Augusto Isla

GOTA A GOTA

Hércules

Hércules, el héroe más célebre de la mitología griega (Heracles) es hijo de Zeus, padre de los dioses, y de una simple mortal, Alecmena. La infidelidad de Zeus provocó la cólera de su celosa mujer, Hera, quien retrasó el parto de Alecmena con el fin de entregarle a Euristeo el reino de Micenas. Hércules, amén de ser el paradigma de la virilidad, era víctima de la iracundia al punto tal que asesinó a su mujer e hijos. Arrepentido, y en afán de lavar sus culpas, consultó al Oráculo de Delfos, que por conducto de Euristeo, le impuso doce trabajos, casi imposibles de emprender, entre otros, matar al león de Nemea, a la hidra de Leina, monstruo acuático con forma de serpiente policéfala… Gran astucia tuvo que desplegar el héroe para acabar con el león de piel durísima, pero lo consiguió.

Imaginemos ahora a un hercúleo personaje de nuestro presente mexicano luchando con el león huachicolero, por órdenes de la 4 T. ¿Acabó con él? ¿O sólo consiguió afilarle garras y colmillos? Es un enigma. Igual que su combate contra la hidra, la violencia, que parece haber multiplicado sus amenazantes cabezas. ¿Y ha logrado robar las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, manzanas que son la corrupción? Otro enigma. Pues el árbol es frondoso pero tan altas son sus copas que se antoja imposible.

Es más probable que el héroe muera antes de cumplir su misión, no obstante contar con armas tan poderosas como la ‘guardia nacional’. Pues que el tiempo de los mitos es mucho más largo que el de la historia. Y así como Hércules murió por una saeta del centauro Nesso, es probable que nuestro héroe fallezca agobiado por el cansancio y la vejez, a pesar de su tozudez que algunos llaman perseverancia.

El desenlace triunfal de Hércules mucho debió a que era el hijo consentido de Zeus. Suerte deseamos a nuestro héroe, vástago mimado de su “pueblo bueno y sabio”. Pero hay que recordar aquel verso de Tirso de Molina: “En las promesas almíbar, en el cumplimiento acíbar.” Es decir amargura y sinsabores.

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Sufragio efectivo, no reelección. Respeto a la división de poderes. Sí a la vida y a la libertad de expresión.

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