Arqueólogos en Egipto descubrieron una momia de más de 2,000 años con un fragmento de la “Ilíada” colocado en una bolsa de arcilla como parte del proceso de momificación. Este hallazgo es único, ya que es la primera vez que una obra literaria griega aparece con una función espiritual dentro de un entierro.
El papiro contiene versos del Libro 2, y se cree que pudo haber sido utilizado como un amuleto mágico, ayudando al difunto en su camino al más allá, similar a textos tradicionales como el Libro de los Muertos. Expertos señalan que en la época grecorromana, las obras de Homero no solo se leían, sino que también podían tener un uso ritual.
La momia fue hallada en Oxirrinco, un importante sitio arqueológico conocido por sus miles de papiros antiguos. Este descubrimiento refuerza la idea de una fusión cultural entre tradiciones egipcias y griegas, donde incluso la literatura clásica formaba parte de las creencias sobre la vida después de la muerte.





