Francisco Javier Meré Alcocer, PH. D.

Francisco Javier Meré Alcocer

TEMPORAL

El Agua y la Cuenca Hidrológica de Querétaro

El mejoramiento de la calidad de vida de la ciudad de Querétaro exige la participación ciudadana. Es responsabilidad de sus habitantes participar en la solución de sus problemas, aportando comentarios viables, para que los responsables de su gestión administrativa tengan puntos de vista más amplios. Motivado por esto presento a Usted amable lector este trabajo.

Esencial para cualquier civilización es el abasto adecuado del agua. Ya desde 312 antes de Jesucristo, los ingenieros romanos comenzaron a construir sistemas de agua a una escala nunca vista. Hacia 266 después de Cristo, once acueductos llevaban a Roma unos 1000 millones de metros cúbicos de agua dulce al día, los que permitían la existencia de sus preciosos baños públicos y de las numerosas fuentes desbordantes de agua gratuita para su millón de habitantes. De fuentes situadas en colinas distantes hasta de 50 kilómetros, el agua bajaba por gravedad por canales y conductos a un punto de la llanura romana, de donde pasaba a los puentes de arcos de piedra que le daban una pendiente uniforme. La presión de los conductos impulsaba el agua sobre una red de tubos de plomo y arcilla que recorría bajo las calles de la ciudad.

El agua es seguramente una de las riquezas del globo de las más abundantes y de las más raras, muchos hombres a través del mundo consideran que el agua es una riqueza gratuita y que pertenece a todos los hombres. En algunas partes, el agua es tratada con respeto y reverencia, en otras su importancia es ignorada. Se usa y se abusa de ella causando su destrucción, unas veces por ignorancia y otras por falta de comprensión. El habitante urbano que la observa a diario en ocasiones no tiene idea de su idiosincrasia, no imagina con cuanta astucia y paciencia hay que manejarla, con esa comprensión que se deriva de una larga convivencia con ella, tan larga, que ni la vida de un individuo ni de muchas generaciones es suficiente. Hay que atesorar todo lo que la humanidad va aprendiendo, realizando observaciones, cálculos, ensayos.

El estudio de la ciencia del agua, de su estructura, de sus formas originales, de su correlación, sus características, su repartición y de su comportamiento se efectúa por medio de la Hidrología, siendo la Hidrometría el estudio de la medida del agua en cualquiera de sus tres estados físicos y en cualquier lugar donde el agua se encuentre.

El conjunto de todos los procesos de transformación del agua en la tierra se conoce como Ciclo hidrológico. Este es un punto útil aunque académico desde el cual comienza el estudio de la hidrología. El ciclo hidrológico no tiene principio ni fin. Considerando la primera etapa como la evaporación del agua en los océanos, el vapor es llevado sobre los continentes por masas de aire en movimiento. Si el vapor es enfriado hasta su punto de rocío, se condensa en gotitas de agua que forman nubes las que en condiciones metereológicas adecuadas, se agrandan lo suficiente para caer en la tierra en forma de precipitación, pudiendo ser en forma de nieve, granizo, lluvia, gresil, etc. Parte de la precipitación que llega a la superficie de la tierra regresa a la atmósfera por evaporación y por evapotranspiración de plantas y animales. De la porción restante, una parte penetra en el suelo formando el agua subterránea. El resto viaja sobre la superficie o a través del suelo hasta alcanzar los canales de las corrientes hacia zonas más bajas regresando al oceano.

La precipitación es sensiblemente igual en los océanos y en los continentes, siendo del orden de 750 mm La evaporación es de diferente intensidad, en los océanos varía de 835 a 1240 mm y en los continentes de 475 a 550 mm.

Así como el Ciclo Hidrológico es el concepto fundamental de la Hidrología, la Cuenca Hidrológica es la unidad básica de estudio; Una Cuenca es una zona de la superficie terrestre tal que si fuera impermeable todas las gotas de lluvia que caen sobre ella tienden a ser drenadas por un sistema de corrientes hacia un mismo punto de salida.

El Ciclo Hidrológico visto desde una cuenca puede esquematizarse como un estímulo, constituido por la precipitación al que la cuenca responde mediante el escurrimiento. La aportación de una cuenca se representa comúnmente en forma de hidrograma. El Hidrograma es una curva que representa las oscilaciones en función del tiempo del nivel de agua de un río en una sección dada del mismo.

