El morenista José María “Chema” Tapia Franco aseguró que no le corresponde defender al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ante los señalamientos que enfrenta por presuntos vínculos con el crimen organizado y posibles actos de corrupción, y sostuvo que cualquier responsabilidad deberá ser determinada por las instancias competentes.
Tapia Franco expresó en rueda de prensa que cada persona debe asumir las consecuencias de sus actos y rechazó pronunciarse en defensa del gobernador. “Yo no voy a defender al exgobernador Rocha, él tendrá que comparecer ante las instancias que deba de comparecer para defenderse. Creo que cada quien somos dueños de sus palabras y de sus acciones y de sus hechos”, declaró.
No obstante, el político consideró que el caso también debe analizarse desde la perspectiva de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, al señalar que existe un trato desigual en materia de cooperación judicial y extradiciones. En ese sentido, recordó que el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, cuenta con una solicitud de extradición promovida por el gobierno mexicano que, afirmó, no ha sido atendida por las autoridades estadounidenses.
Panorama electoral rumbo a 2027
Asimismo, aseguró haber sido víctima de un fraude cometido por un ciudadano estadounidense, contra quien, dijo, existe una orden de aprehensión, ficha roja y solicitud de extradición que tampoco ha prosperado. “¿Y por qué solamente tenemos que ceder nosotros y no también pedir que la cooperación sea eso? Cooperación y no subordinación”, expresó.
Tapia Franco sostuvo que la defensa de la soberanía nacional debe prevalecer en la relación entre ambos países y respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respecto a la política exterior mexicana. “México no es piñata de nadie y lo tenemos que defender”, afirmó.
Pese a las críticas hacia Morena derivadas de casos como el de Rocha Moya, el político aseguró que el partido mantendrá su fortaleza electoral rumbo a 2027 y rechazó lo que calificó como una narrativa impulsada desde la oposición y sectores internacionales. “Lo que hicieron o no hicieron el exgobernador y su gente lo tiene que responder él ante las instancias jurídicas, porque no soy ni tribunal, ni ministerio público, ni soy agente investigador”, concluyó.










