La lluvia volvió a caer en Barcelona, pero esta vez el agua que mojó el Spotify Camp Nou fue apenas un acompañamiento para el auténtico diluvio que desató el Barça. Siete goles, un ‘hat trick’ de Raphinha, dos latigazos de Cancelo, el estreno goleador de Gabriel Jesus y, por fin, la insistencia de Lamine Yamal convertida en premio. El Racing resistió lo que pudo, encontró dos regalos en el camino, pero acabó sepultado bajo una avalancha azulgrana (7-2).
Hansi Flick movió algunas piezas y encontró respuestas inmediatas. Cancelo apareció como titular en la banda izquierda y Adeyemi recibió la confianza desde el inicio. La sociedad ofensiva funcionó desde el primer momento. El alemán puso electricidad al ataque y el portugués decidió que aquella noche había espacio para probar suerte desde lejos.
Apenas habían transcurrido ocho minutos cuando Lamine Yamal recibió abierto, levantó la cabeza y encontró a Cancelo en la frontal. El portugués no necesitó más. Armó la pierna y soltó un derechazo que viajó directo hacia el ángulo. Agirrezabala solo pudo seguir la trayectoria con la mirada. Primer trueno de la noche.
El Racing intentaba mantenerse en pie, pero el Barça olía la sangre. Adeyemi tuvo el segundo tras recibir un pase vertical de Dani Olmo y quedarse solo ante el portero. Intentó resolver con una vaselina que superó al guardameta, pero también se marchó ligeramente desviada.
El segundo llegó desde los pies de Pedri. El canario volvió a encontrar un agujero donde parecía no existir y filtró el balón hacia Raphinha. El brasileño entró al área y acabó derribado en una acción que el árbitro castigó con penalti. El capitán tomó la responsabilidad y no perdonó.
Pero hubo un momento en el que los azulgranas se concedieron un respiro que no necesitaban. En la primera llegada realmente peligrosa del Racing, el conjunto cántabro encontró espacio a la espalda de la defensa. Villalibre participó en la jugada y Maguette apareció para aprovechar la desconexión y recortar distancias. El 2-1 devolvía al visitante una vida que parecía perdida.
Doblete de Cancelo
El portugués recogió otro balón lejos del área y volvió a probar con esa confianza que tienen los futbolistas cuando sienten que la portería es más grande de lo habitual. Su disparo volvió a buscar la portería y terminó en la red después de rozar en Villalibre. El tanto acabó contabilizado como gol en propia puerta. Otro misil. Otro relámpago en la noche.
El Racing ya estaba contra las cuerdas y el Barça siguió apretando. Tras una recuperación de Rodri, Dani Olmo encontró a Raphinha dentro del área. El brasileño controló cerca del punto de penalti y colocó el balón lejos del alcance de Agirrezabala para marcar el cuarto de la noche para el conjunto culé.
Todavía hubo tiempo para más antes del descanso. Adeyemi volvió a desbordar y recibió una falta cerca del área que terminó en otro penalti. Lamine Yamal cobró la pena máxima, pero Agirrezabala adivinó la intención y evitó el quinto.
Tras el descanso, Joan García no pudo continuar y Szczesny ocupó su lugar. El polaco acabaría protagonizando uno de los pocos momentos de desconexión del Barça. Tras recibir el balón, se entretuvo más de la cuenta y Zabiri le robó la pelota para marcar el segundo del Racing. 4-2.
Hat-trick de Raphinha
Durante unos segundos, el conjunto cántabro volvió a creer, pero le duró muy poco. Adeyemi volvió a acelerar, penetró en el área y provocó una nueva pena máxima. Raphinha tomó otra vez el balón, marcó y completó su ‘hat trick’. Su tercer gol significaba el 5-2 y confirmaba una racha que ya empieza a ser extraordinaria: siete partidos consecutivos marcando y once tantos en este comienzo de temporada.
Al 79, una jugada de Lamine terminó con un balón hacia atrás y Gabriel Jesus apareció para colocar el sexto con un remate de calidad, ajustado al ángulo.
Diez minutos después, Adeyemi volvió a arrancar desde la izquierda, se llevó rivales y levantó la cabeza para asistir a Lamine Yamal después de una noche en la que el gol se le había resistido de todas las maneras posibles. Esta vez no hubo poste, ni fuera de juego, ni portero capaz de evitarlo. Remate cercano y a la red para marcar el séptimo del encuentro.





