Lápiz, goma, papel y mucho por decir; hoy no hay examen, hoy las y los niños de Querétaro esbozan un futuro que quizá, incomoda en el presente y obliga a los adultos a tomar las riendas para ejercer, con hechos, los derechos de las infancias.
Emiliano, de nueve años de edad, originario de Peñamiller, toma una hoja blanca, colores y se encorva para dibujar su futuro; con su brazo izquierdo cubre el lienzo para que nadie copie a su “yo del 2050”. Trazos simples y sin complicaciones, pero que reflejan una realidad que estremece. Es Emiliano con pantalón militar, un casco y un arma. Se plantea ser “guacho”, un militar que defienda a su familia, a sus vecinos, a Querétaro.
¿Por qué? Porque escucha las conversaciones de vecinos y familiares que hablan de enfrentamientos en La Plazuela, en Agua Fría, balazos en Camargo y en San Miguel. Vivió y sintió el cese de actividades en el Estado derivado de la captura y muerte de Nemesio Oseguera, alias El Mencho, en Tapalpa, Jalisco. El niño, también contuvo la respiración.
Tras analizar diversas formas de violencias y recopilar historias de 82 menores de entre siete y 10 años de edad, Gabriela Sánchez López, del departamento de Psicología, Educación y Salud del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), advierte que las nuevas generaciones se enfrentan a la pérdida paulatina del valor de la vida ante la exposición a la violencia y la normalización del temor.
“Hay una acumulación de situaciones que no les da tiempo de asimilar como el dolor y la aflicción, aumentando el estrés y la ansiedad”, refiere en su investigación.
Además de la exposición a hechos violentos, las y los menores de edad se enfrentan a por lo menos, cinco delitos según la Red por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (REDIM): corrupción de menores, extorsión, homicidio, lesiones, y secuestro.
Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública refieren que en el primer trimestre del año, Querétaro reportó más de 74 casos de retención o sustracción de menores; dos relacionados con tentativa de homicidio en el rango de edad de 13 a 17 años; también se registró la muerte de nueve menores por homicidio culposo de los cuales cuatro estaban en el rango de cero a 12 años y cinco de entre 13 y 17 años; 21 menores de 18 años fueron víctimas de delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal; más de medio centenar experimentaron lesiones dolosas, en cuatro casos se empleó arma blanca y en tres intervino un arma de fuego. Existe un caso relacionado con delitos que atentan contra la libertad.
El derecho a vivir una vida libre de violencia, para muchos, es tinta y papel. Este mismo reporte revela que en los primeros meses de 2026, 124 niñas, niños y adolescentes han sido víctima de abuso sexual; otros 17 hechos fueron catalogados como delitos que atentan contra la libertad sexual, 48 como acoso sexual, 30 como violación simple, y 44 como violación equiparada.
Con la ley en la mente
Entre tarea y tarea, Rosy, de 12 años, plasma su futuro en una hoja cuadriculada que arrancó de su cuaderno de matemáticas. En 25 minutos de realizar líneas y formas lo dijo todo, con trazos hechos con pluma azul proyectó lo que asegura, viven muchos de sus compañeros de clase. Estudiará leyes, será abogada para defender a las y los niños que viven violencia familiar.
“A algunos de mis amigos les gritan o les pegan, pero a mi no, sí, los voy a defender para que no les peguen, tampoco quiero que le peguen sus papás a mis amigas, las tratan mal en su casa, a veces no comen”, dice mientras dobla su creación hasta quedar del tamaño de la palma de su mano. Su dibujo quiere llevarlo junto con un listón a la Virgen desatadora de nudos, ubicada en la capital queretana y regresar a este sitio cuando su sueño se haya cumplido.
La estadística, lamentablemente, respalda a Rosy. En el primer trimestre del 2026, Querétaro registra 301 casos de violencia familiar contra menores de 18 años y 28 relacionados con violencia de género. Además, hasta el momento, hay 155 víctimas relacionadas con el incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar como abandono, o falta de pensión alimenticia.

Sobrevivencia disfrazada de emprendimiento
Entre emprender a corta edad y trabajar para sobrevivir hay una línea muy delgada. Luca y Sonia, olvidaron por varios años el derecho al descanso y al esparcimiento así como el derecho a vivir en familia.
