Fernando Corzantes

ENCUENTRO CIUDADANO

El Cimatario en peligro

Uno de los rasgos más sobresalientes del panorama alrededor de la Ciudad de Querétaro es el Cerro del Cimatario (castellanización de simaethe, que se pronuncia cimata, que significa “coyote”, iro “macho”. Cimatario: coyote macho), que es a la vez punto de referencia y emblema de la ciudad, cuyo nombre ha sido utilizado en colonias, fraccionamientos, y avenidas de la ciudad. Sin embargo, pocas personas saben que este cerro, tan conocido localmente, corre un grave peligro.   El Parque Nacional, se convirtió en área protegida por decreto, el día 7 de julio de 1982, por ser una porción de territorio representativa de diversos ecosistemas, poseer una gran riqueza biológica e histórica y ser un sitio que produce beneficios ambientales a la región central del país y principalmente a toda el área metropolitana de la ciudad de Querétaro.  Con particular importancia en la moderación del clima regional y el balance hídrico; además de contener importantes ecosistemas con flora y fauna representativos de la región.   Aunque la mayor parte del volcán forma parte de la reserva ecológica del Cimatario, la mancha urbana ha ido avanzando año con año sobre el flanco norte del volcán, a través de colonias como Colinas del Cimatario, Vista Alegre, Lázaro Cárdenas, Colinas del Bosque, Cumbres del Cimatario, etc. etc.  Desde hace poco lo invadió el libramiento al Pueblito, que está poblando rápidamente la parte norte-noroeste del volcán.   Lo que ahora está ocurriendo con la suspensión de la declaratoria de Peña Colorada como Área Natural Protegida, el cerro de El Cimatario corre el riesgo de que se derogue la declaratoria de área protegida.  La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) nuevamente está promoviendo que se derogue este decreto, favoreciendo a los especuladores y desarrolladores inmobiliarios de la zona.

Por ello ambientalistas de Querétaro alertan sobre el riesgo de impactar gravemente al Parque Nacional del Cimatario con la posible apertura de la vialidad (de 4 carriles de alta velocidad) del Cimacuático a La Noria, debido a la voracidad de las inmobiliarias, con el apoyo gubernamental, que necesitan de más reservas urbanas de las que ya compraron.

En el camino que comunica del Cimacuático a la Noria, que está dentro del Cimatario, ya existen fraccionamientos cuyos habitantes podrían usar esta vialidad y circular dentro del área protegida.  Este tramo es un camino rural que ha existido desde hace muchos años y ahora se desea para ingresar a los fraccionamientos y conectar las vialidades, dando posibilidad a los desarrolladores, de incrementar la presión inmobiliaria para ampliar la vía, impactando grave e irreversiblemente al Cimatario.

Como lo señalan las reconocidas ambientalistas Pamela Siurob, América Vizcaino, entre otras y otros, estos “desarrolladores” están acostumbrados a que los gobiernos les den cambios de uso de suelo de protección ecológica para uso urbano, y están acostumbrados a que se les haga, además, infraestructura y todo tipo de concesiones.

Los vacíos legales y la omisión de la autoridad en el cumplimiento de la Ley, favorece la destrucción de las reservas naturales de Querétaro.  Es claro advertir que quienes favorecen la especulación inmobiliaria son las autoridades municipales y estatales, que en comparsa con los desarrolladores, compran terrenos a través de contratos privados, prodigiosamente éstos se asocian y, los compradores son otros, quienes formalizan la compra venta a través de otra empresa. Como indican las ambientalistas “Tienen consorcios, y es muy difícil identificar quién compró a quien, dónde está, quién está asociado”.

Ante las denuncias y pruebas, el gobierno del estado ha buscado destruir la calidad moral y profesional de las ambientalistas, como estrategia de embate para la imposición de éste proyecto depredador.  Los ambientalistas de Querétaro y el país se han interpuesto a la ejecución de proyectos millonarios que atentan contra uno de los principales símbolos culturales y pulmones de la zona metropolitana.  Es deber de la ciudadanía el evitar se atente contra el patrimonio ecológico de los queretanos.  Hay que estar al pendiente.

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