Idealmente cualquier estudio del recurso agua en un área determinada, debería estar basado en los registros de provisión de agua (precipitación, agua superficial, agua subterránea) y en la pérdida del agua (evaporación, transpiración, escurrimiento). Actualmente los hombres de ciencia casi nunca encuentran estos datos completos como ellos quisieran disponer. El estudio de las características hidrométricas necesita de las observaciones metereológicas constantes. El conocimiento de estos datos permite de entre otras cosas, evacuar las reservas de las cuencas a la víspera de las tormentas y de utilizar las presas para disminuir los gastos de inundaciones.

El estudio del escurrimiento como parte del ciclo hidrológico, incluye el de la distribución del agua y el de su trayectoria, desde que ésta se precipita sobre la tierra hasta que alcanza la red hidrográfica o vuelve directamente a la atmósfera a través de la evapotranspiración. La proporción correspondiente a cada una de las partes entre las que puede distribuirse el volumen total de agua caída durante una precipitación dada, depende tanto de las características físicas naturales o artificiales de la cuenca como de las características propias de la precipitación.

Analizando la cuenca hidrológica de la Ciudad de Querétaro sabemos que es de orientación este-oeste con un índice de aridez F=52.337, con una superficie de 454.765 km2, un perímetro de 138 km con una pendiente media de la cuenca según Benson de 0.34% siendo la pendiente media de la cuenca de 8.116%, la pendiente media del río principal es de S = 0.32%, el río Querétaro es de orden 7 y tiene un desarrollo desde su nacimiento a la exutoria de 44.4 km, la densidad de drenaje de la cuenca es D = 0.661 km-1, la densidad hidrográfica es F = 0.461 km-2, con un coeficiente de ajuste a = 1.055, el coeficiente de densidad topográfica es St = 0.805, el coeficiente de densidad hidráulica es Sh = 0.498, la longitud media de escurrentía superficial según Horton es Lg = 1.209, el coeficiente de compacidad según Gravelius es Kc = 1.812, el factor de forma según Horton es Rf = 0.231 con un coeficiente de forma Kf = 0.23.

En el caso de la cuenca de la zona conurbana de la ciudad de Querétaro, por una serie de circunstancias entre las que sobresale la falta de conocimientos técnicos de algunos fraccionadores, de profesionistas prácticos y de funcionarios que han autorizado la realización de nuevos asentamientos, se ha modificado la red hidrográfica de la cuenca de la zona conurbana de Querétaro, originado que año tras año en época de lluvias, la ciudad se inunde sin que nos tomemos la molestia de estudiar las consecuencias causadas por estas modificaciones; además,  se retiró en 1986 de su ubicación original la estación climatológica Observatorio (Cerro de las Campanas), causando con ello perder los registros históricos que en ese lugar existían desde 1923, los que nos muestran una precipitación media anual de 559 mm, equivalentes al 75% de la media continental y que desde 1970 a 1993, solo los años de 70, 71, 76, 81, 85, 86, 88, 91 y 92 la han sobrepasado, siendo en 1986 cuando alcanzó su máxima precipitación con 995.5 mm y en 1979 su mínima con 276.10 mm, aunado a esto, no existen estaciones hidrométricas sobre el río Querétaro que nos indiquen cuánta agua se va sin que hagamos algo para aprovecharla. Se sugiere reconstruir la estación climatológica Cerro de las Campanas y construir dos estaciones hidrométricas sobre el río Querétaro, una a la salida de la zona urbana y otra cerca del Seminario Conciliar de Querétaro.

Las precipitaciones de los últimos años y los daños causados por estas, nos han hecho reflexionar en la importancia de los escurrimientos y en la forma de canalizarlos, para evitar las concentraciones de agua en la zona urbana; además, al observar la falta de agua potable que se agudiza año tras año en nuestra región, nos hace pensar en que debemos de almacenar esta agua en lugar de desperdiciarla dejándola partir, encontrando la forma de recargar nuestros acuíferos, los que son explotados más por los agricultores del valle de Querétaro y por los industriales, que por los habitantes de la ciudad. Esto nos obliga a todos a encontrar soluciones eficaces y a corto término. No es justo que tengamos los queretanos que sufrir las consecuencias de modificaciones ocasionadas; además de tener los contribuyentes que sufragar el costo de las obras sin haber tenido culpa. Por otra parte, ha habido profesionistas que mencionan costos exorbitantes de obras que supuestamente evitarían estas concentraciones de agua, lo que significa que si conocen el costo es porque tienen perfectamente definido el proyecto de obra y lo han cuantificado, lo que merece mi felicitación por resolver el problema de todos.

