Andrés Garrido del Toral

DIVO

QUERETALIA

Guía del sitio de Querétaro y triunfo de la República 1867

Introducción

Amables lectores, en la conmemoración del sesquicentenario del Sitio de Querétaro y del Triunfo de la República, me es muy honroso como Cronista de Querétaro el presentar esta modesta obra como guía de los diferentes lugares de nuestra prócer ciudad de Santiago y sus alrededores que fueron testigos de los hechos más representativos de tan destacados acontecimientos para la historia patria, los más importantes del siglo XIX mexicano, porque sin duda, la Restauración de la República en suelo queretano significa la Segunda Independencia nacional al haber sido vencida la intervención francesa y el llamado segundo Imperio, dando una lección el presidente Benito Juárez a las potencias europeas de que nunca más ninguna de ellas tendría injerencia en los destinos de América. El Sitio de Querétaro duró setenta y un días: del 6 de marzo al 15 de mayo de 1867.

El triunfo republicano y el fusilamiento de Tomás Mejía, Miguel Miramón y Fernando Maximiliano de Habsburgo en Querétaro hizo que tanto el país como Querétaro aparecieran en el mapa mundial, ya que antes de eso difícilmente los habitantes de las naciones del mundo identificaban a nuestro país, creyendo algunos que México estaba enclavado en el continente africano.

A 150 años de esos importantísimos fastos no podemos dejar de resaltarlos porque representan a la patria sangrada pero no vencida; la que pudo reponerse de la ambiciosa intervención napoleónica gracias al tesón de sus hijos que no escatimaron sangre, sudor y lágrimas hasta ver al enemigo postrado en su trono de nopal y espinas.

Esta obra ve la luz en medio de una patria convulsionada con hechos de sangre, pero sabemos que el mexicano y sobre todo los queretanos, por herencia, sabremos superar estas horas de destino.

Sin duda alguna, el Sitio de Querétaro es el evento más importante que haya tenido lugar en nuestra tierra queretana, pues significó el logro de nuestra segunda Independencia y mucho más integral que la de 1810-1821 por sus alcances políticos, sociales y económicos, ya que significó anular los odiosos fueros y privilegios a favor de unos cuantos y fundar realmente la nacionalidad mexicana.

La línea de circunvalación tenía una extensión de 8 kilómetros, lo que nos da una idea del tamaño tan minúsculo de ese Querétaro, que apenas llegaba a 37,000 habitantes. Siguiendo las manecillas del reloj describo la línea sitiadora desde La Cruz, Carretas, Callejas, Casa Blanca, El Jacal, La Capilla, San Juanico, Cerro de Las Campanas, San Gregorio, San Pablo, La Laborcilla, San José de Los Álamos y San Isidro. El cerco se cerró de manera definitiva hasta mediados de abril, cuando llegaron las fuerzas de Vicente Riva Palacio y se apoderaron del sector sur que da a El Cimatario. Al comenzar el sitio las fuerzas republicanas llegaban a 31,000 hombres, mientras que las imperialistas eran en número de 9,000 elementos; al ser tomada o entregada la plaza el 15 de mayo, aquéllos eran 50,000 contra 5,000 de éstos, o sea, una desproporción de fuerzas que significó la caída de la ciudad prócer en manos chinacas.

El clima político era de beligerancia al comenzar la Intervención francesa, pero una vez que Querétaro se convirtió en bastión imperialista en 1867, las pasiones a flor de piel no darían lugar a muchos actos de generosidad y los miembros de una familia acabarían por delatar la filia política de sus propios padres y hermanos en una auténtica guerra sin cuartel.

El vencedor de este episodio patrio fue don Benito Juárez García quien se preserva ante el mundo como el presidente de la República Mexicana más conocido y famoso, además de Benemérito de las Américas. Finalmente la espada rendida de Maximiliano aquel 15 de mayo en las inmediaciones del Cerro de Las Campanas le fue entregada a Juárez por medio de Mariano Escobedo y la llevó en su carruaje aquella mañana del 15 de julio de 1867 en que entró como César a la Ciudad de México.

¡No importa cuán patriotas, conservadores o juaristas seamos, pero no podemos menos que evocar con cierta nostalgia la sombría grandeza de este episodio de la historia mexicana y queretana!

1.- LA CRUZ.- Convertido desde 1683 en Colegio de Propaganda Fide, este convento y templo fueron prisión de los insurgentes queretanos en 1810. En el Sitio de 1867 fue cuartel general de los imperialistas y el punto militar más importante de la ciudad. Fue el lugar por donde entraron las fuerzas republicanas en la madrugada del 15 de mayo de 1867 para tomar la plaza sitiada por setenta y un días. Del 15 al 17 de mayo fue prisión de Maximiliano de Habsburgo y sus principales generales.

