La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó los resultados del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, que realiza de manera anual a los Centros de Reinserción Social (Ceresos), los Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos) y las prisiones militares.
Con base en el informe, las cárceles en Querétaro registraron una calificación promedio de 6.41 puntos sobre 10, donde destaca que el Cereso Varonil de San José El Alto registró sobrepoblación, mientras que los otros tres están cercanos al límite. Además, tanto en el Cereso Varonil como en el Femenil de San José El Alto se detectó presencia de actividades ilícitas.
Destaca que en los cuatro centros, la Comisión Nacional detectó una deficiencia en la supervisión por parte de las personas a cargo de los centros, así como insuficiencia en el personal de seguridad y custodia.
Jalpan, el mejor evaluado
De los cuatro centros de reinserción ubicados en el estado, el mejor evaluado es el de Jalpan de Serra, con una calificación de 6.7, seguido del de San Juan del Río, con 6.5; después el Cereso Femenil de San José El Alto, con 6.28 y, por último, el Varonil, con 6.1 puntos.
El Cereso Varonil de San José El Alto es el que registra una población por arriba del límite permitido, ya que tiene 2 mil 227 presos, cuando su capacidad límite es de 2 mil 195.
Los otros tres Ceresos se encuentran cercanos a su máxima capacidad; el Cereso Femenil tiene una población de 202 reclusas y una capacidad máxima de 249; el de San Juan del Río registra 749 reclusos, de una capacidad de 854; mientras que el de Jalpan de Serra registra 70 internos de los 121 que podría albergar.
Detectan carencias en los cuatro centros
Entre los aspectos que la CNDH destaca que deben atenderse en todos los centros están las deficiencias en la atención a personas en condiciones de aislamiento; insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos; e insuficiencia en vías para la transmisión de quejas por probables violaciones a los derechos humanos.
También se detectó que los internos no cuentan con condiciones dignas para su estancia, pues persiste la deficiencia de materiales e higiene de las instalaciones; tampoco existen actividades deportivas y educativas, ni una adecuada vinculación de las internas con la sociedad.
En tanto, tampoco se tiene una adecuada atención de las personas con necesidades específicas, como aquellas con discapacidad, indígenas, LGBTTTIQ+ o personas con VIH o sida. Asimismo, existe insuficiencia en los programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria.
En cuanto al Centro de Jalpan de Serra, se detectó la falta de prevención de violaciones a los derechos humanos y atención en caso de detección; además de que no existen programas de prevención y atención de incidentes violentos, ni una correcta supervisión del funcionamiento del centro por parte del titular. También se registra insuficiencia en el personal de seguridad y custodia.





