España sigue creciendo en el Mundial y, sobre todo, dejando atrás viejos fantasmas. La selección de Luis de la Fuente arrolló 3-0 a Austria en Los Ángeles para superar, por primera vez desde Sudáfrica 2010, una eliminatoria mundialista. Con un doblete de Mikel Oyarzabal, un tanto de Pedro Porro y otra exhibición colectiva, La Roja avanzó a los octavos de final donde se enfrentará a Portugal.
España sigue creciendo en el Mundial y, sobre todo, dejando atrás viejos fantasmas. La selección de Luis de la Fuente arrolló 3-0 a Austria en Los Ángeles para superar, por primera vez desde Sudáfrica 2010, una eliminatoria de la Copa del Mundo. Un doblete de Mikel Oyarzabal, un gol de Pedro Porro y una nueva exhibición colectiva impulsaron a La Roja hacia los octavos de final, donde ya le espera Portugal.
El conjunto español volvió a construir su triunfo desde una de sus grandes fortalezas: la solidez defensiva. España encadenó su cuarto partido consecutivo sin recibir gol en esta Copa del Mundo y Unai Simón escribió una nueva página en la historia al alcanzar los 519 minutos de imbatibilidad, superando el histórico registro del italiano Walter Zenga, vigente desde el Mundial de Italia 1990.
Desde el pitido inicial, España impuso su ritmo con una circulación rápida de balón y una presión alta que impidió a Austria desplegar el juego vertical que había caracterizado al equipo de Ralf Rangnick durante el torneo. Lamine Yamal volvió a ser un foco constante de desequilibrio por la banda derecha, mientras Dani Olmo y Pedri marcaron el compás en la zona de creación.
Las ocasiones comenzaron a llegar con naturalidad. Lamine obligó a intervenir a Alexander Schlager tras una recuperación en campo rival y poco después Dani Olmo rozó el primero con una volea dentro del área. España incluso llegó a celebrar el gol antes de la media hora, cuando Marc Cucurella encontró la red, aunque el tanto fue anulado por una discutida falta de Pau Cubarsí sobre el guardameta austríaco.
Oyarzabal, decisivo una vez más
Lejos de desanimarse, España mantuvo la iniciativa hasta encontrar el premio. En el minuto 36, Marc Cucurella volvió a aparecer por la banda izquierda y envió un centro raso que Mikel Oyarzabal empujó a la red para abrir el marcador. Austria apenas logró inquietar a Unai Simón antes del descanso y La Roja incluso estuvo cerca de ampliar la ventaja con un disparo de Álex Baena y otra clara ocasión de Lamine Yamal, ambas desbaratadas por Schlager.
Tras la reanudación, el encuentro bajó ligeramente de intensidad. Austria adelantó metros y buscó sorprender al contragolpe, aunque la defensa española volvió a mostrarse impecable. Cuando el partido amenazaba con equilibrarse, volvió a aparecer el juego por las bandas.
En el minuto 66, Álex Baena encontró espacio por la izquierda y sirvió un centro medido que Pedro Porro atacó desde segunda línea para cabecear el 2-0 y dejar prácticamente sentenciada la eliminatoria.
Con Austria obligada a asumir riesgos, España encontró todavía más espacios para atacar. En el tramo final reapareció la conexión entre Marc Cucurella y Mikel Oyarzabal. El lateral volvió a asistir al delantero de la Real Sociedad, que definió con tranquilidad para firmar su doblete y sellar la goleada.
Una selección en crecimiento
El delantero vasco continúa firmando un Mundial extraordinario. Con cuatro goles y una asistencia en el torneo, se ha consolidado como el gran referente ofensivo de la selección y ya suma 29 tantos con España, afianzándose entre los máximos goleadores de su historia.
La Roja no solo rompió una racha de 16 años sin superar una eliminatoria mundialista. También confirmó que llega a la fase decisiva como una de las selecciones más sólidas del campeonato: cuatro victorias consecutivas, ningún gol recibido y un bloque que transmite la sensación de haber encontrado el equilibrio perfecto para volver a soñar con una segunda estrella.







