Portugal vive horas de máxima tensión alrededor de Cristiano Ronaldo. El capitán ha abandonado este miércoles la concentración de la selección y no estará ante Dinamarca, después de varios días marcados por la polémica tras su suplencia ante Noruega y sus diferencias con Jorge Jesus. El seleccionador compareció horas antes ante los medios para intentar rebajar la situación, pero poco después llegó el giro definitivo: Ronaldo dejó la concentración y puso en duda su continuidad inmediata con el combinado luso.
El conflicto comenzó en Oslo, donde Ronaldo se quedó sin disputar un solo minuto ante Noruega (2-1), pese a haber calentado durante el encuentro. Era la primera vez desde 2008 que el portugués se quedaba sin participar en un partido oficial de la selección después de formar parte de la convocatoria. Jorge Jesusexplicó que había previsto darle entrada en la última media hora, pero finalmente decidió no hacerlo por un tema deportivo del desarrollo del partido.
La situación se complicó en los días posteriores. Ronaldo no participó con normalidad en los entrenamientos y, pese a la reunión mantenida con Jorge Jesus y el presidente de la Federación Portuguesa, Pedro Proença, volvió a ausentarse este miércoles de la sesión en Copenhague. Fue entonces cuando abandonó el estadio en un vehículo de la Federación mientras sus compañeros saltaban al césped.
Jorge Jesus intenta apagar el incendio
Antes de conocerse la salida de Ronaldo, Jorge Jesus trató de rebajar la tensión durante la rueda de prensa previa al duelo con Dinamarca. El técnico negó que exista un enfrentamiento con el delantero y pidió que no se construyera un problema donde, según su versión, no lo hay.
“No hay ningún caso con Cristiano Ronaldo. No quieran hacer un caso donde no existe”, afirmó el seleccionador, que también insistió en que las decisiones deportivas corresponden exclusivamente al entrenador.
Jesus reconoció, eso sí, que Ronaldo se mostró molesto después de calentar ante Noruega sin llegar a entrar al terreno de juego. El técnico admitió que fue un error hacerle calentar si finalmente tenía decidido no utilizarlo, aunque negó que el jugador se hubiera negado a entrenar.
“Si tengo que cambiar mis ideas porque un jugador quiere que las cambie, no lo voy a hacer. Nunca ningún jugador va a cambiar mis ideas”, añadió Jesus en una comparecencia en la que el nombre de Ronaldo terminó eclipsando por completo la previa del partido.
Poco después de estas declaraciones llegó el giro definitivo en la concentración portuguesa. Cristiano Ronaldo abandonó el plantel y puso fin a su presencia en esta ventana internacional antes del duelo ante Dinamarca.
El capitán de 41 años, que había participado en todos los partidos oficiales de Portugal durante más de 18 años, queda ahora en el centro de una situación que ha ido creciendo desde Oslo y con la incógnita de si volverá a disputar un partido con la selección lusa.







