Un perro entrenado para detectar narcóticos puso al descubierto un cargamento de 245.5 kilogramos de metanfetamina en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y, horas después, volvió a marcar otro equipaje en el que fueron encontrados 18 paquetes de hoja de coca.
Se trata de Max IV, binomio canino de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), que participó en las inspecciones junto con personal de la Secretaría de Marina (Semar).
El primer hallazgo ocurrió durante una revisión en los recintos fiscalizados de la Aduana del AICM.
Rastreo mediante el olfato
Max IV realizó una “indicación pasiva” frente a ocho contenedores que transportaban bolsas con polvo cristalizado.
La alerta del perro llevó a los agentes a someter el contenido a una inspección mediante un espectrómetro de infrarrojo cercano, cuyo resultado fue compatible con metanfetamina.
El cargamento alcanzó un peso de 245.5 kilos. Durante la revisión de equipajes de pasajeros internacionales, Max IV volvió a marcar una maleta.
Se trató del equipaje de una pasajera procedente de Lima, Perú, que ingresaba a las instalaciones aeroportuarias.
En una segunda inspección, los agentes encontraron 18 paquetes de hoja de coca en distintas presentaciones.
Adiestramiento militar
Los binomios caninos forman parte de los mecanismos de inspección utilizados por las fuerzas federalesen aeropuertos, aduanas, instalaciones estratégicas y operaciones de seguridad.
La droga fue incautada por autoridades aeroportuarias para su posterior puesta a disposición ante la fiscalía correspondiente.
En el caso de la Marina, sus perros son entrenados en distintas especialidades como detección de narcóticos, incluido fentanilo; explosivos; armas de fuego y divisas; búsqueda y rescate de personas; localización de restos humanos, así como guardia y protección.






