El Banco Mundial estimó hoy que los devastadores terremotos que azotaron Venezuela el mes pasado provocaron daños físicos directos por unos 19 mil 500 millones de dólares, y sugirió una alianza pública y privada vigorosa para afrontar la reconstrucción.
Según esta primera evaluación rápida del Banco, los daños a las viviendas representaron casi la mitad del total, con 9 mil 300 millones de dólares, mientras que los edificios no residenciales sufrieron pérdidas por 5 mil millones de dólares y la infraestructura enfrentó un total de 5 mil 200 millones de dólares en pérdidas.
La estimación no incluye el costo de reconstruir mediante mejoras estructurales o la modernización del tipo de construcción.
Estos costos, incluyendo la remoción de escombros, podrían ser entre dos y dos veces y media superiores a los costos de reemplazo, lo que podría elevar el costo total a cerca de 50 mil millones de dólares.
Al menos 5 mil 398 personas murieron a causa de los terremotos del 24 de junio, según un recuento oficial, y cientos de edificios quedaron destruidos.
Los estados de La Guaira y Distrito Capital fueron los más afectados, con el 47 por ciento del total de daños detectados, seguidos de Miranda y Carabobo.
Evaluaciones de daños
Al menos 16 mil 740 personas resultaron heridas, y estimaciones extraoficiales sitúan el número de desaparecidos todavía en varios miles.
Las Naciones Unidas calculan que más de un millón de personas necesitan ayuda humanitaria inmediata.
En su primer análisis de daños, una semana tras los sismos, la ONU había proporcionado una cifra mucho más elevada, del orden de 37 mil millones de dólares.
Impactos durante una década
La evaluación calcula que el ritmo de la reconstrucción será “un factor decisivo para moldear la recuperación económica del país y sus resultados sociales”.
“El desastre afectará a los niveles de productividad, consumo y el crecimiento del PIB de Venezuela durante la próxima década”, alertó la entidad con sede en Washington.
Expertos señalaron que estos impactos pueden mitigarse ampliando la inversión pública y privada para acelerar la reconstrucción.
“Si se amplía el margen fiscal, una mayor inversión pública podría anticipar la reconstrucción y las transferencias a los hogares afectados mitigarían las pérdidas de consumo” señalaron los especialistas.
La evaluación del Banco Mundial sobre las necesidades de costos de reconstrucción asciende aproximadamente al 18 por ciento del PIB actual del país, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Un mes después de los terremotos, continúan las labores de búsqueda de personas cuyos restos podrían estar bajo montones de escombros, pero las operaciones han evolucionado para centrarse en la ayuda humanitaria posterior a los terremotos y en la reconstrucción.
A principios de este mes, las Naciones Unidas lanzaron un llamado urgente por casi 300 millones de dólares para proporcionar la ayuda necesaria a 1.3 millones de personas.






