Si fracasa la renovación del T-MEC, hacia el 2035, su fin provocaría en EU una inflación en alimentos básicos de entre un 13% y hasta un 66% respecto al 2025, proyectó un estudio de la Universidad Purdue, en Indiana, que utilizó índices históricos de precios al consumidor para simular un escenario con aranceles a México y Canadá.
La mínima inflación proyectada se calculó tomando en cuenta únicamente un escenario sin el acuerdo comercial norteamericano, mientras que la máxima incluyó un ajuste contemplando también la alta integración de las cadenas de suministro en la actualidad, lo que escalaría el impacto.
Y es que, gracias al Tratado, cada hogar estadounidense ahorró un promedio de 500 dólares en la canasta básica durante el 2014, equivalente a un 12.5% del gasto anual en esos productos, ya que desde 1994, con la firma del TLCAN, logró frenarse gradualmente el encarecimiento agroalimentario, de acuerdo con los especialistas.
Golpe a familias de bajos ingresos
Por ello, advirtieron, la renovación del T-MEC resulta crucial principalmente para garantizar a las familias de bajos ingresos en la Unión Americana el acceso a 85 productos evaluados, entre frutas, verduras, cereales, lácteos y cárnicos, sobre todo aquellos que suelen ser importados de los vecinos norteamericanos.
Refirieron que, de cancelarse el convenio, ciertos bienes mexicanos preferidos por los consumidores estadounidenses encarecerían significativamente, como el tomate, cuyos precios subirían hasta un 34% del 2025 al 2035, además del aguacate y las berries.
Indicaron que el “Estudio de Asequibilidad del T-MEC: El efecto del comercio en América del Norte sobre los precios de alimentos en EU” mantuvo constantes los factores ajenos al T-MEC, como la macroeconomía, la tecnología agrícola y los costos energéticos, por lo que la inflación proyectada no puede atribuirse a otros impulsores.
“El TLCAN redujo el nivel de precios de los alimentos en aproximadamente 22 puntos del índice (1993=100) en comparación con un escenario contrafactual sin TLCAN para el año 2014, equivalente a 500 dólares anuales en ahorros de alimentos para el hogar promedio. Una reversión simétrica de las preferencias del T-MEC restauraría esos aumentos de precios en el plazo de una década“, apuntaron.
Cadenas de suministro bajo la lupa
Señalaron que la eliminación de aranceles permitió que los mercados regionales norteamericanos se integraran en uno solo y respondieran en sincronía a las señales del mercado, ya sea a la baja o al alza.
Por ejemplo, si en México cae el precio del maíz por la importación masiva de granos estadounidenses sin gravámenes, lo hace igualmente en la Unión Americana, en lugar de subir por la mayor demanda externa, agregaron.
La investigación fue publicada a finales de mayo pasado; la firmaron los expertos en economía agrícola Joseph Balagtas y Bernhard Dalheimer, y contó con apoyo financiero de la Asociación de Refinadores de Maíz de EU.