Para tener una idea de la cantidad de agua de lluvia que nos regala el cielo, un evento de 40 mm representa una aportación de 18 millones de metros cúbicos, si dicho evento se realiza en un período de 24 horas nos representaría, sin tomar en cuenta el hidrograma real un gasto de 20.55 metros cúbicos por segundo en la cuenca.

Para evitar la acumulación de masas de agua producidas por las avenidas en el casco de la ciudad, se podría desconectar el drenaje del casco histórico de los de las zonas norte y sur, conectando estos a dos sistemas independientes de colectores, para descargarlos después de la zona urbana a la corriente principal. Es necesario evaluar el volumen del escurrimiento de las zonas norte, este y sur para construir bordos de regulación de avenidas y reconstruir los bordos que existían en la periferia de la ciudad, así como reconstruir el canal pluvial que nace en la zona oriente de la ciudad, que pasa por el fraccionamiento “Los Arquitos”, que atraviesa la zona urbana de oriente a poniente. Es necesario efectuar una gran limpieza de la red de drenajes de toda la ciudad, con el fin de permitir la libre circulación de las masas de agua, por parte de la dependencia responsable de la operación del agua.

Se propone para poder valorar el problema integrar una comisión de profesionistas que conozcan de hidrología, que quieran desinteresadamente a Querétaro, para elaborar un proyecto real que satisfaga las necesidades actuales y futuras de la ciudad, con el fin de evitar el problema de inundaciones y encontrar una solución a la recarga del acuífero. La comisión podría efectuar un balance hídrico y elaborar un proyecto global sobre el mejor aprovechamiento del  agua en el valle de Querétaro. (Artículo publicado por el autor en la revista Querétaro Tiempo Nuevo Nº 110 en octubre 1994 que sigue siendo actual.)

Acotaciones al margen: El pasado 10 de julio el autor envió carta al Lic. Mario León Leyva, Director del periódico “Diario de Querétaro”, señalando lo siguiente: “Conforme lo que establece el Artículo 7 de la Ley Reglamentaria del Artículo Sexto, Párrafo Primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Derecho de Réplica, me comunico con usted en relación con el asunto que se describe a continuación. El pasado domingo 9 de julio apareció en el periódico Diario de Querétaro que usted dignamente dirige, en la página 10A una nota intitulada “Que hacer para asegurar la presencia del Agua” que señala “Texto y fotos por Adolfo Campos Sánchez”, quien describe en la mayor parte de su nota mucho de lo escrito por el suscrito en la página 29 de su libro Temporal tomo I, publicado en 2003, mucho de lo escrito por el suscrito en su Artículo: “El Agua y la Cuenca Hidrológica de Querétaro”, publicado en la revista QUERÉTARO TIEMPO NUEVO Nº 110 en octubre 1994, mucho de lo escrito por el suscrito en la ponencia presentada en Foros de Participación de la Sociedad de julio de 1991, intitulada: “El Agua y la Cuenca Hidrológica de Querétaro”, ponencia publicada en la página 19 del libro del suscrito “Agua Y Medio Ambiente, Propuestas de Conservación (Temporal Tomo IV), publicado en 2005, así como mucho de lo escrito por el suscrito en su tesis de maestría en Ingeniería Área de Hidráulica “Análisis de Redes Hidrométricas” de Julio 1991. Por lo anterior mucho le agradeceré se sirva conminar a Adolfo Campos Sánchez para que reconozca que mucho de lo publicado en su nota publicada en la página 10A intitulada “Que hacer para asegurar la presencia del Agua” no es de la autoría Adolfo Campos Sánchez” sino del suscrito y el no reconocerlo constituye un plagio de investigaciones del suscrito” (sic).

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