La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo auto de formal prisión contra Roberto de los Santos de Jesús, “El Bukanas”, por su probable participación en delincuencia organizada y el secuestro de 36 personas en Veracruz, caso que data de 2014.
De acuerdo con la FGR, las investigaciones señalan que en septiembre de 2014 el presunto líder criminal mantuvo privadas de la libertad a 36 personas en la comunidad Sierra de Agua, municipio de Acultzingo, Veracruz, quienes posteriormente fueron liberadas por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional.
La resolución judicial fue obtenida luego que el Ministerio Público Federal aportó datos de prueba ante un juez federal, quien dictó el auto de formal prisión por los delitos de delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro, afirmó la FGR
“El Bukanas” ya estaba recluido en el Centro Penitenciario de Tepexi de Rodríguez, en Puebla, tras haber sido capturado recientemente en Chignahuapan durante un operativo de fuerzas federales y estatales.
La FGR precisó que, una vez internado en ese penal, agentes de la Policía Federal Ministerial adscritos a Veracruz cumplimentaron una orden de aprehensión pendiente en el fuero federal relacionada con el secuestro masivo.
La detención fue resultado de trabajos coordinados del Gabinete de Seguridad federal en los que participaron elementos de la Secretaría de Marina, Defensa, Guardia Nacional, así como autoridades de seguridad y procuración de justicia de Puebla.
Considerado durante años uno de los principales operadores del robo de combustible en el corredor Puebla-Veracruz, “El Bukanas” consolidó presencia criminal en el llamado Triángulo Rojo, una de las regiones más golpeadas por el huachicol en el País.
Las investigaciones federales sostienen que esta organización encabezada amplió sus actividades ilícitas hacia secuestro, extorsión, narcomenudeo y homicidios, en medio de disputas por control territorial y rutas clandestinas de extracción y traslado de combustible robado.
Autoridades federales también lo relacionan con ataques y asesinatos de agentes investigadores, en una etapa de fuerte violencia registrada en Puebla y Veracruz por el dominio de ductos de Petróleos Mexicanos.





