Eugenio García Romero

CIENCIA FORENSE

LOS SONÁMBULOS ASESINOS

En la comisión de un delito la culpabilidad se establece en función al querer y entender del activo, es decir, que carezca de un trastorno que le impida comprender las repercusiones de sus actos. Por lo que la responsabilidad penal  es, ante todo, responsabilidad fundada en el libre albedrío; el sujeto responde penalmente solo en cuanto teniendo la posibilidad de obras lícitamente, escogió con voluntad libre el camino del delito. La responsabilidad presupone, pues, conocimiento previo de la existencia de una norma que prohíbe y sanciona esa conducta; previsión de los efectos penales de la infracción legal; libertad de elegir entre los varios comportamientos posibles aquél que los llevó a la comisión del delito, y voluntad de obrar contra la norma del derecho. Al respecto siempre se hace la pregunta: Y… ¿en el caso de los sonámbulos?

Sonambulismo.- La National Sleep Foundation, cita como puntos básicos del sonambulismo: caminar dormido, conocido formalmente como sonambulismo, es un trastorno del sueño que se origina durante el sueño profundo y resulta en caminar u otros comportamientos complejos.  Es más común en niños que en adultos y es más probable que ocurra si una persona no ha dormido lo suficiente.  Debido a que un sonámbulo típicamente permanece en un sueño profundo durante todo el episodio, puede ser difícil despertarlo y probablemente no va a recordar el incidente sonambulístico.

Comportamiento extremo.- El sonambulismo usualmente envuelve más de simplemente caminar durante el sueño; es una serie de comportamientos complejos que suceden mientras se está dormido de los cuales el más obvio es caminar.  Los síntomas del trastorno de sonambulismo varían desde simplemente sentarse en la cama y mirar alrededor hasta caminar por el cuarto o la casa, salir de la casa y aún manejar grandes distancias.  Un concepto común equivocado es que no se debe despertar a un sonámbulo. De hecho, en ocasiones es necesario despertar al sonámbulo para evitar un comportamiento extremo.

Parasomnias.- El, investigador E. Urrestarazu y sus colaboradores en el Departamento de Neurología de la Universidad de Navarra, en su artículo “Parasomnias: episodios anormales del sueño” menciona que las parasomnias son comportamientos o fenómenos anormales que aparecen en el sueño. Se clasifican según la fase del sueño en la que aparecen y según su semiología. Las parasomnias suelen ocurrir en las transiciones entre unas fases y otras, por lo que tienden a clasificarse según se presenten predominantemente al despertar, al entrar en sueño o durante la fase REM. Si se confirma una causa se clasifican como secundarios a la patología correspondiente y se tratan en consecuencia, quedando como parasomnias propiamente aquellas que son puramente trastornos del sueño. En el presente capítulo presentamos una revisión de las distintas parasomnias incidiendo de modo especial en su diagnóstico diferencial y su tratamiento.

Violencia durante el sueño.- La Dra. Elisa Fabres en su trabajo titulado “Violencia durante el sueño” señala que: aunque el sentido común nos dice que violencia y sueño deberían ser excluyentes, éstos pueden coexistir. Se han descrito conductas violentas durante el sueño en sonambulismo, terrores nocturnos, despertares confusos, trastorno conductual del sueño REM, epilepsias del lóbulo frontal y enfermedades psiquiátricas. Las consecuencias van desde lesiones menores hasta la muerte del sujeto, su compañero de cama o cualquier persona: hay reportes de heridas, homicidios, intentos de homicidios y autoagresiones provocados por sujetos dormidos. La respuesta violenta puede ser gatillada al tocarlos, intentar despertarlos o acercarse. El estrés, la privación de sueño, consumo de alcohol o la coexistencia de apneas del sueño pueden ser facilitadores.

Sueño y violencia.- Varios autores como lo son Morissette en su artículo “Homicidal sonambulism”, publicado en el Cross Ref View; Gilmore con su trabajo titulado “Nurdering while asleep: clinical and forensic issues” publicado en Forensic Rep. N° 4; y, Podiolsky en su trabajo Sonambulistic Homicide” publicado en Dis Nerv Syst; mencionan que: aunque el sentido común nos dice que violencia y sueño deberían ser excluyentes, éstos pueden coexistir. Tales conductas violentas pueden provocar lesiones de diversa gravedad, incluso la muerte del sujeto en cuestión, de su compañero de cama o de cualquier otra persona cercana. Hay numerosas reportes de homicidios, intentos de homicidios, autoagresiones y “pseudo-suicidios” provocados por un sujeto dormido. Por su parte J. M. Shneerson y  J. M. Ekirch, en su trabajo “The Clinical Features of Sleep Violence in Arousal Disorders: A Historical Review”, Publicado en Sleep Medicine Clinics, 6, citan que es probable que la violencia relacionada con el período de sueño sea más frecuente de lo que generalmente se piensa, sin embargo los detalles de lo que ocurre en estos episodios violentos, se origina de la comunicación de casos clínicos o series cortas.

