Ante la irregularidad en el suministro de energía eléctrica que en los últimos meses han padecido tanto la población como empresas locales, el gobernador Mauricio Kuri González dio a conocer que se reunió con la directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilia Esther Calleja Alor, para atender las demandas de la población y regularizar el servicio. El Ejecutivo estatal solicitó el respaldo de la dependencia a fin de robustecer la infraestructura en la entidad. Al mismo tiempo, reiteró el compromiso de su gobierno para trabajar de la mano de la CFE y resolver la problemática.
Aún cuando la administración estatal ha recibido alrededor de 731 reportes de apagones en Querétaro, estiman que podrían ser al menos cuatro veces más el número de incidencias. Por otro lado, el sector industrial también ha resentido la irregularidad en el servicio. De acuerdo con la presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Beatriz Hernández, el 53 por ciento de las empresas ha tenido que parar turnos debido a los constantes cortes, generando pérdidas económicas que aún no han sido cuantificadas.
Proyecto energético frenado
Cabe recordar que desde el inicio de la actual administración estatal se creó la Agencia de Energía del Estado de Querétaro (AEEQ), encabezada por Mauricio Reyes Caracheo. El objetivo era construir dos subestaciones de energía para atender la creciente demanda de la entidad. Para ello, se cumplieron una serie de rigurosos trámites ante el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y la propia CFE, hasta obtener el aval del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Una vez presentado el proyecto ejecutivo, la construcción de la primera subestación tendría que haber iniciado en el primer trimestre de 2024. Inexplicablemente, el entonces titular de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, frenó el proyecto.
Una inversión para garantizar el suministro
El proyecto estatal contemplaba la generación de infraestructura eléctrica capaz de bajar 900 megawatts de las líneas de la CFE, lo que al final de la presente administración habría garantizado el suministro de energía por al menos diez años. Para concretarlo, se contemplaba una inversión de 5 mil millones de pesos.








