DR. EUGENIO GARCÍA ROMERO / ELIGIENDO LA SILLA ADECUADA

INGENIERÍA HUMANA

En la búsqueda de una silla adecuada para realizar nuestro trabajo, sobre todo aquél que requiere de que estemos sentados un promedio de 8 horas, encontramos una infinita variedad de formas y, sobre todo, de precios. Aunque, es difícil encontrar aquella silla que además de que nos señale la comodidad, nos hable de sus características ergonómicas.

Ergonomía. –

La ergonomía ve el tipo de actividad que usted hace, las herramientas que utiliza y su ambiente de trabajo como un todo. El objetivo es encontrar la mejor adaptación entre usted y sus condiciones laborales. Algunos ejemplos de cambios ergonómicos para realizar mejor su trabajo pueden incluir: A) Ajustar la posición del teclado de su computadora para prevenir el síndrome del túnel carpiano. B) Asegurarse que la altura de la silla de su escritorio permite que sus pies descansen horizontalmente en el piso. C) Aprender la forma adecuada de levantar objetos pesados para prevenir lesiones en la espalda. D) Usar cubiertas para las manijas o guantes especiales para disminuir las vibraciones de las herramientas eléctricas. E) Asegurarse de mantener una buena postura en todo lo que haga, ya sea estando sentado frente a una computadora, de pie en el mostrador o caminando por un almacén.

Independientemente del trabajo, el objetivo es garantizar que esté seguro, cómodo y menos propenso a lesiones relacionadas con el trabajo.

Postura sentada. –

La Dra. Margarita Vergara Monedero, en su tesis doctoral “Evaluación ergonómica de sillas. Criterios de evaluación basados en el análisis de la postura”, menciona que la única postura universal entre las diferentes culturas a lo largo de la historia, es la postura de pie. Lo que no ocurre con la postura sentada, la cual tiene sus orígenes en Grecia y Egipto. El desarrollo de las actividades sedentarias está ligado a las pautas culturales y tecnológicas, de hecho, la postura más frecuente en los países industrializados es la sentada.

Apoyo corporal estable. –

G. B. J. Anderson, en su trabajo “Loads on the spnie during sitting”, cita que la postura adoptada por una persona en un puesto de trabajo en la que requiere estar sentado, depende de tres aspectos: mueble + sujeto + tarea = postura. La combinación de estos factores da lugar a una postura concreta. Como cualquier otra postura que se mantiene durante un tiempo más o menos largo, la postura sentada puede tener varias consecuencias no deseadas sobre el organismo. Entre las más comunes se encuentran dolores en el cuello, los hombros y la espalda.

Cambios posturales y fisiológicos. –

Los cambios que aparecen al sentarse, más estudiados, son: la curvatura del raquis lumbar, la presión intradiscal, la actividad muscular de diferentes zonas, la circulación sanguínea, el nervio ciático, la presión que soportan los glúteos, el calor corporal y las vísceras. La evaluación de los efectos que la utilización de un determinado mueble produce en la salud, no es tarea fácil, ya que las consecuencias se presentan a largo plazo.

Antropometría. –

La antropometría ha sido utilizada como fuente principal, y a veces única, de diseño de mobiliario como de otros productos. Aunque existe una evidente falta de estudios antropométricos en la mayoría de los países, ya que este tipo de estudios requiere de una fuerte inversión económica, se debe llevar a cabo una en cuenta para determinar las estadísticas necesarias en función al número de personas medidas. Lo cual no es una serie de resultados fiables a lo largo del tiempo, ya que las características morfológicas de una población no son estáticas, son dinámicas.

Postura normalizada estándar. –

Para lo obtención de estos criterios de diseño, se parte de la postura normalizada estándar, en la que el tronco se encuentra erguido, y la cadera, la rodilla y el tobillo están flexionados en ángulo recto. Sin embargo, al observar a cualquier usuario sentado, podemos ver que casi ninguno se sienta en “posición normal”. Para poder establecer cuál o cuáles son las posturas sentadas más comunes, se recurre a las llamadas pruebas de confort.

