La intervención del director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Rodrigo Miguel González Sánchez, durante la sesión ordinaria del Consejo Universitario, generó una serie de réplicas de directores de distintas unidades académicas, quienes rechazaron algunas de las afirmaciones planteadas y solicitaron respeto para sus comunidades universitarias.
González Sánchez presentó ante el máximo órgano universitario un posicionamiento de la Facultad de Medicina en torno a una publicación difundida en redes sociales el pasado 15 de agosto, en la que se afirmaba que 13 de las 14 direcciones académicas de la UAQ mantenían una “buena relación política” con rectoría y que Medicina era la excepción. El director consideró que dicha publicación, además de utilizar elementos de identidad institucional, generaba una percepción de acuerdos políticos de cara al próximo proceso de elección de la persona titular de rectoría.
El director de Medicina sostuvo que la publicación y su difusión por parte de integrantes de la UAQ podían generar confusión respecto de quién tiene la facultad para elegir a la próxima persona titular de Rectoría, al recordar que son docentes y estudiantes quienes participan mediante el voto libre y secreto.
“Clasificar públicamente a las unidades académicas según su presunta cercanía política con la rectoría es un desacierto. Etiquetar a la Facultad de Medicina como la excepción nos instala en una lógica de aliados y adversarios dentro de nuestra comunidad”, expresó.
Afirmó que la Facultad de Medicina no se considera adversaria de la administración universitaria y que, pese a las diferencias, ha mantenido una disposición al diálogo y al trabajo institucional. Sin embargo, aseguró que durante los últimos años, y con mayor énfasis en meses recientes, la facultad ha sido objeto de “campañas de desprestigio en redes sociales”, bloqueos y omisiones administrativas”, además de referir presuntas intimidaciones y amenazas por parte de funcionarios universitarios.
González Sánchez también sostuvo que existe un “boicot institucional sistemático” contra la Facultad de Medicina y advirtió sobre lo que consideró un riesgo para la esencia crítica de la UAQ.
“Es un proyecto que busca supeditar y dejar en segundo término nuestra autonomía a los intereses políticos y partidistas de unos cuantos funcionarios universitarios que no toleran a que no se alinee a su proyecto de control político de la universidad”, afirmó.
Directores rechazan señalamientos y piden respeto
Tras su intervención, el director de la Facultad de Filosofía, José Salvador Arellano Rodríguez, manifestó su respeto hacia González Sánchez, pero cuestionó que a partir de una publicación de una página no oficial se involucrara a otras unidades académicas. Advirtió sobre los riesgos de la “infodemia” y pidió no derivar conclusiones que afecten la reputación de las comunidades universitarias.
“Me preocupa el señalamiento sobre las demás facultades donde afirma de que hay acuerdos políticos y que eso es totalmente falso”, dijo Arellano Rodríguez. Además, defendió la libertad de docentes y estudiantes para expresar sus opiniones y participar en los procesos internos universitarios.
En el mismo sentido, la presidenta de la Federación de Estudiantes Universitarios de Querétaro (FEUQ), Yasmín Baeza Hernández, quien se identificó como estudiante de Medicina, respaldó el llamado a no difundir información que no sea verificada y aseguró que desde su experiencia los estudiantes de dicha facultad han recibido apoyo de la administración universitaria.
La postura también provocó réplicas de otros directores. El director de la Facultad de Artes, Sergio Rivera Guerrero, rechazó que las comunidades universitarias pudieran ser consideradas “borregos” o “sumisos” y pidió respeto para los integrantes de las distintas facultades. “Usted, señor director, amigo mío, ha dicho algo muy grave en contra de la inteligencia de mi comunidad. Le pido que se retracte públicamente”, le expresó al director de la Facultad de Medicina.
A su vez, el director de la Facultad de Derecho, Edgar Pérez González, pidió que cualquier señalamiento relacionado con acuerdos o situaciones políticas se acompañara de pruebas y defendió la relación de colaboración que, afirmó, ha mantenido su facultad con rectoría. “Simplemente pido, como usted pide, respeto a su comunidad, respeto también yo a mi comunidad”, señaló.
La directora de la Facultad de Psicología y Educación, Candi Uribe Pineda, llamó a evitar una fragmentación entre las comunidades universitarias y destacó que Medicina forma parte de manera integral de la vida institucional. Mientras tanto, la directora de Ciencias Políticas y Sociales, Vanessa del Carmen Muriel Amezcua, defendió la relación institucional de diálogo y respeto que, dijo, mantiene su facultad con rectoría y con las demás unidades académicas.
Por su parte, el director de la Facultad de Química, José Santos Cruz, también rechazó la idea de que exista una imposición de línea política desde Rectoría y sostuvo que tanto docentes como estudiantes cuentan con libertad para expresar sus posturas. Pidió que las diferencias no deriven en confrontaciones entre las facultades. A esta solicitud de respeto se sumó el director de la Escuela de Bachilleres, Anghellus Medina López, quien defendió la capacidad de decisión de los estudiantes y docentes de su comunidad.
Ante las distintas réplicas, Rodrigo Miguel González Sánchez aclaró al final de las intervenciones que su intención no había sido incomodar a ninguno de los directores y sostuvo que desde la Facultad de Medicina “no les hemos acusado”. No obstante, insistió en que su posicionamiento no se basa únicamente en la publicación cuestionada: “No es infodemia, ahí están los hechos”, afirmó. Agregó que hizo llegar una copia de su comunicado al chat de directores como parte de la evidencia a la que hizo referencia.
La discusión ocurrió en el contexto de la próxima renovación de la rectoría de la UAQ, cuyo proceso deberá avanzar conforme a las reglas y tiempos que determine el Consejo Universitario.






