La policía de París anunció este viernes un toque de queda en dos zonas del centro de la capital francesa durante las noches del sábado y el domingo para hacer frente a las manifestaciones contra la carestía y las celebraciones de Halloween.
Los toques de queda, entre las 23:00 y las 06:00 horas, tienen el objetivo de “mantener o restablecer el orden” en previsión de posibles casos de “alteración del orden público” , indicó la prefectura.
La policía también prohibió las manifestaciones por el centro de París convocadas para este sábado por el sindicato CGT y el movimiento de los llamados chalecos amarillos contra el alto coste de la vida, pero les autorizó a manifestarse en la periferia de la ciudad.
Ambos recorridos son incompatibles “con las exigencias del orden público” debido a la presencia “de numerosas comisarías de policía, sucursales bancarias, comercios y establecimientos de comida rápida” , entre otros, indica la orden policial.
Los organizaciones que convocan las protestas volvieron a denunciar las prohibiciones y cambios de recorrido impuestos por la policía.
Acciones judiciales
Unef, el principal sindicato estudiantil francés, denunció un intento de “amordazar la voz de los jóvenes” y anunció que intentará manifestarse en el centro de la ciudad pese a la prohibición.
Por su parte, otra organización estudiantil, Fage, anunció que recurrirá a la justicia para impugnar una decisión que “pone en peligro la seguridad”.
A falta de poco más de medio año para las elecciones presidenciales, Francia vive un momento convulso, con un creciente malestar social que ha derivado en protestas, disturbios y saqueos.
El sábado pasado más de 1,400 personas fueron detenidas en el marco de las manifestaciones, a veces violentas, en varias ciudades del país.
Después de un primer estallido violento el 17 de octubre, cientos de miles de personas participaron el sábado en marchas en París y otras ciudades que, en su mayoría, transcurrieron pacíficamente.