Pruebas de confort. –

En el trabajo de Shackel y sus colaboradores, “The assessment of chair confort”, artículo publicado en el número 12 de la Revista Ergonomics, menciona que estas pruebas tratan de cuantificar las sensaciones de incomodidad asociadas al uso del mueble mediante una serie de tests basados en escalas de comodidad y en escalas de molestias en determinadas partes del cuerpo. Acá se registra desde la sensación de máximo relax hasta a la de dolor insoportable. Los resultados se obtienen después de que el usuario se mantuvo sentado de 1 a 3 horas. Esto permite establecer un juicio comparativo de la adecuación global de un mueble con respecto a otros, pero no proporcionan información sobre las posibles causas de los estados de incomodidad.

Pruebas de preferencias de usuarios. –

Otro tipo de pruebas subjetivas son las pruebas sobre las preferencias de los usuarios, Drury y Coury en su artículo “A methodology for chair evaluation”, publicado en el número 17 de la Revista Ergonomics, señalan que tienen como objetivo cuantificar las opiniones de los usuarios de un producto acerca de sus características funcionales o dimensionales. Estas opiniones se expresan en términos de escalas ordinales, como lo son los niveles de satisfacción, o, escalas de tipo binario: bien o mal.

Prueba de ajuste. –

J. C. Jones, en su artículo “Methods and results of seating research”, publicado en el número 12 de la Revista Ergonomics, menciona que estas pruebas tienen como objetivo seleccionar parámetros de diseño a partir de las preferencias de los usuarios, cuando éstos utilizan un prototipo regulable del producto. Estas técnicas están teniendo grandes resultados en determinados ámbitos de automoción, sin embargo, tienen algunas desventajas. Una de ellas es que fabricar un prototipo completamente regulable resulta difícil y costoso.

Molestias más frecuentes. –

Entre las molestias que más influyen en el aumento de la incomodidad general se encuentra el dolor en la zona lumbar inferior, lo cual está en función directa con la curvatura del raquis, siendo la curvatura del respaldo lo que más afecta. Al respecto, Page y sus colaboradores, en el 12° Congress of the International Ergonomics Association, llevado a cabo en el año 1994, en Toronto, Canadá, presentaron el trabajo “Furniture design based on subjetive tests. Application of discriminant analysis methods”, mencionando que las molestias en la zona lumbar son originadas por una gran variedad de parámetros de la silla, y no solamente parámetros del respaldo, como son la profundidad del asiento, la inclinación del respaldo y el asiento, la posición del apoyo lumbar, el tapizado del respaldo, etcétera.

Características de una silla ergonómica.–

Se denomina silla ergonómica a aquella que, para comodidad del usuario, posea las propiedades de ajustarse al cuerpo, repartiendo en una superficie amplia las presiones ejercidas por el peso de la persona sobra las superficies de la silla. Así tenemos que para que una silla se considere como un mueble ergonómico deberá cumplir con las siguientes características y propiedades: 1. El asiente podrá regularse en función de la altura del cuerpo del usuario. 2. La profundidad del asiento, al ser regulable al usuario, dejará un espacio libre entre el borde del asiento y la parte posterior de las rodillas, favoreciendo la circulación de la sangre en las venas. 3. Respaldo reclinable y posición de balanceo. 4. Posición sincro, este sistema o mecanismo sincro permite inclinar el respaldo hacia atrás de forma sincronizada con el movimiento de la base del asiento para que el conjunto del cuerpo se mueva en sintonía. 5. Adaptación a las formas del cuerpo del usuario, el objetivo es mantener la columna vertebral alineada y la zona lumbar protegida, para lo cual el respaldo debe disponer de una prominencia lumbar que permita un apoyo estable y mantenga la espalda en una posición natural. Como cada espalda es diferente, el respaldo debe disponer de un accesorio que permita regular la altura y profundidad de la prominencia lumbar. 6. Cubierta o tapiz con materiales que permitan la transpiración corporal. 7. Antiestática, La silla debería estar construida con materiales antiestáticos que favorezcan la disipación de la electricidad estática. Las sillas ergonómicas con características antiestáticas deben disponer de una leyenda ESD, o, descarga electrostática.

Ruedas necesarias. –

Las ruedas en las sillas son necesarias para poder disipar la electricidad estática y en muchos no vienen en el modelo original, por lo que se recomienda adquirirlas como un extra.

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