Al menos 59 millones de litros de combustible presuntamente ilegal fueron decomisados ayer por elementos federales y estatales de Guanajuato, en lo que fue calificado como el mayor golpe al huachicol hasta ahora.
Nuevamente, sin embargo, las autoridades no reportaron detenidos.
La incautación se realizó tras un cateo en una gran planta de Grupo SIMSA, conglomerado de la familia Issa Tafich, que tiene negocios de almacenamiento, transporte y venta de gasolina y diesel.
Fuentes federales confirmaron que el inmueble, sobre la carretera 57, en San José Iturbide, Guanajuato, pertenece al grupo empresarial de Torreón, que consiguió una gran cantidad de permisos en el sexenio del priista Enrique Peña para comercializar energéticos.
La planta tiene 10 tanques para almacenar más de 100 millones de litros de combustible y es una de las principales Terminales de Almacenamiento y Reparto del País, que ofrece servicio a Pemex, ExxonMobil y Shell.
Logística del decomiso
El Secretario de Seguridad de Guanajuato, Mauro González, informó del decomiso, que incluyó tres unidades de carga y documentación relacionada con la operación del inmueble.
Grupo SIMSA fue fundado en 1967 por Salomón Issa Murra y actualmente es encabezado por sus hijos Salomón y Nesim Issa Tafich.