Sonambulismo.- También llamado noctambulismo, según la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, se trata de un trastorno del sueño, clasificado como una parasomnia, en el que las personas desarrollan actividades motoras automáticas que pueden ser sencillas o complejas mientras permanecen inconscientes y sin probabilidad de comunicación. Un individuo sonámbulo puede salir de la cama, caminar, orinar o incluso salir de su casa. Los sonámbulos tienen los ojos abiertos, pero no ven como cuando están despiertos, y suelen creer que están en otras habitaciones de la casa o en sitios completamente diferentes. Los sonámbulos tienden a volver a la cama por iniciativa propia, y a la mañana siguiente no recuerdan haberse levantado por la noche. El sonambulismo se produce durante las fases 3 o 4 del sueño, es decir, la etapa denominada sueño lento o sueño de ondas lentas (SOL).

Matar durmiendo.- La revista Focus de la BBC publicó un sonado caso de homicidio en estado sonámbulo ocurrido en diciembre del 2010: en 2008, Brian Thomas se paró de la cama en el medio de la noche y estranguló a Christine, su esposa de 40 años, que estaba durmiendo. En diciembre de 2010, una investigación determinó que su muerte fue accidental, a pesar de que Brian admitió que la había matado. ¿Cómo pudo pasar eso? Brian Thomas fue en realidad una trágica víctima de una noche de terror y mató a su esposa cuando estaba dormido.

Midiendo el cerebro.- Thomas le dijo a la policía que le pareció haber visto, encima de Christine, a un hombre que vestía pantalón de mezclilla y que estaba cubierto con un paño negro. Aseguró que le había gritado al sujeto y que lo había agarrado por el cuello. Pero cuando se despertó, se encontró con sus manos alrededor del cuello de Christine. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, ya era demasiado tarde. Inmediatamente llamó a la policía. Debido a las extrañas circunstancias que rodearon el caso de Thomas, el Dr. Chris Idzikowski, director del Centro del Sueño de Edimburgo, fue llamado para que lo examinara y para que determinara lo que pasó esa noche. Idzikowski declaró que “se llevó a cabo un estudio de su patrón de sueño en Thomas ya en la prisión. Le colocamos sensores para medir sus ondas cerebrales, el movimiento de sus ojos, de su barbilla y de sus piernas, su flujo nasal, su ritmo respiratorio y sus niveles de oxígeno”. La información registrada durante esa sesión de sueño de Thomas era clave para que Idzikowski descubriera cualquier tipo de comportamiento que le pudiera dar indicios de que la versión de Thomas era plausible: que él realmente estaba dormido la noche en la que mató a su esposa.

Sexomnias.- Poco se sabe de esta extraña pero problemática patología. La última Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño coloca la «sexomnia» dentro del grupo de las parasomnias (trastornos de conducta durante el sueño asociados con episodios breves o parciales de despertar), por lo que las causas de su aparición podrían ser similares a las de otros tipos de sonambulismo.

Uno de los casos más conocidos es el de Kenneth Parks. En 1987 Kenneth, un australiano de 23 años, casado y con una hija; se subió a su coche y condujo los casi 23 kilómetros que le separaban de la casa de sus suegros. Una vez allí, cogió una herramienta del coche, entró en la casa y asesinó a los padres de su mujer. Algo en el camino de vuelta a casa le hizo despertarse y se encontró con sus manos manchadas de sangre. Condujo hasta una comisaría y declaro: “creo que he matado a alguien… con mis propias manos”. No fue condenado.

Sonámbulo violador.-  Irma Zamora investigadora madrileña menciona que en el 2012, Stephen Lee Davis, un británico de 43 años acusado de un delito de violación, fue exculpado de abusar de una adolescente de 16 años. El jurado tomó dicha decisión a pesar de comprobar que, en efecto, había violado a la joven. ¿La razón? Davis padece «sexomnia». También llamado sonambulismo sexual, la «sexomnia» se define como la aparición de conductas sexuales durante la fase del sueño profundo. Ésta poco común alteración del sueño consiste, como su propio nombre indica, en practicar sexo aun estando dormidos. Al despertar, el sujeto permanece en un estado de amnesia y desconoce lo ocurrido a menos que alguien -generalmente la pareja- se lo cuente.

Sin causales claras.- El Dr. Francisco Segarra, de la Clínica del Sueño Estivill, afirma que aún hay muy pocos estudios que indaguen en las causas de este trastorno así como en sus posibles tratamientos. «No existen aún estudios epidemiológicos sobre la “sexomnia” ya que solo disponemos de información sobre casos aislados», argumenta. Es por ello por lo que es difícil contar con datos relativos al porcentaje de afectados o al grado de incidencia en hombres o mujeres.

Seria y respetuosa recomendación.- Con todo respeto estimado(a) lector(a) le recomiendo que NO duerma desnudo(a). Hasta la próxima semana.

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