El senador mexicano Enrique Inzunza, exsecretario General de Gobierno de Sinaloa, ha iniciado gestiones a través de sus abogados para convertirse en testigo cooperante ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, según fuentes oficiales citadas por El Universal.
Este proceso implica que el acusado ofrezca información relevante a cambio de posibles beneficios legales.
La negociación se realiza mediante abogados estadounidenses, quienes son los únicos autorizados para tratar directamente con fiscales. En algunos casos, si existe riesgo de represalias, la persona también puede solicitar protección bajo el programa de testigos protegidos.
De acuerdo con expertos, la efectividad de este tipo de cooperación depende de la veracidad y utilidad de la información proporcionada, así como de la coordinación entre autoridades mexicanas y estadounidenses.
Inzunza enfrenta acusaciones en Estados Unidos por presuntos vínculos con el grupo criminal “Los Chapitos”.
Según la investigación, habría actuado como intermediario entre líderes del cártel y el entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, facilitando acuerdos para favorecer a la organización criminal, incluyendo supuesta protección institucional.
Las autoridades estadounidenses también señalan que estas relaciones habrían permitido al cártel influir en estructuras de seguridad estatal para operar sin interferencias.
Por su parte, Inzunza ha rechazado las acusaciones, calificándolas como falsas y asegurando que responderá ante las autoridades correspondientes. Asimismo, afirmó que continuará en su cargo como senador y que acudirá a cualquier citación oficial que se le haga en México.





