Roberto Antonio Velázquez Nieto y Gabriela Cabrera Herbert
Un Mundial no solo se juega en la cancha. También, se imprime, se guarda se colecciona en un álbum. La filatelia mundialista es la prueba de que el fútbol, antes de ser negocio, fue pasión de papel.
Inglaterra tiene una de las colecciones de filatelia más importantes del mundo.
El 25 de junio de este año se llevó a cabo una subasta de recuerdos de los Mundiales y de timbres, en las instalaciones de “BUDDS”; una casa especialista en memoralia deportiva en Wellingborough, en el centro de Inglaterra al norte de Londres.
Desde el Mundial de 1930,los países sede lanzan ediciones conmemorativas.
Mexico lo hizo en 1970 con Juanito y en 1986 con piqué. Son más que timbres postales. Son crónicas diminutas: muestran estadios que ya no existen, jugadores convertidos en un mito, logotipos que marcaron una época. Un sobre con los matasellos del 11 de junio de 1986, vale más que mil reseñas: ahí empezó el gol Maradona, la Mano De Dios, y del sigilo a Inglaterra en el Estadio Azteca.
Coleccionar filatelia mundialista es armar tu propio álbum Panini, pero con historia. No necesitas cromos repetidos. Necesitas contextos. La Alemania Federal, de 1974 sacó una serie de balones antiguos. España 82 imprimió a Naranjito. Estados Unidos en 94 volvió a comercializar los estadios. Francia 98 le dio arte a footix. Y Qatar 2022, a la leeb en holograma. Cada país cuenta cómo se ve a sí mismo cuando el mundo lo mira.
En épocas de NFT y boletos digitales parece derrota. Pero la filatelia mundialista hace lo que ningún highlight de YouTube logra detener el tiempo. Una estampilla no se cae si se va el internet. No caduca se hereda. Le enseñas a las nuevas generaciones el timbre de México 70 aquí empezó todo para nosotros y estamos haciendo historia por tercera ocasión somos sede del Mundial 2026.
Coleccionar estos timbres es negarse a que el fútbol, sea sólo 90 minutos es entender que un mundial se gana en correos, en una subasta en la casa londinense, “BUUDS”
Correos de México acaba de lanzar, 1.5 millones de estampillas en tres planillas: juego de pelota raíces prehispánicas, fútbol llanero, canchas de barrio y sedes mundialistas; México, Guadalajara y Monterrey.
Inglaterra organizó y ganó el mundial de 1966, y detonó la modernización de la filatelia mundialista moderna. Por eso Londres, es la sede de las subastas mundialistas en el orbe.
Por eso un timbre vale un gol, y el próximo domingo la selección mexicana, le gane a Inglaterra y meta muchos goles. No por algo los ingleses tienen una de las más excepcionales, y célebre colección: la “Filatélica Real”.









