El exdelantero Diego Forlán ha sido designado nuevo seleccionador interino de Uruguay tras la salida de Marcelo Bielsa, quien dejó el cargo después de la eliminación de la Celeste en la fase de grupos del Mundial de 2026. El vínculo inicial del histórico atacante uruguayo se extenderá hasta marzo de 2027, en una etapa en la que buscará reconstruir al equipo y preparar el relevo generacional.
Forlán, que ya se encontraba al frente de la selección Sub-20, asumirá también las riendas del combinado absoluto, por lo que tendrá bajo su responsabilidad a dos de las principales categorías del futbol uruguayo. Su primera misión será recuperar la confianza de un grupo que no cumplió con las expectativas en la última Copa del Mundo.
El nuevo seleccionador llega a la absoluta con una amplia experiencia como futbolista internacional. Defendió la camiseta de Uruguay en 112 partidos y marcó 36 goles, además de ser una de las grandes figuras de la generación que conquistó la Copa América 2011 y alcanzó las semifinales del Mundial de Sudáfrica 2010, torneo en el que recibió el Balón de Oro.
Valverde y Araújo, dos pilares
En su primera conferencia de prensa como seleccionador interino, Forlán respaldó a Federico Valverde y Ronald Araújo y confió en que ambos puedan ofrecer con Uruguay el mismo rendimiento que muestran habitualmente en sus clubes. El técnico matizó que, “por ser lo que son”, se espera que en la selección “sean lo mismo”, aunque reconoció que no siempre es sencillo trasladar ese nivel al combinado nacional.
“Los dos son grandísimos jugadores”, afirmó Forlán, quien ratificó así su confianza en dos futbolistas llamados a tener un papel importante en su proyecto. Valverde, uno de los referentes del Real Madrid, y Araújo, flamante refuerzo del Liverpool tras su salida del Barcelona, son dos de los nombres sobre los que el nuevo seleccionador pretende construir la próxima etapa de la Celeste.
Una apuesta por los jóvenes
El técnico uruguayo ha dejado claro que uno de sus objetivos será dar oportunidades a los jóvenes, aunque sin cerrar la puerta a aquellos jugadores experimentados que todavía puedan aportar al combinado nacional.
La renovación, por tanto, no será radical. Forlán pretende encontrar un equilibrio entre generaciones y los jugadores con experiencia internacional, mientras busca recuperar el protagonismo de una selección que ha sido eliminada en los últimos dos Mundiales en fase de grupos.







