La secretaria de Educación en el estado, Martha Elena Soto Obregón, consideró como “injusto” medir el nivel educativo queretano con los resultados arrojados por la prueba PISA, al puntualizar que en el estado sólo 16 estudiantes (de dos escuelas) participaron en la medición, lo que no representa una muestra representativa que permita escanear al sistema educativo estatal.
Explicó que el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tomó como muestra a estudiantes de 15 años, que lo mismo podrían estar en secundaria que en preparatoria y que se tratara de niños de “diferentes realidades”; es decir, tanto de telesecundarias, secundarias generales, secundarias técnicas, escuelas privadas, escuelas públicas y lo mismo en educación media superior.
La prueba en México fue realizada por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL), organismo que decidió tomar muestras de todos los estados de la República; sin embargo, la funcionaria estatal reiteró que ésta en Querétaro no fue significativa.
Diagnóstico nacional aplicado a las aulas locales
“La muestra no da para ello. El propósito de la muestra es generar un resultado a nivel nacional, las estratificaciones, porque son dos estratificaciones para la elaboración de la muestra, no tienen que ver con entidades federativas (…) quien hizo este muestreo fue el CENEVAL y lo que le puso de ingrediente adicional, que estuvieran todos los estados de la República, no así representados como muestra. Sería un error metodológico decir que los casi 20 niños, jóvenes que participaron por Querétaro, nos pudiera dar una muestra fidedigna de lo que está pasando u ocurriendo en Querétaro, sería injusto”, argumentó Soto Obregón.





