Muchos la conocieron como “La bomba rubia”, otros como el “Símbolo sexy de Hollywood”, otros la recuerdan por haberle cantado al presidente de Estados Unidos y otros más por aquella foto en la que el aire levantó su falda y dejó ver sus delineadas piernas. Lo cierto es que se trata de un rubia sensual que se convirtió en figura del cine internacional y que era conocida con el nombre de Marilyn Monroe.
Era una mujer seductora, con un rostro de cejas arqueadas, piel pálida, labios rojos y un lunar, enmarcado por su característica melena rubia, como complemento de un atractivo cuerpo un cuerpo que la colocó como símbolo indiscutible de la sensualidad.
A Norma Jean Mortenson, su nombre de pila, hoy se le recuerda al celebrarse cien años de su nacimiento.
Marilyn Monroe se convirtió en un ícono por excelencia del cine y sex symbol, cuya imagen poco tenía que ver con su verdadera personalidad y con los problemas a los que se enfrentó como la depresión y las adicciones.
De Norma Jean a estrella de Hollywood
Nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, era hija de madre soltera, Gladys Baker, una montadora de películas con problemas mentales, por lo que la niña creció en hogares de protección al infante y diversas instituciones, época en la que luego se supo que sufrió abusos sexuales.
Desde adolescente se inclinó en el cine y el 19 de junio de 1942, poco después de cumplir 16 años, se casó con Jim Dougherty, un trabajador de la empresa aeroespacial Lockheed Corporation, en lo que fue una salida a su vida de orfanatos, pero el matrimonio apenas duró cuatro años.
Al divorciarse comenzó a trabajar como modelo de trajes de baño y a lucir su melena oxigenada dando origen a esa mezcla de inocencia y sexo que cautivaría a productores, directores y espectadores.
Esas imágenes, algunas publicadas en revistas, llamaron la atención de Howard Hughes, el presidente de RKO Pictures, quien le ofreció su primera audición para que apareciera en pantalla.
Pero, aconsejada por el agente Ben Lyon, uno de los muchos que se le acercaron, se fue al estudio rival, 20th Century-Fox, y firmó su primer contrato de seis meses con un sueldo de 125 dólares a la semana.
Empezó a llamarse Marilyn Monroe, el apellido sacado de la familia de su madre y el nombre en recuerdo de Marilyn Miller, una de las actrices populares de Lyon.
El ascenso de un símbolo mundial
Un hecho que marcó el despegue de su carrera ocurrió en 1949, al realizar una sesión de fotos desnuda que se hicieron mundialmente famosas cuando se publicaron cuatro años más tarde en la revista Playboy, lo que coincidió con el comienzo de su noviazgo con Joe DiMaggio, figura del béisbol.
La pareja se casó en 1954 en plena racha artística para Monroe con los filmes “Niagara”, “Gentlemen Prefer Blondes” y “How to Marry a Millionaire”. La mediática pareja se divorció apenas nueve meses.
Su carrera continuó en ascenso al lograr éxitos con filmes como “La jungla de asfalto”, “Eva al desnudo” y “The Seven Year Itch”, donde aparece la famosa imagen de la actriz tratando de impedir que se le suba la falda por el aire que sale de las rejillas del Metro.
A pesar de que ya era considerada una figura gracias a títulos como “Los caballeros las prefieren rubias” y “Como casarse con un millonario”, Marilyn se convirtió en un auténtico fenómeno cultural y uno de los grandes símbolos eróticos del cine clásico. Su sensualidad traspasaba las pantallas, pero cada vez eran más frecuentes las quejas de los estudios sobre su comportamiento en los sets de filmación.
Se decía que no se presentaba a trabajar a tiempo, argumentando supuestas enfermedades para ausentarse y se creaba a pulso la fama de tormento entre productores, directores y actores, mientras arreciaban los rumores sobre romances con múltiples celebridades de la época.
Entre el éxito y la fragilidad
A pesar de ello, Monroe luchó por demostrar que podía ser considerada una verdadera actriz con “Bus Stop”, a lo que contribuyó su nuevo matrimonio, esta vez con el dramaturgo Arthur Miller, con quien vivió un periodo de estabilidad que duró cinco años.
Realizó en 1959 la célebre “Some Like It Hot” junto a Tony Curtis y Jack Lemmon, y al año siguiente Miller escribió para ella “The Misfits”, que a la postre sería su último largometraje.
El rodaje fue muy complicado. Monroe seguía llegando tarde, las condiciones climatológicas eran muy duras y la actriz enfermó de agotamiento, lo que obligó a hospitalizarla durante una semana. Todo eso contribuyó a que aumentaran los rumores sobre su falta de responsabilidad y de confianza.
En mayo de 1962 viajó a Nueva York para asistir a una gala donde cantó el famoso “Feliz cumpleaños” al presidente John Fitzgerald Kennedy.
El legado que sobrevivió a la estrella
“Siempre debes honrar y proteger a Marilyn”, fue lo que le dijo Lee Strasberg, el profesor de actuación de Marilyn Monroe, a su esposa Anna, antes de morir en 1982.
Además de su mentor, Strasberg fue durante años casi un padre para la estrella de Hollywood y, para su sorpresa, recibió el 75% de su herencia tras la muerte de la actriz en 1962.
Para él, lo más importante era preservar el legado de Monroe, sin saber que, con los años, el patrimonio se iba a multiplicar hasta convertirse en un negocio millonario que va mucho más allá de las pantallas de cine.
Monroe falleció con tan solo 36 años el 5 de agosto de 1962. Desde el principio, los forenses dijeron que la muerte se produjo debido a una ingesta accidental o un suicidio por una sobredosis de medicamentos, algo que coincidía con su conocida inestabilidad.