2.- LA PURÍSIMA.- Antiguo Molino Blanco o de Patehé construido desde 1595 por Diego de Tapia. Cayetano Rubio lo convirtió en fábrica textil desde 1854. Este precioso e histórico edificio durante el Sitio de 1867 fue empleado como cuartel republicano y en hospital de sangre. El 20 de mayo de 1867 el general Mariano Escobedo recibió la visita para comer de Maximiliano de Habsburgo en calidad de prisionero de la República.

3.- LOS ARCOS.- Construidos por el pueblo a iniciativa de don Juan Antonio Urrutia y Arana, marqués de la Villa del Villar del Águila, entre 1726 y 1735, sirvieron hasta 1967 para traer el agua de La Cañada a Querétaro. Desde el 11 de mayo de 1867 fue roto el tercer arco de oriente a poniente, con el objeto de que no pasara el vital líquido a la ciudad sitiada, por lo que el heroico queretano Bruno María Reynoso se arrastraba todas las madrugadas por lo alto del acueducto para unir con pencas de maguey la arquería rota y lograr que pasara agua potable por unas cuantas horas, poniendo en peligro su vida.

4.- HACIENDA DE CARRETAS.- Cuenta la tradición que en este cerro y hoy fraccionamiento fue fundado el nuevo pueblo de indios de Querétaro en 1537. Recibió dicho nombre porque Sebastián de Aparicio instaló un mesón que daba servicio de transporte carretero, alojamiento y avituallamiento a los viajeros que seguían la ruta del oro a Guanajuato y Zacatecas principalmente. Durante la revista que tuvo lugar en Carretas, organizada por Miguel Miramón, con la presencia de Maximiliano, el 23 de febrero, los imperialistas pudieron comprobar que sus tropas eran muy vulnerables ante el Ejército Republicano. El día 13 de marzo de 1867 instaló aquí su cuartel general el literato y general Vicente Riva Palacio.

5.- SAN FRANCISQUITO.- Fue alrededor de 1550 que este barrio situado al sureste de la ciudad de Querétaro se empezó a poblar de indígenas venidos de otras partes, entre  rocas y peñascos, con falta de agua y caminos, fundando la llamada “República de Indios. En 1740 los padres seráficos del Colegio de Propaganda Fide levantaron una ermita en el barrio dedicada a San Francisco. Un queretano de nombre Francisco Alday mandó construir sobre la capillita franciscana el templo que ahora admiramos en 1785 y lo terminó en 1786, llamándolo de la Divina Pastora. Este templo fue señalado para ser saliente de la línea oriente de los imperialistas durante el Sitio de Querétaro. El 14 de marzo de 1867 fue tomado por soldados republicanos al mando del general Sóstenes Rocha, pero una vez abandonado por éste fue reocupado por los imperialistas que lo convirtieron en fortaleza, habiendo troneras para defenderlo a todo lo largo de la barde de adobe del cementerio. Maximiliano utilizaba su torre como mirador hacia el Sur, llenándolo de pólvora y tierra la artillería republicana.

6.- LA ALAMEDA HIDALGO.- Este bastión verde de la ciudad de Santiago de Querétaro fue construido entre 1790 y 1803, como un espacio para el solaz y esparcimiento de los queretanos, que hicieron de dicho lugar el preferido para el recreo, la convivencia familiar y hasta para el romance y ejercitación física. Para algunos fue construida en terrenos de la hacienda Casa Blanca propiedad del señor Pedro (o Manuel) Acevedo y que vendió la fracción al Ayuntamiento. La Alameda siempre estuvo resguardada por la caballería de Tomás Mejía para impedir el avance republicano hacia la ciudad, además de contar con una buena artillería en ese lugar, que tuvo papel destacado en las batallas del 14 y 24 de marzo y del 27 de abril de 1867. La Alameda fue el punto central de la defensa por el lado sur citadino. Durante el Sitio quedó devastada por servir de avituallamiento a las bestias del ejército imperial. En diciembre de 1909 Francisco I. Madero organizó un mitin contra el porfiriato.

7.- PLAZA DE ARMAS.- Fue durante el primer tercio del siglo XVIII cuando ocurrió el traslado de la sede de las Casas Reales de la Plaza de San Francisco a la llamada Plaza de Arriba, hoy de Independencia. El ilustre letrado don José Martín de la Rocha, tomó a su cargo la terminación del edificio, erogando de su propio peculio las sumas necesarias, gracias a lo cual pudo inaugurarse solemnemente en el año de 1770. Entre 1808 y 1810 se realizaron en este lugar las juntas de los conspiradores de Querétaro junto a Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Fue la sede de los poderes locales y municipales, tanto en el federalismo como en el centralismo, siendo además cuartel general del ejército imperial en 1867, además de cárcel y oficinas de la Prefectura Imperial. Aquí estuvo Maximiliano de Habsburgo la madrugada del 15 de mayo de 1867.

