Britney Spears se declaró culpable este lunes, a través de su abogado, de un cargo menor que le permitirá evitar la cárcel después de que los fiscales la acusaran de conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas en el sur de California.
La estrella del pop, de 44 años, no compareció ante el tribunal del condado de Ventura. Sin embargo, representada por Michael A. Goldstein, aceptó declararse culpable de lo que comúnmente se conoce como un “wet reckless” (un acuerdo de culpabilidad por conducción temeraria o imprudente con alcohol involucrado).
La cantante fue acusada el jueves de un cargo menor por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, lo que significaba que no estaba obligada a presentarse en el tribunal para su lectura de cargos.
Como sus representantes no habían dicho si comparecería, la audiencia atrajo una asistencia inusualmente numerosa de medios de comunicación para Ventura, ciudad costera de unos 110 mil habitantes.
La cantante tiene una casa en el condado de Ventura, cerca de donde fue arrestada el 4 de marzo.
Un representante, en ese momento, calificó sus acciones de inexcusables y manifestó que el arresto idealmente conduciría a un cambio largamente postergado en su vida.
La Patrulla de Caminos de California informó que fue detenida por conducir su BMW negro de manera rápida y errática en la autopista 101.
Parecía estar bajo los efectos de sustancias, se sometió a una serie de pruebas de sobriedad en el lugar, fue arrestada y llevada a la cárcel, señaló la patrulla.
Las autoridades indicaron en la denuncia penal que Spears tenía alcohol y drogas en su organismo, pero no especificaron qué drogas ni detallaron su nivel de alcohol en sangre.





