Alejandro Angulo

ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE

Más allá de las bolsas de plástico

Recientemente, en vísperas de la entrada en vigor sobre la norma que prohíbe el uso de bolsas de plástico en la capital, en las charlas se discute y plática o se pregunta en las tiendas de conveniencia sobre las bolsas de plástico y sí ésta medida ayudará al medio ambiente y en qué forma dificultará las compras de los consumidores.

Pero, estimado lector, antes de ello, hay que hacer un par de consideraciones en torno a la economía del plástico, que ésta más allá de las bolsas mismas. Y es que sucede, que los plásticos y envases de plástico forman parte integral de la economía global, que por un lado  ofrecen beneficios pero en sus cadenas de valor observan inconvenientes importantes.

Con base en la evaluación de los flujos globales de los envases de plástico que se realizó por primera vez, se tiene: que mayoría de los envases de plástico se utilizan sólo una vez; el 95% del valor del material de embalaje proviene del plástico, un valor de $ 80-120 millones de dólares anuales se pierden en la economía; además, los envases de plástico genera externalidades negativas, que implican una pérdida calculada por el PNUMA en $ 40 mil millones.

En el documento conocido como “The New Plastics Economy: Rethinking the future of plastics”, lo destacable, no es el dejar de usar las bolsas de plástico, sino el de cambiar los hábitos y la forma de economía, de una lineal a una economía circular.

Dicho informe reconoce que su uso, se ha incrementado 20 veces en los últimos 50 años, donde la producción paso de 15 millones de toneladas en 1964 a 311 millones en el 2014.  Y se espera que se duplique en los próximos 20 años, y agrega: Sin embargo después de un primer ciclo de uso, 95% del valor de los empaques de plástico, entre US$80 a US$120 billones, se pierden de la economía. Y sobre todo 32% de los residuos de plástico se escapan de los sistemas de limpia y se “fugan”, acabando en el medio ambiente.

El sistema linear de bienes de consumo envía anualmente bienes por un valor superior a los US$2.6 trillones a tiraderos y plantas de incineración. Cambiar a un modelo circular generaría una oportunidad económica de US$706 billones, de los cuales una porción significante sería atribuida al material de empaque.

Algo sobresaliente de los hallazgos en el estudio, consiste en la la fragmentación de su economía, lo que se traduce en la falta de estándares y coordinación en la cadena de valor lo que a su vez, ha permitido la proliferación de diversos materiales, presentaciones, etiquetado, sistemas de recolección, separación y reproceso que demoran el desarrollo de mercados de reciclaje efectivos.  Otros asuntos, como la diversidad de estándares de etiquetado confunden a la opinión pública y dificultan la comprensión

La percepción que tiene la opinión pública sobre los plásticos en pocas palabras es negativa pero una verdadera y profunda solución no descansa en simples mejoras locales o incrementales, de lo que se trata es de buscar un cambio sistemático.

El estudio hace hincapié en que la clave está en crear un economía de plástico efectiva después de su primer uso. Es decir un mercado eficiente de reciclaje, a través de  mejorar la recolección, clasificación y tasa de reprocesamiento. Estimular el desarrollo de una economía circular del plástico y de los empaques de plástico es una parte integral de la economía del futuro. Además de reducir drásticamente las fugas de material al medio ambiente, también los costos externalizados como son la degradación del medio ambiente, las emisiones de GEI y los impactos al medio ambiente por substancias amenazantes.

Dentro de las principales preocupaciones es la cantidad de residuos plásticos que llegan a los océanos. Y tengamos como un ejemplo que Asia representa más de 80% del total de estas fugas de plástico al mar. Y si bien el resto del mundo representa menos del 20%, es importante que Latinoamérica mejore sus prácticas de recolección y así evitar estas fugas de residuos plásticos a los océanos. Además es necesario implementar campañas de información para crear conciencia sobre este problema. Y aquí, es donde entra el valor de la prohibición del uso de bolsas de plástico que entrará en vigor el 1° de agosto en la capital.

Y a fin de que la disposición legal sobre el uso prohibido de bolsas de plástico termine por adoptarse, es importante la colaboración de todos los consumidores, para evitarlo en una primera instancia, para no aceptarlo en un segundo momento y; tercero, para denunciarlo.

Debemos de sentir orgullo de NO USAR BOLSAS DE PLÁSTICO

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