8.- PLAZA, TEMPLO Y CONVENTO DE SAN FRANCISCO.- Si bien la fundación de la ciudad de Querétaro se realizó por el rumbo del oriente, la traza urbana española se dirigió a partir de la construcción del primer templo y convento queretanos, San Francisco, ocurrida entre 1540 y 1550. Fue catedral de la Diócesis de Querétaro a partir de 1865 y hasta 1911. En el Sitio de 1867 fue hospital de sangre imperialista. Las campanas de San Francisco y de La Cruz fueron las encargadas el 15 de mayo de 1867 de repicar para anunciar que todas las tropas republicanas distribuidas por la línea de circunvalación podían entrar a la ciudad tomada. Los chinacos se apoderan del parque general de armas imperialistas depositado en San Francisco y se hacen también de su torre –la más alta de la ciudad- para repicar las campanas regocijadamente, con lo que anunciaron a Querétaro y México el triunfo y restauración de la República.

9.- TEMPLO Y CONVENTO DE TERESITAS.- El 21 de junio de 1803 se bendijo y colocó con solemnidad la primera piedra de este edificio; en el acto estuvieron los miembros del H. Ayuntamiento y otras connotadas personalidades como padrinos. El 26 de julio de 1805 se terminó la construcción. Este convento fue la penúltima prisión de Maximiliano al triunfar la República, entre el 17 y 22 de mayo de 1867. Al ser ocupada la ciudad el 15 de mayo, Teresitas se destinó a cuartel y cárcel republicanos. Ramón Méndez, el verdugo del general José María Arteaga, es hecho prisionero el 18 de mayo y es conducido a Teresitas y de ahí al paredón.

10.-CASINO ESPAÑOL.- Fue construido en la primera mitad del siglo XVIII y en octubre de 1865 el Casino Español de Querétaro se instaló ahí cuando la finca en aquella época era propiedad de doña Trinidad de la Llata y de don Juan Antonio de los mismos apellidos y por la cual el casino le pagaba una renta mensual de sesenta pesos. En este lugar se alojó el archiduque desde su llegada a Querétaro el 19 de febrero de 1867 y ahí celebró grandes recepciones civiles y reuniones y consejos con sus generales y jefes militares. Cuando quedó cerrado el Sitio de la ciudad, el emperador generalmente pernoctaba en los campamentos del Cerro de Las Campanas y convento de La Cruz, pero siguió usando el Casino Español como su residencia particular, donde jugaba boliche, hasta que fue aprehendido el día 15 de mayo. Se convirtió durante unos meses en prisión de jefes imperialistas.

11.- TEATRO DE LA REPÚBLICA.- El 29 de abril de 1852 fue terminado y bendecido, y su inauguración y estreno el 2 de mayo del mismo año. Fue desmantelado su techo de plomo y zinc por órdenes de Maximiliano para fabricar balas de cañón y de fusil durante el Sitio de Querétaro. Sirvió como sede del Tribunal de Guerra que juzgó a Maximiliano, Miramón y Mejía entre el 12 y 14 de junio de 1867. Del 27 de noviembre de 1916 al 31 de enero de 1917 funcionaron el Colegio Electoral y el Congreso Constituyente que creó la actual Constitución mexicana.

12.- CONVENTO Y TEMPLO DE SAN JOSÉ DE LOS POBRES DE CAPUCHINAS.- El convento se comenzó a construir en 1721 y el templo se concluyó en 1771. Capuchinas fue ocupado como cuartel republicano y prisión de los imperialistas desde el 15 de mayo de 1867. Es notable por haber sido la última prisión de los infortunados Maximiliano, Miramón y Mejía desde el 22 de mayo de ese año; de allí salieron la mañana trágica del 19 de junio de 1867 al paredón preparado en el Cerro de las Campanas. Con este motivo fue objeto el convento, por mucho tiempo, de la curiosidad pública, lo que hizo se destruyera notablemente. En el templo anexo se hizo el embalsamamiento de los cadáveres de Maximiliano de Habsburgo y Tomás Mejía.

