EL RECTOR J. GUADALUPE RAMÍREZ ÁLVAREZ heredó a la UAQ dos propiedades: su casa de las calles de Escobedo 67, en posesión de la Facultad de Artes y la de La Cañada que, 40 años después de morir el maestro, está en poder de personas ajenas a la alma mater y bajo proceso ordinario civil, según confirmó a Plaza de Armas el secretario de Rectoría, IVÁN OMAR NIETO ROMÁN. ¡Increíble!
Agua de la verdad, en la Universidad.


