Jorge Ramos

BLINDAJE FINANCIERO

Coberturas petroleras, inversión a fondo perdido, como el seguro de coche que no quieres utilizar

El gobierno mexicano está a punto de concluir la contratación de las coberturas para garantizar que el país obtenga la totalidad de los ingresos petroleros que la SHCP estimará en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2018.

Se trata de un proceso largo, complicado, sobre todo en un mercado tan volátil, como el petrolero, en el que no se sabe a ciencia cierta cuánto va a costar el barril del crudo el próximo año.

Antes del 8 de septiembre, fecha límite para que la Secretaría de Hacienda entregue el llamado paquete económico 2018 al Congreso de la Unión, tendremos noticias sobre ese tema.

De manera ininterrumpida, cada año, desde 2008, México ha contratado coberturas petroleras para asegurar los ingresos petroleros estimados en las leyes de Ingresos de 2009 a 2017.

Sin embargo, sólo se han activado y cobrado en tres de los nueve ejercicios: 2009, 2015 y 2016, porque en estos el precio de la mezcla mexicana de exportación en el mercado fue menor respecto al presupuestado en la LIF.

De 2010 a 2014, la SHCP gastó dinero en la contratación de coberturas sin recibir utilidades a cambio, porque el precio de la mezcla mexicana de exportación fue mayor en el mercado que el presupuestado en la Ley de Ingresos.

Luego, a partir de 2015, no ha logrado coberturas al 100 por ciento del precio de la mezcla mexicana de petróleo estimado en la LIF y ha tenido que echar mano del Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros para completarlas.

El caso es que, si bien en algunas ocasiones las coberturas petroleras se han activado y han contribuido a que México obtenga la totalidad de los ingresos petroleros presupuestados, la mayoría de las veces no.

La mayoría de las veces las coberturas y ahora su complemento del FEIP son una inversión a fondo perdido, prudencial pero sin retorno, como el seguro de coche que uno compra con el ánimo de no tener que utilizarlo.

Todos parece indicar que así será con la cobertura 2017, porque el precio de la mezcla mexicana de exportación en el mercado se ha mantenido arriba del estimado en la LIF, que es de 42 dólares, de los cuales 38 están cubiertos con opciones de compra y 4 por el FEIP.

Si el precio de la mezcla mexicana de exportación se mantiene durante todo el año arriba del precio estimado en la LIF, México no recibirá pago alguno por las coberturas, en las que invirtió 37 mil 216.3 millones de pesos.

Darse el caso, las coberturas 2017 serán las más caras y las menos rentables de la historia, pero de ello nos enteraremos oficialmente hasta diciembre, cuando se nos informe el precio promedio que mantuvo la mezcla mexicana de petróleo en el mercado durante todo el año y en qué nivel cerró el ejercicio fiscal.

Pese a estas experiencias, la Secretaría de Hacienda está convencida de que es necesario seguir invirtiendo en coberturas petroleras, de manera prudencial y a fondo perdido, como en el seguro de coche que uno espera no necesitar.

Quizá sea tiempo de pensar en otras fórmulas, de olvidarnos de las coberturas petroleras ahora que as finanzas públicas dependen cada vez menos de los ingresos petroleros y cada vez más de los ingresos tributarios.

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