El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que el T-MEC seguirá vigente hasta 2036, con revisiones anuales, y explicó que la negociación actual con Estados Unidos corresponde al análisis de este año.
“Tratado hay por los próximos 10 años”, afirmó en entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula.
Ebrard detalló que en junio se consideraron tres opciones: cancelar el tratado, prolongarlo por 16 años o hacerlo por 10. Según explicó, México y Estados Unidos acordaron esta última alternativa, acompañada de una revisión cada año. La primera será especialmente importante porque establecerá qué temas se examinan y cómo se desarrollarán las revisiones posteriores.
Cerca de 90 asuntos en la agenda comercial
La agenda incluye las preocupaciones que Washington identifica como barreras comerciales o “irritantes”. Comenzó con 54 asuntos y, tras incorporarse otros, llegó a cerca de 90 temas, relacionados con propiedad intelectual, combate a la piratería, protección de la vaquita marina o trazabilidad del acero, es decir, el seguimiento de su origen y recorrido.
Atender estos temas requirió 108 reuniones técnicas, señaló el funcionario. Hasta ahora se han realizado tres rondas de negociación y está por celebrarse la cuarta, con la intención de concluir la revisión antes del 31 de diciembre.
“México ya resolvió todos los temas o presentó sus argumentos”, explicó sobre las respuestas entregadas a su contraparte estadounidense.
Esperar a China para defender la ventaja de México
La cuarta ronda se demoró por una decisión estratégica, explicó Ebrard: esperar a conocer cómo quedaban las negociaciones de Estados Unidos con China y países del sudeste asiático. El propósito era contar con esa información antes de avanzar, para evitar que México aceptara condiciones menos favorables que las concedidas a sus competidores.
El excanciller detalló que la ventaja comercial depende también de cuánto pagan otros países por vender el mismo producto en Estados Unidos. Si Washington ofrece mejores condiciones a un competidor, México puede plantearlo en la negociación.
“Pues si le diste a ellos, a mí ya no me puedes dar menos”, ejemplificó al describir la posición que buscaría defender en la cuarta ronda.
Ebrard Casaubón recordó que el punto de partida fue la amenaza del presidente Donald Trump de imponer un arancel general de 25 %. Posteriormente, según su balance, se consiguió mantener sin arancel alrededor del 80 % de lo que México exporta a Estados Unidos, aunque quedaron gravámenes sobre vehículos, acero y aluminio. La negociación actual busca reducir esos cobros y conservar la posición favorable del país frente a otros exportadores.
Revisiones anuales y otros frentes de Economía
Hacia adelante, el funcionario prevé que las revisiones anuales sean más limitadas conforme se desahoguen los asuntos pendientes. Por ello pidió a Washington presentar desde ahora todas sus preocupaciones: resolverlas permitiría reducir la agenda de los siguientes años.
“No puedes cada año estar sobre el mismo tema”, expresó.
Inversión, exportaciones y formalización: los otros frentes de Economía
Sobre la economía nacional, Marcelo Ebrard sostuvo que observa una reactivación impulsada por la aceleración de la inversión pública, la recuperación gradual de la inversión privada y el crecimiento de las exportaciones. Destacó los productos vinculados con el auge de la inteligencia artificial y el cómputo en Estados Unidos, y mencionó entre las tareas de la dependencia los polos de desarrollo, el Plan México y el apoyo a pequeñas y medianas empresas.
En materia de empleo e informalidad, planteó “reducir el costo de la formalidad” para facilitar la incorporación de pequeños negocios. También señaló que ya se digitalizó a un millón de empresas y que la meta inmediata es sumar otro millón. Explicó que permitirles aceptar pagos con tarjeta y participar en operaciones digitales busca evitar que queden rezagadas conforme cambian los hábitos de compra, además de favorecer su formalización.






