Ante la confirmación de nuevos casos de gusano barrenador del ganado (GBG) en el sur de Estados Unidos, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el United States Department of Agriculture (USDA) anunciaron la suspensión temporal de la importación de animales vivos entre ambos países.
El brote, causado por una mosca parasitaria que afecta a animales de sangre caliente, ha encendido alertas sanitarias en el sector ganadero regional tras la detección de nuevos casos en distintas zonas del sur estadounidense.
Las autoridades confirmaron que se han registrado al menos cinco casos recientes, lo que ha incrementado la preocupación por la posible reaparición de una plaga erradicada en décadas pasadas.
Expansión del brote en Estados Unidos
Los nuevos casos fueron detectados en estados como Texas y Nuevo México, incluyendo animales como cabras, ganado y perros, lo que evidencia una expansión geográfica del problema sanitario.
El hallazgo en múltiples especies ha llevado a reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica en la región fronteriza entre ambos países.
La suspensión del intercambio incluye bovinos, ovinos, caprinos, equinos, cerdos y otros animales destinados a reproducción, sacrificio o comercialización, con el objetivo de reducir el riesgo de propagación del parásito.
Las autoridades sanitarias de ambos países han señalado que mantienen un intercambio permanente de información y coordinación técnica para enfrentar el brote.
Estrategia de control sanitario binacional
El control del gusano barrenador se apoya en la técnica del insecto estéril, que consiste en liberar machos incapaces de reproducirse para interrumpir el ciclo de la plaga.
Este método ha sido una de las principales herramientas de erradicación en campañas sanitarias previas en la región.
El programa también incluye esfuerzos para fortalecer infraestructura en México, como la planta de producción de moscas estériles en Chiapas.
Impacto en la frontera agropecuaria
El sector ganadero mexicano enfrenta además restricciones a la exportación de ganado hacia Estados Unidos, vigentes desde finales de 2024, lo que ha afectado la dinámica comercial entre ambos países.
Las autoridades han reiterado que la prioridad es proteger el hato ganadero del noroeste de México, donde actualmente no se han detectado casos de la plaga.
La medida sanitaria busca proteger regiones clave como Baja California, Sonora y Chihuahua, donde la actividad ganadera representa un componente económico estratégico.
El reforzamiento de inspecciones en puntos de ingreso también incluye controles más estrictos para mascotas y animales de compañía.





