La vigilancia sobre pozos y aprovechamientos de agua se ha reforzado en Querétaro durante 2026, principalmente en zonas donde existe mayor presión sobre los acuíferos. Como resultado de estas acciones, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) reporta 60 inspecciones y 15 clausuras por posibles incumplimientos a la legislación federal.
Gerardo Sinecio Ríos, director de la dependencia en la entidad, explicó que el programa de verificación mantiene un avance importante respecto de las 104 revisiones contempladas inicialmente para este año, cifra que prevé rebasar durante los próximos meses ante la continuidad de los operativos.
Del total de procedimientos efectuados, 38 estuvieron relacionados directamente con aprovechamientos de aguas subterráneas. En estos casos, personal especializado revisa que la extracción se encuentre respaldada por los permisos correspondientes y que se respeten las condiciones establecidas para el uso del recurso.
Detección de anomalías en pozos
Las revisiones han permitido detectar distintas presuntas anomalías, mismas que derivaron en 15 clausuras. La autoridad federal busca con estas medidas reducir prácticas irregulares que puedan incrementar la presión sobre los mantos acuíferos y garantizar que las concesiones sean utilizadas conforme a la normatividad.
Sinecio Ríos agregó que la supervisión también incluye acciones contra la posible comercialización ilegalde agua. Para estos casos existe coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que encabeza los procedimientos ministeriales, mientras que CONAGUA brinda acompañamiento y soporte técnico durante los operativos.
Tequisquiapan, Ezequiel Montes, San Juan del Río, Pedro Escobedo, El Marqués y Arroyo Seco concentran una parte importante de las inspecciones realizadas hasta ahora. Sin embargo, el funcionario aclaró que las verificaciones abarcan los 18 municipios de Querétaro.
La prioridad, señaló, está en aquellos aprovechamientos que puedan representar mayores afectaciones para los acuíferos o para zonas naturales protegidas, por lo que la dependencia mantendrá las revisiones durante el resto de 2026 para detectar extracciones fuera de la legalidad y fortalecer el control sobre el recurso hídrico.






