El Real Madrid se estrenó por todo lo alto ante su afición. Más de 72.000 espectadores se dieron cita en el Santiago Bernabéu para celebrar una goleada (4-1) ante la Real Sociedad. En el redebut de José Mourinhoen la casa blanca, Kylian Mbappé firmó un hat trick que lideró la reacción de un equipo que pasó de un primer tiempo gris a una segunda mitad arrolladora.
El francés marcó el 1-0, volvió a aparecer para poner el 2-1 y cerró la fiesta con un espectacular tercer tanto. Vinícius estrenó su cuenta goleadora, mientras Bellingham y Valverde ofrecieron una gran versión, especialmente después del descanso, cuando el Madrid aceleró el juego, ganó verticalidad y terminó desbordando a una Real Sociedad que resistió mientras tuvo fuerzas.
La noche comenzó, además, con un bonito gesto del Real Madrid. El Bernabéu recibió a Mikel Oyarzabal y Marc Cucurella, campeones del mundo con España este verano, con un homenaje antes del encuentro. Mourinho apostó de inicio por el mismo once que había utilizado ante el Espanyol. El técnico portugués, recibido con una atronadora ovación durante la presentación de las alineaciones, no quiso tocar demasiado un equipo que había arrancado con victoria.
La Real Sociedad salió sin complejos y encontró espacios para incomodar al Madrid. Oyarzabal tuvo la primera gran ocasión tras una magnífica dejada de Kubo en la frontal que detuvo Courtois. El Madrid respondió con una posesión larga, paciente, aunque excesivamente horizontal. Arda Güler tendía a abandonar la banda para aparecer por dentro y al conjunto de Mourinho le costaba encontrar profundidad. Faltaba ritmo, intensidad y claridad en los últimos metros. La Real, mientras tanto, mantenía su plan y no renunciaba a salir con peligro.
Una recuperación de Valverde permitió al Madrid encontrar una de sus mejores ocasiones del primer tiempo. Mbappé dejó la pelota para Vinícius, cuyo disparo cruzado fue detenido por Remiro. El partido cayó en un ritmo lento y los primeros pitos aparecieron en el Bernabéu después de una volea de Sergio Gómez que se marchó rozando el poste.
El primero en el Bernabéu
Mourinho no esperó demasiado. Mandó calentar a cinco jugadores, un aviso para los futbolistas que estaban sobre el césped. Y el mensaje tuvo efecto. En el minuto 40 apareció Mbappé. Valverde arrancó, encontró al francés con un pase diagonal y Kylian hizo el resto. Control orientado y zurdazo al angulo. Una jugada vertical, rápida y precisa, exactamente lo que se le estaba pidiendo al Madrid.
Pero la Real Sociedad no bajó nunca los brazos. Apenas cuatro minutos después, Sucic aprovechó una acción embarullada en el área para poner el 1-1. El empate castigaba al Madrid justo antes del descanso y Mourinho se iba enfadado.
El técnico portugués movió ficha en la segunda parte. Carreras se quedó en el vestuario y Cucurella hizo su debut en el Bernabéu. El cambio tuvo un efecto inmediato. El Madrid subió el ritmo, aumentó la presión y comenzó a jugar mucho más cerca del área de Remiro.
Bellingham ofreció una de sus mejores versiones, asociándose, conduciendo y llegando a zonas peligrosas. Mbappé, mientras tanto, era una amenaza constante. El francés tuvo el segundo muy pronto, pero Remiro volvió a ganar el duelo. La Real comenzaba a sufrir y el delantero olió sangre.
Valverde volvió a acelerar, Mbappé combinó con Bellingham en una pared de enorme velocidad y, esta vez, no perdonó. Kylian cruzó el balón con precisión ante Remiro y puso el 2-1 en el minuto 60.
El Madrid empezó a ser vertical, intenso, agresivo en la presión y entonces el tercero llegó en el minuto 68. Bellingham volvió a participar en la jugada, el Madrid recuperó arriba y Vinícius apareció para culminar la acción. La Real intentó reaccionar, pero ya no tenía la misma energía.
Hat-trick de Mbappe
El Madrid había encontrado espacios y los atacaba con una velocidad imposible de contener. Vinícius encontró un espacio y puso un balón medido, tocado, diagonal, perfecto para el desmarque de Mbappé. El francés picó la pelota por encima de Remiro y completó su hat trick en el minuto 80. Golazo y estreno perfecto en el Bernabéu.
El Madrid cerró su primera noche de la temporada en su estadio con una goleada y, sobre todo, con la sensación de que después de un primer tiempo discreto tiene argumentos para convertirse en un equipo mucho más reconocible en cuanto acelera el ritmo.







