoluto negaba la libertad del individuo; lo sumía en el mundo de la materia y anulaba su parte espiritual, por eso decidí encontrar un método filosófico para explicar los fenómenos espirituales, aunque similar al de las ciencias este método al que me refiero contiene un doble análisis y síntesis. El análisis se trata de dudar de todo aplicando lo que yo llamo la duda metódica, hasta encontrar una verdad innegable, y, si la encontré en el hecho de que puedo dudar de todo, excepto de que yo dudo. No puedo dudar de mi existencia como sujeto que piensa, esta certeza la formulé si, “pienso luego existo”. Por lo tanto, la realidad de mi pensamiento, de mi razón, de mi alma es más evidente que el mundo material, que nos llega por los se3ntidos y es independiente de la materia. Por eso mi alma no está sujeta a las leyes de la causalidad, por eso es posible la libertad humana.

Hume: el pensamiento anglo sajón de mi tiempo, estas teorías racionalistas se consideraban una aberración yo nací en 1711 en Edimburgo, hijo de un terrateniente escocés y pertenezco a la corriente que se ha denominado empirismo  ingles. según mi filosofía nuestras ideas no proceden de la razón sino de nuestra experiencia empírica de las impresiones que reciben los sentidos y de los recuerdos que tenemos de ellas, el “yo pensante” de descartes es falso puesto que no hay impresiones constantes e invariables. Dolor y placer, tristeza y alegría, pasiones y sensaciones se suceden unas a otras nunca se dan todas al mismo tiempo. El ser humano es un complejo de impulsos inexplicable, la estructura de la razón es algo tan poco conocido para nosotros como el instinto. Me declaro escéptico sobre esos conceptos del alma, libertad, espíritu, Dios, pues surgen de los sentimientos y son la ignorancia y el miedo a lo desconocido los que alimental la idea de que existen, las creencias religiosas no son más que sueños de hombres enfermos.

Kant: me gustaría tomar la palabra que ahora me corresponde por el orden histórico de intervención que ahora seguimos. Fui un hombre profundamente religioso, soltero, metódico y sobrio de costumbres. Tan solo en una oportunidad salí de la ciudad en que había nacido en 1722, y no fue lejos. Mi vida, es cierto, no tuvo nada de extraordinario ni excitante, aparte de la satisfacción que sentí por mis logros en filosofía. Todo mi tiempo lo empleaba en estudiar. Debo reconocer que la lectura de las obras de Jum el reto a la razón que contiene, me hicieron despertar del sueño racionalista en que me encontraba, pero el escepticismo no es buen lugar para recibir y habitar. Idee por tanto una síntesis entre racionalismo y empirismo y discutí las cuestiones que interesaban a ambas posiciones. Encontré que las ideas sobre el mundo proceden tanto de la impresión sensible como la razón, la cual ordena los contenidos de esa experiencia. No obstante existe todo tipo de ideas provenientes de la razón, como son las nociones de “libertad”, “alma”, “ o Dios”, aunque estas cosas no se pueden realmente conocer, la razón necesita suponer su existencia, para explicar a su vez, la existencia de la conciencia moral que es lo esencial del ser humano.

Sartré: mejor dicho. Es su calvario.

San Agustín: manifestación de Dios en nosotros. Es lo que es.

Kant: no, señores la conciencia moral es producto de la voluntad autónoma, libre de prejuicios y es aquello que engrandece al hombre

Moderador: demos ocasión al profesor Hegel de intervenir.

Hegel: sin embargo, temo que mi intervención se remontará por encima de los problemas que hasta ahora se han predominado en esta discusión: “razón y Fe”,  razón y experiencia sensible”, “ alma y cuerpo”, “conciencia moral y libertad”,  para mi no es relevante tratar un problema aisladamente aunque considero que el objetivo de la filosofía es construir un sistema que interprete de manera absoluta la realidad en su conjunto. Pero la época en que viví en mi está la creencia nací Stuttgart en 1770 fui un enorme viajero, a diferencia de mi colega Kant, impartí clase en varias universidades alemanas, me interesaban los acontecimientos culturales y políticos de todas partes, fui apasionado de la revolución francesa, a la que considero como un episodio significativo de un proceso histórico global; proceso que sigue un desarrollo racional seguido y regido por el sujeto de la historia, el espíritu absoluto que conduce hacia la libertad, el culmen de tal proceso es el estado, el cual supone, por consiguiente, expresión definitiva del espíritu, el ser humano participa del espíritu a través de la razón.

Jume: me parece haber escuchado de nuevo la voz del racionalismo.

Amables lectores en la siguiente entrega nos ocuparemos de concluir este estudio y charla entre grandes hombres que dieron luz y plantearon oportunidad de conocimiento filosófico al resto de las generaciones, agradezco a ustedes y a este medio de comunicación la oportunidad de compartir este ensayo y colección sintética de los ideales filosóficos

Nos vemos en la que sigue

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