El mexicano Sergio Pérez (Cadillac) y su excompañero, el francés Esteban Ocon (Haas), quedaron eliminados este sábado en la primera ronda de la clasificación (Q1) del Gran Premio de Baréin, correspondiente a la decimosexta fecha del Mundial de Fórmula Uno.
El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), cuatro veces campeón mundial, registró el mejor tiempo de la Q1, con un minuto, 36 segundos y 477 milésimas. Le siguieron el británico Lewis Hamilton (Ferrari), a 118 milésimas, y el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), a 253.
Los Aston Martin del español Fernando Alonso y el canadiense Lance Stroll avanzaron por primera vez este año a la Q2, que se disputará a continuación.
Reto estratégico ante la falta de ritmo en la pista
“Ahora nos centramos en mañana”
Tras la clasificación, Pérez reconoció que Cadillac esperaba dificultades en este circuito debido a la falta de ritmo y explicó que decidieron reservar un motor nuevo para otra carrera.
“Estoy con ganas de afrontar, aunque sabíamos al venir aquí que iba a ser un circuito difícil para nosotros y que ibamos a sufrir con la falta de ritmo”, declaró el piloto mexicano.
Pérez, quien suma seis victorias y 39 podios en la Fórmula Uno, señaló que ahora el equipo se enfocará en la carrera, donde uno de los principales retos será el manejo de los neumáticos.
“Ahora nos centramos en mañana. Va a ser una carrera exigente, sobre todo en lo que respecta a la gestión de neumáticos y la limitación de los deslizamientos”, apuntó.
El piloto tapatío agregó que la degradación de los neumáticos fue baja durante la jornada, aunque advirtió que las condiciones podrían cambiar durante la carrera.