Sus padres migraron de Tlaxcala a Huimilpan, Querétaro, en busca de crecimiento, sin embargo, la falta de estudios los llevó a encontrar opciones laborales con bajos ingresos. Para mantener a Luca y Sonia, -de entonces 8 y 13 años respectivamente-, en la escuela y procurar una mejor calidad de vida, migraron a Texas, Estados Unidos, dejando a los pequeños al cuidado de su abuelita Lupe.
La espera para conocer el paradero y condiciones laborales de los papás fue larga. En este tiempo “emprendieron” con diversos negocios: venta de aguas, de hot dogs, tacos al pastor, artículos para el cabello. El capital se destinaba a la reinversión y las ganancias a la escuela.
Dejaron el parque, la diversión, las salidas en bicicleta por las cuentas, lo importante era salir adelante. Este año, sus padres prometieron regresar por ellos para cruzar la frontera en familia.
Luca, hoy de 12 años, no dibuja en papel su futuro, pero sí lo hace en su mente pues dice, su habilidad como “pintor” es nula.
“De grande nunca dejaré a mis hijos ni los dejaré trabajar, quiero que sean niños siempre, que no tengan que crecer”, enfatiza con esa voz segura, pero que cambia de tono por la antesala de la adolescencia.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), refiere que en México hay más de 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años en situación de trabajo infantil, de los cuales, 48.6% se desempeña en ocupaciones no permitidas.
Según el análisis de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), en Querétaro laboran 21 mil 160 menores de edad, lo que representa el 1.0% del total nacional. La entidad se ubica en la cuarta posición con menores índices de trabajo infantil , no obstante, se han identificado riesgos en diversos municipios.
“En el estado hay 18 municipios, de los cuales 11 presentan riesgo bajo, 5 riesgo medio y 2 riesgo alto. Estos dos últimos grupos se localizan principalmente en el centro y sur del estado. Los principales factores asociados a la ocupación infantil no permitida en el estado de Querétaro, de acuerdo con su grado de incidencia, se generan en hogares donde los niños y adolescentes son de sexo masculino y el jefe de hogar está ocupado en el sector comercio”, indica.
Con base en la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil, las razones por las que trabajan las y los niños de 5 a 17 años en ocupaciones no permitadas están: pago de escuela o gastos propios, aprender un oficio, pagar deudas, el hogar necesitaba de su trabajo o requería su aportación económica.
Mientras los adultos se atrincheran en guerras, política y encuestas, ellos crecen contrareloj. No desde la teoría, sino a partir de lo que ve, escuchan y viven día con día fuera de los discursos gubernamentales. Para muchos, crecer de golpe es duro, pero más aún entender, a través de sus dibujos, que el problema no está en lo que sueñan, sino en el país, en el estado, que los obligó a soñar así.
En México, niñas, niños y adolescentes tienen reconocidos más de 20 derechos que van desde vivir en familia hasta crecer libres de violencia. Todos están vigentes y todos son exigibles.
Derechos:
- I. Derecho a la vida, a la paz, a la supervivencia y al desarrollo
- II. Derecho de prioridad
- III. Derecho a la identidad
- IV. Derecho a vivir en familia
- V. Derecho a la igualdad sustantiva
- VI. Derecho a no ser discriminado
- VII. Derecho a vivir en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo integral
- VIII. Derecho a una vida libre de violencia y a la integridad personal
- IX. Derecho a la protección de la salud y a la seguridad social
- X. Derecho a la inclusión de niñas, niños y adolescentes con discapacidad
- XI. Derecho a la educación
- XII. Derecho al descanso y al esparcimiento
- XIII. Derecho a la libertad de convicciones éticas, pensamiento, conciencia, religión y cultura
- XIV. Derecho a la libertad de expresión y de acceso a la información
- XV. Derecho de participación
- XVI. Derecho de asociación y reunión
- XVII. Derecho a la intimidad
- XVIII. Derecho a la seguridad jurídica y al debido proceso
- XIX. Derechos de niñas, niños y adolescentes migrantes
- XX. Derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación
Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes






