Andrés Garrido del Toral

DIVO

QUERETALIA

EL QUERÉTARO DESPOSICIONADO

Me encuentro con el ingeniero Enrique Martínez, Segura, queretanísimo de origen, de los Ramírez de los ópalos y piedras preciosas, quien está preocupado por la falta de posicionamiento de mi Querétaro lindo hermoso en la mente del Mundo, por lo que siendo él un experto en Mercadotecnia le digo que desembuche: “Hoy en día en mercadotecnia, el juego se llama: “Posicionamiento”, ¿pero qué es el posicionamiento? Lo podemos definir como el espacio perceptivo y específico que consigue una marca o un producto dentro la mente del consumidor. Para que este “juego” funcione correctamente, la marca (o el producto) deberá percibirse totalmente diferenciada en sus atributos, exaltando uno en especial (el que diseñador del concepto decida) con respecto a otros productos similares y de una misma categoría.

En México tenemos ciudades fuertemente posicionadas, podemos mencionar por ejemplo, Puebla, por su cocina y sus dulces, Guanajuato por sus calles en laberinto, sus túneles y sus momias, Acapulco por sus playas tradicionales, León por su industria zapatera, o estados como Sinaloa por sus mujeres hermosas y su violencia (también hay características negativas), Quintana Roo por sus playas de arena suave y el color del mar, Jalisco con su tequila, sus bellas mujeres, su capital Guadalajara, sus charros, sus “Chivas Rayadas”, su cocina, en fin, son tantos y “tan mexicanos” sus símbolos, que incluso se han convertido en los atributos que México proyecta hacía el mundo como suyos en lo general.

Cabría preguntarnos si nuestra ciudad, tiene algún posicionamiento, yo diría que sí, somos, en Querétaro capital, una ciudad colonial, histórica, limpia, segura, con buen clima y así podríamos ir nombrando muchos y variados distintivos.  Sin embargo carecemos de “algo”, no poseemos “eso” que en lo específico nos resalte e identifique de inmediato distinguiéndonos de otras ciudades, no contamos con un reconocimiento popular que en cualquier lugar que nos paremos digan, “seguro es queretano”, por ejemplo, nuestra manera de hablar no es tan peculiar como las de otras partes como para definirnos o resaltarnos. Con esto no quiero decir que no seamos reconocidos, pero la verdad es que no somos identificados fácilmente por nuestro tono de voz, en esta parte poco o nada podemos hacer. Pero hay cosas en las que sí podemos actuar, empecemos porque tampoco tenemos un “himno popular”, es decir, una canción que sea fácilmente cantada e identificada a lo largo y ancho de la república y en cualquier evento donde haya música mexicana de por medio, como sucede con otras ciudades y estados, que sí las tienen.

Narraremos un hecho hipotético, pero que no está nada fuera de la realidad, y que, a la postre pudiera ser frustrante para los queretanos: “Estamos en un show, ubiquémonos en cualquier ciudad del país, el artista, comediante o cantante, empieza por preguntar: ‘A ver, ¿de dónde nos visitan?’. Alguien entre la gente grita, ‘de Guanajuato…’, el intérprete y su conjunto de inmediato empiezan a cantar, ‘No vale nada la vida…’. Otro dice, ‘de Guadalajara…’, en automático se escucha la voz y la música, ‘Guadalajara, Guadalajara, tienes el alma de…’. ‘De Sinaloa…’, y la respuesta no se hace esperar, ‘Desde Navolato vengo, dicen que…’. ‘de Michoacán…,’ grita otro, y ni tardos ni perezosos entran los acordes de ‘Caminos de Michoacán y…’. Y por ahí, a un queretano se le ocurre gritar, ‘de Querétaro…’, el cantante o el showman en turno, voltea a vernos como si fuéramos un marciano o viniéramos de un país lejano y nos dice: ‘Se la debo mi amigo’ ”. ¿Les ha pasado?

Lo peor del caso es que esta escena o una parecida, no solamente ocurre en cualquier “ciudad X” del resto de la República Mexicana, lo incompresible y todavía más frustrante es que aquí mismo, nuestros artistas queretanos no tengan en su repertorio una canción local, son muy pocos, pero muy pocos, los que se saben, a lo mucho una, o a lo máximo, dos canciones que hablen de Querétaro. La gran mayoría, también nos dicen: “Se la debo amigo”. ¿Y qué tal cuando un turista les pide que canten “una de aquí”? Por supuesto qué, igual y lamentablemente,… “se la quedan a deber”.

¿Por qué pasa esto? ¿Cómo es posible que un pueblo pequeño (dicho sea con todo respeto) como Pénjamo, Gto., esté más posicionado, musicalmente hablando, que Querétaro? La respuesta es simple, a ese municipio guanajuatense, le cantó un famoso, como Pedro Infante y a nuestro Estado nadie reconocido lo ha hecho, todavía no ha habido un cantante consagrado que coloque un “himno popular queretano” en el gusto y sobre todo en el conocimiento general de la gente en México.

¿Hay solución? ¡Por supuesto que la hay!

Tocaría a nuestras autoridades, y supongo concretamente, a los Gobiernos, del Estado y/o Municipales, hacer buena parte de esta labor.

Como ya lo mencionamos, nuestro problema de posicionamiento musical, es que no nos ha cantado ningún famoso, hoy por hoy, los artistas, en el rubro popular ranchero, (los que más le llegan a la gente), y que nos pueden verdaderamente funcionar son los Fernández, Don Vicente (ya retirado) y su hijo Alejandro, por lo que es menester, al primero, hacerle un homenaje en la ciudad (podría ser una estatua en el Jardín de los Platitos o la Plaza de los Mariachis), y convencerlo para que grabe por lo menos una canción local, podría ser “El Queretano” acompañado del Mariachi Vargas, o/y otra que le guste, y de ser posible la incluya en su siguiente CD (entiendo que adelantadamente tiene grabados un par, que irá sacando a la venta en los próximos años), en este mismo homenaje, se aprovecha para hablar con Alejandro Fernández, su hijo, y se le puede ofrecer “Mi Querétaro Bonito”, de autoría de un queretano (Mario Arturo Ramos) y que va más acorde a su voz por estar huapangueado, y también, pedirle el favor de que la incluya en su próximo disco ranchero, de esta manera, prácticamente estaríamos “obligando” a los mariachis de todo México a aprendérselas, situación que nos pondría de inmediato en la palestra nacional e iniciaríamos un camino seguro a nuestro posicionamiento musical popular, en el corto, mediano y largo plazo.

Invitar a pasar unos días en Querétaro, ciudad y estado, a compositores ya famosos y connotados, obviamente por separado, para que se inspiren y nos dediquen otras canciones inéditas, que escrita por cualquier de ellos, seguramente sería un éxito. Otro cosa que nos puede ayudar en el camino a un buen y fuerte posicionamiento, es invitar nuestros queretanos famosos a promover nuestras canciones, haciendo las veces de embajadores. Por ejemplo, una opción, es pedirles a los toreros queretanos que en sus contratos incluyan la partitura, podría ser de la canción “El Queretano”, para que las bandas de las respectivas plazas la toquen cuando ellos estén actuando en el ruedo, como lo hacen otros diestros de otras ciudades con canción conocida. Subir las canciones a la página de Gobierno del Estado y las redes sociales para su difusión, pudiéndolas descargar.

Tener más interrelación con “Los Gallos Blancos” del Querétaro, no hay mejor forma de posicionar una ciudad, que cuando se cuenta con un equipo de Primera División y más si el nombre que lleva es homónimo de la misma ciudad. Actualmente, se ven muy alejados los Gobiernos, Municipal y Estatal, del equipo. Hay muchas cosas que se pueden hacer en conjunto. Para empezar se les podría obsequiar un CD con las canciones que hablan de Querétaro para que lo pongan en el medio tiempo.

Considero que con estas sencillas, y la mayoría no tan onerosas, estrategias, podremos aspirar a lograr en corto tiempo, un “himno popular” de la estatura de: “Guadalajara”, “El Sinaloense”, “Caminos de Michoacán”, “Caminos de Guanajuato” o “El corrido de Monterrey”, por mencionar sólo algunas de las canciones más famosas en pro de una ciudad o un estado, y que todos las hemos cantado alguna vez, incluso en las fiestas locales, en lugar de “una de aquí”.

¿A poco no sería sumamente gratificante, como queretano, oír una de nuestras canciones en otra parte del país? Y entre más lejos, supongo, será mejor. Seguramente que esto ayudará, y con mucho, a promover turísticamente el Estado.

Otras estrategias adicionales, que nos pueden apoyar con este proyecto, es buscar el posicionamiento de nuestra gastronomía, fuera de las “enchiladas queretanas” (que muchos dicen que son iguales en muchos lados) o las “gorditas queretanas”, no hemos procurado tener más “platillos queretanos famosos”, los cuales tendrían que promoverse a través de los restauranteros locales y ver la manera de sacarlos allende nuestras fronteras estatales. Una más, ya existe un posicionamiento queretano con las “muñequitas” que se venden en el centro, pero ya en otros Estados o incluso en China las están fabricando, para evitar esto, habría que bordarles, en su vestido, la palabra “Querétaro” con alguna litografía específica que sea signo y garantía de autenticidad y originalidad.”

Así me despido de este queretano talentoso, prometiendo ayudarlo en su épico batallar.

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