13.- ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO.- Data este edificio de fines del siglo XVIII y las oficinas gubernamentales locales se trasladaron a este edificio en 1861, siendo gobernador el general José María Arteaga. En esta casona se hospedó el presidente Benito Juárez entre el 5 y 6 de julio de 1867, en cuyo entrepiso estaba resguardado el cadáver de Maximiliano de Habsburgo, mismo que fue retirado de allí para ser llevado a la Ciudad de México hasta el 9 de septiembre de aquel año. Del 2 de febrero de 1916 al 7 de marzo de 1917 fue Palacio Nacional con motivo del Congreso Constituyente celebrado en esta ciudad, promulgándose la Constitución en este Sitio el 5 de febrero de 1917.

14.- SAN GREGORIO.- El templo de San Gregorio está en la parte alta de la loma del mismo nombre y data del siglo XVII. Desde que terminó el general en jefe, Mariano Escobedo, sus reconocimientos de las inmediaciones de la plaza en marzo de 1867, pensó en ocupar el cerro de San Gregorio, que el enemigo había descuidado en guarecer y fortificar, ya que este punto era indispensable apoyo para ejecutar con ventaja la embestida sobre la plaza. Por la noche del 7 de marzo de 1867, en los inicios del Sitio de Querétaro, el general Escobedo se descolgó desde San Pablo y ocupó el cerro de San Gregorio y sus laderas que corren hacia el Río Blanco, hoy Río Querétaro. El suceso de armas más importante celebrado en San Gregorio sin duda fue la batalla del 14 de marzo de ese año.

15.- SAN SEBASTIÁN.- Es sin duda el barrio tradicional más importante de la Otra Banda, al norte del Río Querétaro, no solamente por su amplitud sino también por la existencia de casonas de imponente belleza y los hechos históricos desarrollados en su mesón y templo durante el Sitio de 1867. Iba de la actual calle de Marte hasta la hacienda de La Era, incluyendo el viejo panteón de San Sebastián, por la prolongación de la calle Primavera. El templo del barrio, se levantó en 1718, como ayuda de parroquia de Santiago hasta 1720. Fue escenario de batallas y escaramuzas entre republicanos e imperialistas los días 14, 24, 25 y 26 de marzo así como el 1 de abril de 1867. El 2 de abril fue designado Sóstenes Rocha –por su gran preparación científica- jefe militar en San Sebastián, e inmediatamente manda establecer una línea perfecta: para ello –y sin importarle el fuego imperialista- inicia la construcción de barricadas en todas las bocacalles de la zona. El 22 de abril, Miguel Miramón acudió al Puente Colorado, autorizado por Maximiliano y acompañado de Ramírez de Arellano, para sostener una charla con su antiguo compañero de aulas en el Colegio Militar, el general Sóstenes Rocha. Nunca cayó este barrio en manos de los imperialistas.

16.- EL CIMATARIO.- Esta enigmática montaña es un volcán extinto que no arrojaba lava sino agua hirviendo de las entrañas de la Tierra. Se levanta a 2,447 metros sobre el nivel del mar y es el número 11º en altura en el Estado. La palabra original se escribía Zimatario en lengua chichimeca y significa “coyote macho” según la conseja tradicional. Fue escenario de las cruentas batallas del 24 de marzo y 27 de 1867 donde cayeron muertos más de diez mil soldados entre republicanos e imperialistas. Todavía en su falda norte se ven cuevas artificiales construidas por los chinacos durante el Sitio de Querétaro, así como restos de cañones y balas.

17.- HACIENDA DE CASA BLANCA.- Vieja hacienda del siglo XVIII cuyo nombre original fue “de Casas Blancas” y de cuyas tierras se fraccionó una parte para ser vendida al Ayuntamiento de Querétaro y formarse la hoy Alameda Hidalgo. En la época del Sitio de Querétaro dicha hacienda estaba en la jurisdicción del municipio de Santa María de El Pueblito, pertenecía a don Manuel Acevedo y se convirtió en el punto central de la defensa imperialista por el lado sur poniente, cumpliendo una función toral: los imperialistas la retuvieron durante todo el Sitio y los republicanos, por más que la intentaron tomar, sobre todo el 24 de Marzo, no pudieron gracias a la caballería del general Tomás Mejía que allí acuarteló a sus mejores jinetes.

18.- CERRO DE LAS CAMPANAS.- En este promontorio inició el 6 de marzo de 1867 el Sitio de Querétaro. Fue cuartel general de Maximiliano y un punto importante de defensa de la ciudad. En su falda oriental el archiduque entregó su espada al general Mariano Escobedo la mañana del 15 de mayo de 1867. Al amanecer del 19 de junio de ese año se cumplió la sentencia condenatoria de Maximiliano, Miguel Miramón y Tomás Mejía.

En 1901 se levantó la Capilla Expiatoria como un monumento a los vencidos.

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