INVESTIGAR A MARCOS OFRECE PANCHO PEREZ

Va por Marcos: Pancho Pérez Rojas, candidato del PRI y Partido Verde a la alcaldía capitalina durante el segundo debate en la Universidad del Valle de México, Campus Juirquilla. Atrás, Adolfo Ríos de Morena, Antonio Cabrera Pérez del Panal y Gustavo Buenrostro de Querétaro Independiente. FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN
Va por Marcos: Pancho Pérez Rojas, candidato del PRI y Partido Verde a la alcaldía capitalina durante el segundo debate en la Universidad del Valle de México, Campus Juriquilla. Atrás, Adolfo Ríos de Morena, Antonio Cabrera Pérez del Panal y Gustavo Buenrostro de Querétaro Independiente. FOTO: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

Al término del segundo debate de los siete candidatos a la alcaldía capitalina, el priista Pancho Pérez Rojas se comprometió a investigar los contratos, privatizaciones, licitaciones y cambios de uso de suelo realizados en el ayuntamiento encabezado por Marcos Aguilar Vega, hoy candidato a diputado federal plurinominal del PAN.

Luego de dos horas y medio de fuego cruzado la Universidad del Valle de México, Campus Juriquilla, ya en los cuestionamientos por escrito de los estudiantes, al aspirante del PRI y PVEM le cayó del cielo su pregunta favorita sobre si habrá acciones en contra del presidente municipal con licencia.

Por supuesto que sí, respondió.

El fantasma de Marcos Aguilar y su lamentable administración apareció en el encuentro de la UVM, como la noche anterior en el primer debate, efectuado en la Universidad Anáhuac.

El de la corrupción fue nuevamente uno de los temas y hasta el candidato de Acción Nacional, Luis Bernardo Nava se quejó de que “a los corruptos no les pasa nada” y prometió castigar a  los responsables, porque “el que la hace la paga”.

Luis Gabriel Osejo, el independiente, apostilló que no sabe cómo lo hará Nava, porque cinco de los integrantes de su planilla son de Marcos: Dos regidores y tres secretarios, y estimó en 1,200 millones de pesos el boquete de los desvíos.

Adolfo Ríos, de Morena-PT y PES, habló de hacer una entrega-recepción pública para transparentar los contratos de Marcos y “luego no nos cuelguen milagritos”.

Ante alumnos, maestros y el rector de la UVM, Juan José Ochoa Cázares, dirigentes de los partidos e invitados, los contendientes participaron en cinco rondas de opiniones y luego atendieron las preguntas del público que por cierto no dejó de participar animando y aplaudiendo a sus favoritos y en donde los más ovacionados fueron Pancho Pérez Rojas, que no dejó títere con cabeza, Luis Bernardo Nava y Adolfo Ríos García, todos con sus porras.

Los temas de seguridad, corrupción, movilidad, educación y primer empleo sirvieron para mostrar las cartas credenciales de los participantes, entre los que –claro- estaba el próximo presidente municipal de Querétaro.

Lució Luis Gabriel Osejo, el único candidato sin partido, repartiendo parejo porque, señaló, el estaba ahí por la voluntad de casi 20 mil queretanos, mientras que los otros seis eran producto del dedazo, incluidos los deslucidos Antonio Cabrera Pérez, de Nueva Alianza, que no acabó de redondear ninguna idea y el convergente Iván Omar Nieto –acusado hace dos años por despojo- se lanzó en contra de los corruptos que rompen el marco jurídico y censuró también la concesión del servicio de limpia.

Por su parte Gustavo Buenrostro, del partido Querétaro Independiente denunció que en lugar de los 3,000 policías que debiera tener el municipio hay apenas mil 200 y que él los ampliaría a cuatro mil.

A este debate los siete convocados llegaron más dispuestos a la pelea, al grado de ironizar con invitaciones de trabajo. Pancho Pérez dijo que estaba pensando nombrar a Luis Gabriel Osejo como coordinador de comunicación social, pero siempre no “por chismoso” y, a su vez, Iván Nieto convidó a Pancho como secretarios de obras Públicas.

Y a pesar de los llamados del moderador a evitar las alusiones personales y la confrontación, Pérez Rojas le exigió a Adolfo Ríos que lo mirara cuando se dirigía a él. Lo mismo quiso hacer Buenrostro, pero El Arquero de Cristo le contestó que no lo veía, aludiendo su corta estatura.

-Mírenlo, ni tan bueno, terció Pancho Pérez condenando la discriminación del Arquero de Cristo, a pesar de lo cual le reiteró el ofrecimiento de hacerlo titular del deporte en su administración, porque “sé que hará un gran trabajo en esa materia”.

El abanderado del PRI y Partido Verde fue el más echado para adelante, señalando que el actual ayuntamiento que gastó 140 millones en ciclovías, 200 en semáforos y más de 600 millones en renta de luminarias, está manchado por la corrupción.

También enfrentó al panista Nava por haber fracasado en la renovación del transporte público, lo que éste negó al señalar que el fracaso fue de José Calzada con Red Q y que este gobierno ya avanzó en la modernización con Qrobús.

En relación a las polémicas ciclovías  y luego de ser criticado por lo del marro para tirarlas, Pancho Pérez, reiteró su plan. “Ustedes si quieren quítenlas a mano limpia”.

Tanto Pancho como Ríos pusieron énfasis en la inseguridad. El priista recordó que Querétaro era tercer lugar nacional en el índice de paz y en los últimos dos años y medio lo mandaron al décimo. El candidato de Morena denunció que los robos aumentaron un 78 por ciento y 76 por ciento la percepción de inseguridad entre los queretanos.

Así, con los saldos del alcalde vendedor en la agenda, el priista Pancho Pérez dijo que un voto por Nava será un voto por Marcos Aguilar, ahora candidato a diputado federal plurinominal, que elevó estratosféricamente el costo de las ciclovías, de las que ya tiene estudios de las universidades sobre el costo real por kilómetro, de apenas 170 mil pesos y no del millón aplicado. Por eso y más , anunció, investigará al presidente municipal con liencia.

Finalmente, en la última intervención de la tarde invitó a votar más allá de partidos y colores. Votar, planteó, por las propuestas. Luego se dieron abrazos, como si nada, los siete candidatos y hasta posaron con el rector de la UVM. Había concluido el segundo debate. Y faltan 37 días para las elecciones.

POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN

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