Alejandro Angulo

ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE

Cambio climático y la Protección de Áreas de Valor Ambiental

El pasado domingo 9 de diciembre, la sociedad organizada, compuesta principalmente de jóvenes, marcharon desde el Jardín Guerrero, pasando por Zaragoza hasta la Alameda y después dirigirse a Plaza de Armas, en una singular caravana contra el cambio climático.

Entre las consignas que se gritaron estaban la de ¿Querétaro Limpio, Si !, ¡Transporte Sucio, No !, lo que nos recuerda la discusión sobre el aumento de la tarifa, que la ciudadanía en general reprobaba por muchas razones, entre ellas y en forma genérica el mal servicio que brindan, pero también, como ya lo habíamos señalado en ésta columna, un incremento en el pasaje necesariamente tendría que tomar en cuenta la reducción de emisiones de CO2 de los autobuses, lo que implica la transición al uso de gas natural. Pero también ese domingo apareció la nota periodística de la llegada de ADO para sustituir Qrobus, a pesar de que aún no se ha anunciado oficialmente. La razón principal es el mal servicio. Y llama la atención dos aspectos al respecto: la primera la incompetencia de la empresa local, que ahora cederá el paso y sus acciones, a una empresa de capital nacional y, la segunda, que no se menciona, es sí los autobuses que operaran cuentan con un sistema a gas natural, que hoy en día es urgente y necesario, sobre todo de cara al Programa Estatal de Acción Climática que se está elaborando, que obligadamente debe contener medidas de mitigación para reducir las emisiones de CO2 en el sector Transporte, que es el principal responsable de la mayor parte de las emisiones. Y aunque esta medida de uso de gas natural, no sea la única, ya que también debe considerarse la eficiencia energética que toma en cuenta la infraestructura vial, a fin de reducir tiempos, distancias y proveer de ejes estructurantes y troncales que permiten una velocidad más óptima y menos paradas, que visto en su conjunto también reducen emisiones no sólo de CO2 sino también de PM10 que afectan a la salud.

El otro grito que se escuchó reiteradamente fue ¡Aire limpio Si!, ¡Industria Sucia, No! y no es para menos, pues atinadamente la sociedad organizada sabe que el segundo sector que emite mayores emisiones de gases de efecto invernadero es la fuente fija que son las industrias. Y aquí, en este punto, me detengo para enunciar una reflexión que ya se expuso en uno de los foros de consulta, el cual se refiere a la equidad ambiental en cuanto a que este sector también debe pagar una compensación económica al igual que todos los poseedores y dueños de vehículos por corresponsabilidad climática. Aunque en el caso se trata de mayor complejidad, ya que en principio la industria, al menos de competencia estatal, la cual se define por la emisión por debajo de las 25 mil Ton al año, deberán obligadamente reportar sus emisiones a la autoridad ambiental de la SEDESU, lo que nos lleva a una reforma en las leyes ambientales del estado, pero también, a fijar un techo máximo de emisiones tomando en cuenta un porcentaje de reducción homologado con las metas nacionales y los compromisos internacionales de México para el 2024. Y agregaría, otro ingrediente adicional a tales medidas de mitigación, como lo es, el mecanismo regulatorio de la manifestación de impacto energético para toda nueva industria que se asiente en el territorio queretano y dar un plazo razonable a las que ya están presentes, todo ello, con la finalidad, de al menos usar un 5% de energías limpias en sus procesos productivos.

La gran tarea pendiente, sigue siendo la transición energética en el Estado, que no se ve por ningún lado, salvo la excepción que representan los ciudadanos, que ya empezaron a transitar colocando celdas fotovoltaicas en sus techos. En este sentido, es sin lugar a dudas, una encomienda desde el gobierno en sus tres niveles. Y ahora que se aprobó el presupuesto de egresos 2019, sería una gran noticia saber que una parte de la inversión pública se destinará, a la infraestructura de redes y proyectos energéticos a base de energía limpia, máxime cuando contamos con ventajas comparativas de radiación solar en el territorio.

El tema de cambio climático no puede omitir pasar por la agenda transversal en la dimensión territorial de lo metropolitano, pues a decir verdad, las dos zonas metropolitanas reconocidas (Huimilpan, El Marques, Corregidora y Querétaro en zona I, y San Juan del Río y Tequisquiapan Zona 2) requieren abordar problemas comunes, como en el caso, de medidas anticlimáticas metropolitanas, que redundarían en menores costos y más eficiencias, sobre todo en materia de infraestructura compartida.

Llamó la atención, la manta que marchaba al frente de la caravana, que hacía alusión a la exigencia de decretar Peña Colorada como área natural protegida, y es que, en la lucha contra el cambio climático, el conservar áreas estratégicas al interior de las ciudades, que sirven como sumideros de carbono, es vital.

Así las cosas, en Querétaro, también se manifestaron los ciudadanos compuestos de jóvenes, académicos, ambientalistas, obreros y amas de casa, en el marco mundial de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la Conferencia de las Partes (COP) No. 24, cuya sede es Polonia y donde se espera que los Estados Parte rindan informes objetivos sobre las medidas y resultados en la lucha por reducir las emisiones de acuerdo a los compromisos firmados, en medio de una exigencia internacional de que ya no tenemos tiempo que perder, antes de que sea irreversible los efectos globales del cambio climático.

Por un Querétaro de Bajas Emisiones de Carbono

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